Hay una luz en el cielo, un espacio y un tiempo en donde armonizar.
Un ser va quemando tu esencia, nutre tu decadencia, lo empezás a adorar.
Los pies sudan sangre infinita, tu inocencia marchita no te deja escapar.
Y el fuego frío que alcanza, se hace carne en tu cuerpo, comienza a desgarrar.
Vladivostok es aquí.
La fosa de esta intemperie, nace y te compromete a sufrir y a luchar.
Hay un espacio y un tiempo, en donde muero despacio para no descansar.
Ser uno mas en la Tierra, una especie ficticia de tu ego casual.
Logia que invade tu mente, de premisa inconciente te hace delirar…
Vladivostok es aquí.
Cuantas veces quisiste escapar, buscar el mar azul en su mirada.
Cada emoción despertará, otra vez (convertida como hasta ahora)
En una lágrima seca, que no guarda rencor, que se seca en tu vientre,
Que ahoga las raíces de tu actual vida mundana
Vladivostok, Vladivostok.