Noche de chicas. Anneke van Giersbergen volvió a la Argentina en forma de Gentle Storm para presentar “The Diary”, primer disco del proyecto. La previa, a cargo de la noruega Kari Rueslåtten.
La velada comenzaría temprano, pasadas las 19, con Crystal Gates, la banda uruguaya de metal sinfónico comandada por Carolina Pérez y Benjamín Machín. Kari Rueslåtten subiría al escenario una hora más tarde acompañada del guitarrista Jostein Ansnes. La propuesta contrastaría completamente tanto con lo anterior como con lo que vendría: la noruega ofreció un show melódico, tranquilo – muy tranquilo, demasiado tranquilo, excesivamente tranquilo -, melancólico, en el que además de presentar canciones de “To The North”, su disco más reciente – del que sonarían “Battle Forevermore”, “Letting Go” y la que le da nombre -, recorrería momentos remarcables de su carrera en solitario y hasta visitaría su lejano lado metalero, aunque en versión ‘Kari 2016’ con “Why So Lonely”, éxito de The 3dr And The Mortal, banda que fundó en los 90s.
Bien entradas las 21 llegaría el plato fuerte: The Gentle Storm. Con la sala una vez más a oscuras, las primeras orquestaciones de “Endless Sea” – que inaugura “The Diary” – pondrían a la audiencia en excitada alerta. Apenas unos segundos después Anneke, la chica que siempre sonríe, se apostaría nuevamente ante ellos, entonando sus primeras estrofas de la noche. Como de costumbre, brillaría.
The Gentle Storm fue formada por Anneke van Giersbergen y el compositor y multiinstrumentista, también holandés, Arjen Anthony Lucassen en 2014. El duo, sin embargo, tenía antecedentes: la cantante había colaborado con Ayreon, el sello de calidad de Lucassen. Y al músico le sobra ojo: ya a mediados de los 2000, también luego de una colaboración con su banda insignia, había formado la recientemente disuelta Stream of Passion junto a (o “para”) la mexicana Marcela Bovio, para después alejarse y dejarla volar. Una década más tarde volvía a hacerlo: The Gentle Storm es el resultado de otro experimento exitoso, trascendental y del que, como de costumbre, una vez contrastado raramente vuelve a participar. El resultado: “The Diary” (2015), un disco doble, conceptual y épico, inteligente, contundente, con un lado A “gentil” – acústico y con aires folk – y un lado B “tormentoso”: las mismas canciones, pero en clave de metal pesado complejo, casi progresivo.
Para la pata sudamericana de la gira, a pesar de la ausencia de Arjen, Anneke se rodeó de artistas de lujo: Marcela Bovio (coros) y Johan van Stratum (bajo) de Stream of Passion; Ruud Jolie (guitarra) de Within Temptation; Koen Herfst (batería) de Dew-scented y Ferry Duijsens (guitarra), su viejo compañero de ruta en Agua de Annique y The Sirens.
Sonarían 8 de las 11 que dan forma a “The Diary”, priorizando el lado tormentoso. Además de la que abre la placa, pasaría por el inevitable y jovial single “Heart of Amsterdam”, “Brightest Light”, “The Storm”, “New Horizons”, “Cape of Storms”, “The Greatest Love” y “Shores of India”. Pero no era todo: La pelirroja recordaría también sus mejores épocas con The Gathering (“Eléanor”, “Saturnine”- en versión acústica -, “Strange Machines”), sus colaboraciones con Ayreon (“Valley of the Queens”, “Comatose”, “Waking Dreams”, “Isis and Osiris”), su participación en Devin Townsend Project (“Fallout”), tocaría su carrera solista (“Witnesses”) y hasta regalaría una hermosa versión del clásico de Pink Floyd “Wish You Were Here”.
Y, como de costumbre: brilló.
Foto: Víctor Spinelli
