Antes de cerrar su ciclo en Niceto, la banda repasa su carrera, adelante su nuevo disco y critica a los reality shows.
Tarde de gaseosa y alfajorcitos en un ambiente distendido, posterior al ensayo siestero, Mississippi, la banda del barrio de Chacarita, le abrió la puerta de la sala a rock.com.ar y mantuvieron un cordial, extenso y jugoso diálogo que se reproduce a continuación.
¿Cuál es el balance de la trayectoria hasta aquí?
Ricardo Tapia: El balance es altamente positivo, tenemos un espíritu guerrillero, nos sostenemos en un país muy difícil y la peleamos cada uno de su puesto. Todo el tiempo estamos laburando y eso hace que el grupo humano también se afiance más. En realidad es mas positivo de lo que creíamos, a pesar de todos los desbarajustes del país, los cambios por los que uno pasa, tenemos una banda sólida.
Hablás de cambios dentro de la Mississippi. ¿Influyeron mucho?
RT: No tanto cambios internos en la banda, solo se fue Juanjo Hermida que está dedicado de lleno al tango. El resto de los músicos que pasaron por la banda fueron predisco y el resto invitados. Cuando hablo de cambios me refiero sobre todo a que pasamos por muchos lugares, compañías, independientes y ahora 4K, formatos digitales de los discos, pudimos sobrevivir a todo eso.
Gustavo Ginoi: Es bastante difícil, una compañía te puede hacer desaparecer.
Juan C. Tordo: Somos como el tiburón, somos de la época de los dinosaurios y tenemos que nadar siempre, si no nadamos nos morimos.
Los cambios también los incursionaron a la hora de las grabaciones, en estudio, en directo, en vivo, digital, etc. ¿Qué sabores encontraron en las diferentes variantes?
RT: La última tecnología es la mejor, la digital es la más útil, la mas maleable, la mas manejable, que nos genera menos problemas y costos. Pensá que antes, para grabar, tenías que contratar vos el estudio, tenías que ir, esperar que fuera el técnico, que estuviera de buen humor y tantas cosas…
JT: Por ahí te tocaba un viejito que trabajaba a sueldo y los único que hacia era mover las perillas.
RT: El trabajo que se hace ahora es mucho más intensivo. Vos podés hacer un material con muchas opciones dentro de una sala. Podés trabajar directamente sobre la idea. Particularmente cambié mi forma de escribir, escribo sobre lo que escucho, se puede agregar cosas y cambiar mucho fácil. Para mí es mejor. Antes era muy simpático, casi todos los discos lo hicimos grabándonos en un grabador chiquitito. Claro que si vos lograbas poner el sonido y la idea en ese grabador, ya está. Ese era el misterio.
GG: Aparte, más allá de las tecnologías diferentes, cuando grabamos un disco, sea en una máquina o en un grabador, ya está hecho. Cuando llegamos al estudio es para grabar.
RT: Lo que hacemos es un demo general de disco. Luego se lo alcanzamos al productor, él lo escucha y a la hora de trabajar, todos sabemos de qué estamos hablando. Eso te da una holgura muy importante. A nosotros nos gusta mucho aprender de los que saben, uno aprende hasta el día que se muere.
JT: Con respecto a las experiencias, desde que grabamos «Mbugi» en el Cielito hasta «Beat Hippie» pasamos por varias etapas distintas. Tiene que ver también con el conocimiento entre nosotros, en la composición, en la unión. Cuando grabamos el primer disco nos empezó a grabar el operador de turno, Adrian Rivarola, cuando Gaudi escuchó los primeros 4 ó 5 temas, que estaban el Boggie de la Ruta 2, Café Madrid, qué se yo, dijo «pará, correte… lo voy a grabar yo». Asique fijate que de producción y esas cosas muy poco, dijimos vamos a jugar a la ruleta y sacamos un número. Si hubiéramos sonado mal, nos grababa cualquiera y chau.
¿De qué se alimenta la banda a la hora de componer?
RT: Comida y bebida buena, primero, un poco de dinero para poder pagar la bebida y la comida buena, algo de placeres (porque antes de componer tiene que haber algo de placeres), sibaritas y mundanos de todo tipo, sino las musas se transforman en muzzarelas y no logramos nada.
Nos alimentamos de muchas cosas, ideas propias, ideas de otros, charlas, demos, ideas que trae uno, palabras escritas, yo por ejemplo recabo papelitos…
JT: Ricky habla con propiedad (risas cómplices).
RT: No papelitos, papelitos con escritos. Aparte no todos tienen papelitos, y en el caso de Ginoi ya no usa más papelitos (risas nuevamente) me alcanza un disco de 3½ donde escribe un montón de locuras y de ahí sale la idea. A mi me gusta que los co-autores se involucren en el tema. Colaboramos todos en el laburo.
Tienen un público que los sigue que por un lado es diverso y por otro muy divertido. ¿Cómo lo ven ustedes?
RT: Es raro en una banda de blues.
JT: Lo que pasa que tampoco somos una banda de blues.
RT: Si, en realidad tocamos blues, rock, boggie y nos fijamos más en el show en vivo, más que un recital hacemos un show. Nos interesa que la gente esté prendida y no que se cuelgue uno de los instrumentistas dos horas y dejar a la gente mirando el techo, sino hacer un espectáculo armado tratando de darle lo mejor, ya sea que la entrada valga un peso o veinte, no importa. Es nuestra parte de la diversión de la semana.
Realizaron la gira por lo barrios, con una segunda parte más que buena, porque pudieron darle una vuelta más de rosca, invitando como soporte a bandas de cada lugar. ¿Cómo se sintieron brindando este espacio a grupos que a lo mejor los tenían a Uds. como referentes?
RT: A mi me alegró. Los pibes te toman como referente pero también son muy respetuosos y hacen lo suyo. Nosotros queríamos que ellos hicieran lo suyo. Pero, mas allá de que mostraran era también una necesidad, el año pasado fue muy angustiante, en donde la gente estaba inmersa en la angustia y me parece que en el fondo fue una necesidad personal. Si vas al barrio no solamente ir tocar e irte, sino participar, ser parte del lugar. Fue divertido, tenés otra relación con la gente del barrio, te abre lugares para tocar, qué se yo… un teatro de monjas por ejemplo. Creo que nos sirvió a todos.
¿Se puede repetir la experiencia?
RT: Si, pero como decías vos, hay que darle una vuelta de tuerca. Es como el matrimonio, de ahí viene eso de que las segundas partes no son buenas, entonces con una vuelta más la tercera es una nueva novia.
Vamos a la actualidad, por qué hacen este ciclo de recitales en Niceto?
RT: La idea prendió entre nosotros, vamos a hacer un ciclo después del verano, y ahí pico la idea de hacer dos discos por show y el último show un popurri de todos. Nos pareció bien, pero cuando empezamos a ensayar nos gustó más, porque hay un montón de temas que nos los tocábamos hace diez años y los empezamos a tocar y nos dimos cuenta de que los vamos a incluir en el siguiente show, el sentimiento y la sensación sobre esos temas cambio, paso un tiempo y los dejamos, preferimos tocar otros y ahora los toque y los prefiero a todos.
GG: Aparte, es como que los músicos tenemos ciertos prejuicios sobre algunos temas, que el público no los tiene, dejamos de tocar equis tema por alguna cosa interna, pero después volves a tocarlo y te divertís.
JT: Generalmente, cuando sacás un disco estás tocando medio disco. Por ejemplo con «Beat Hippie» nos pasó que todo el disco nos gusta a todos, asique casi siempre lo tocamos entero. Son 13 temas que ninguno está de relleno. Son trece temas buenos para el show. Entonces con éste álbum nos detuvimos bastante, lo tocamos casi un año completo, casi siempre los mismos temas, incluyendo mucho material de otros trabajos, y no le dimos bola a los viejos cortes y ahora que los tocamos nos damos cuenta de lo divertidos que son.
¿Rejuvenece tocar temas viejos?
RT: Sí totalmente, es como que los temas vuelven, toman carrera y vuelven.
GG: Igualmente lo de «viejos» es relativo. Qué se yo… Mala Transa está en nuestro segundo disco y fue corte difusión del vivo. Siempre están.
¿Qué se viene para este fin de semana?
RT: Este viernes tendremos un potpurri de todos los albunes y sorpresas que no queremos divulgar para asi no dejan de ser sorpresas, espero que la f}gente nos acompañe como lo esta haciendo hasta ahora.
¿Termina el ciclo y… qué?
JT: Disco nuevo.
Ya está sonando en los shows «Sopa de Huesos»…
RT: Sí, estamos haciendo el material ahora, así que termina este ciclo y nos abocaremos de lleno a trabajar en el disco, porque además lo necesitamos. Porque aparte, tenemos shows en la puerta y yo tengo mucho material para poner letras y hay mucha música nueva también. Me parece que va a ser un disco en el cual vamos a tener que elegir material, que es bueno. Tiene que sobrar material. En eso te ayuda lo que te decía de la era digital, eso nos permitió tirar material ahí adentro e irlo viendo.
GG: Lo bueno es que el primer tema que salió para el próximo disco lo tocamos enseguida y en la medida que vayamos terminando iremos incluyéndolos para que la gente ya los conozca.
JT: Otro proyecto que tenemos aparte del disco es volver a hacer la interbarrial, pero en este caso queremos que ese barrio sea por todo el país, por lo menos visitar siete u ocho provincias, a partir de mayo. Seguramente empezaremos por Rosario, Santa Fe. Estamos barajando la idea de hacer los dos primeros fines de semana de cada mes la interbarrial que puede ser una en el interior y una acá. Así sería más extensa y ahí si en el interior invitaríamos a una banda a tocar con nosotros.
También estamos fijándonos la posibilidad de presentar en la interbarrial tres discos en un lugar y tres en otro y además le agregas los clásicos, entonces tenes dos shows totalmente diferentes.
¿Qué diferencian encuentran cuando van a tocar al interior?
GG: Es diferente, en cada lugar hay una onda. La gente no te ve con la misma frecuencia, capaz que vas a ese lugar una vez cada seis meses o una vez al año, entonces se crea más ansiedad, mas expectativas.
RT: Nos paso en Niceto el primer show, una chica que había venido de Mendoza y nos decía cuando van a tocar allá.
JT: Eso es muy lindo, a parte nos encanta viajar y es subirse al micro y saber que al lugar que llegas vas a encontrar gente que te va a esperar con ganas. Hay una demanda más grande.
¿Es difícil armar un show para el interior?
RT: Nosotros nos fijamos la fecha en que fuimos y que tocamos, Juan Carlos tiene una carpeta con toda la lista de temas de todos los shows y de ahí sabemos si hay material nuevo para presentar o no.
JT: A pesar de eso es difícil porque cada vez hay más temas y elegirlos es muy complicado.
GG: Nos pasó para Obras. Dijimos «hagamos una lista grande», y tuvimos que sacar temas. Y a pesar de eso, tocamos treinta y dos tracks, como dos horas y media.
¿Qué tema les gusta tocar?
JT: Uno de Jimmy Hendrix, que hacemos en el ensayo. Esta buenísimo.
RT: Poxy Lady. Exactamente. Ese para nuestro disco A la velocidad de Lanus. No hay un tema u otro.
GG: Depende de muchas cosas, de cómo esta uno, el clima, etc.
Influye mucho el clima, el lugar…
RT: Influye todo, sobretodo cómo estás vos. Si querés, a la gente la aburrís en diez minutos, con un esfuerzo mínimo a los diez minutos esta mirando el techo. Si no ponés nada desde el escenario, la gente ni te mira. Ahora si querés, también podes generar una gran fiesta.
JT: Aparte de los lugares donde nos contratan, festivales y eso, nosotros nos producimos nuestros shows, charlamos discutimos y armamos algo que no viene un productor a contratarnos, entonces así nos cuidamos de tocar en ciertos lugares donde no tenés espacio para estar cómodo y que la gente este cómoda.
¿Qué tema ven que enciende a la gente?
RT: Ahora es la Danza de la Lluvia, que le toca este fin de semana, pero se van sumando, El Municipal, Un trago para ver mejor, Café Madrid, que ya casi no lo tocamos. Tiene que ver la difusión, si lo venimos tocando mucho, últimamente le dimos mucha pelota a los temas para bailar y están los otros, como Honey Bee que son del medio del show y lo disfrutas de otra forma.
JT: Queremos volver con esas listas de temas, depurarla mejor.
El comercio paralelo de música…
RT: Eso es como la guerra de Bush, no podés hacer nada: o te la bancás o vendes tu disco vos y te pones un puesto al lado del que vende la copia trucha o la peleás como hacemos nosotros desde 4K. Por el momento no hay otra defensa que la conciencia de la gente. Si consideramos que nuestro país de conciencia está medio caído es lógico lo que pasa. Es un esfuerzo mínimo, si la gente espera y compra el original está permitiendo que ese grupo esté en la Argentina y exista. Sino la gente esta simbolizando el «no me importa» y en Argentina se creó una escuela de eso en los últimos años.
GG: Además ves tu disco mal hecho y te da por la bolas, te da mucha bronca y súmale la diferencia que hay entre un original y un trucho, eso hace que la decisión sea más rápida. Hay una Argentina paralela, esto también es justificable el tipo que quiere escuchar música y no tiene para pagar un disco 25 mangos, no lo puede comprar.
RT: Es terrible, nadie ayuda, las compañías tampoco ponen nada de su lado para abaratar el disco y que así sea accesible a la gente.
JT: Se impone ya un cambio de formato. Hay que cambiar el soporte, entonces va a ser mas barato comprar el cd que tener el soporte. Eso lo tienen que hacer las compañías. Deben darle pelea diciendo vos inventaste el trucho yo invente el antitrucho, si no lo ven así se van a fundir.
RT: Sií a mi extraña mucho que no se fundan, es que se ha sabido de mucha gente que trabaja en compañías que le vende los master a gente que copia.
Por otro lado están los mp3 en internet.
RT: Es más fácil respetar los derechos de autor de esa manera, estas en internet, igualmente el tema de la red es muy complejo, pensar en el absoluto de la red y que no hay límites.
GG: Sí, pero las compañías no solo venden música sino que explotan todo lo que tiene que ver con el tema, te venden la PC.
RT: Te venden artistas, como vieron que no podían vender discos crean artistas y te los venden, eso es un paliativo que están usando los sellos para no hundirse. Te crean un artista por un año o dos y lo explotan.
JT: Paliativo hasta ahí, porque si eso es éxito fomenta más el trucho.
RT: No, fijate que hay muchos menos trucho de un artista que crea la compañía que de nosotros por ejemplo, estos pibes de… cómo se llaman?
JT: Man… e Menudo, no Mambrú (risas con algunos años de mas).
RT: No hay tanto trucho como de nosotros.
¿Qué les parece esta fábrica de artistas de reality shows?
RT: Espantoso, lo enseñan a pararse, como mostrar la cara… Además los que enseñan no saben nada, enseñale una nota, lo que es una negra una blanca. Hacé una escuela como verdaderamente debe ser. Van 3000 pibes a cantar y seleccionan cuatro. Al resto lo mandan a la casa. Es muy cruel, porque seguramente de los tres mil hay mil que andan bien y podrían cantar y serían grandes artistas, pero lo mandan de vuelta, es una frustración.
GG: Y meterlos ahí en un lugar cerrado, mostrar su vida mas privada es patético. Les paso a unos chicos que tienen una banda e hicieron el afiche y se preguntaban si ponían que hacían pop o no. Claro, porque si ponés pop no te van a ver. Que se entiende por pop, Los Beatles eran pop, cambio todo no se entienda nada, como te digo una banda que hace pop no puede ponerlo porque la gente se cree que es Bandana.
RT: Igualmente, encuentro muchos chicos que no se toman la píldora tan fácil. Te cuento por ejemplo de mi hijo Iván de 10 años, escucha Injfierno 18, Papa Roach. Escuchan toda esa música y hay un montón. Son chicos que te hablan de los trangénicos, hablan de otras cosas, esa generación no escucha Bandana. Todo esto es muy crudo, es típico del hambre y de las carencias y les esta pasando a todos lo países de habla hispana incluido España.
JT: Si además, cuando los entrevistan te hablan de sacrificios…
RT: Sacrificios hacen los pibes que viven en Longchamps y se van al conservatorio 20 horas…
GG: Y hay músicos que han sufrido realmente el exilio, las prohibiciones…
RT: A mi me causa gracia cuando dicen vamos a mostrar la biografía de este chico de Mambru. Qué historia? Que se levantó ayer estaba con la abuela y hoy esta cantando y después escuchar a una chica diciendo que el sueño de su vida fue conocer al chico de Mambru. Qué biografía? Es un chico que estaba en la esquina y dejémonos de joder, hay que saber decir no. Acá en la Argentina todo el mundo dice si, como estúpido. Tenemos que decir no para que te miren y digan este tipo cómo dice que no. Hay que saber decir no. Como decía Mujica, no importa cómo vivis sino cómo moris. Que te define a vos, que clase de persona sos.
Un mensaje para su público para terminar…
RT: La verdad son gente generosa y nos divertimos cada vez más con nuestro público. Extraño mucho cuando no toco. Gracias a todos… nos vemos en Niceto y creo que voy a llorar.