Fue una noche sin igual
la lluvia nos mojaba de libertad
y nosotros dos
amarrados entre sí
amando entre la arena,
robando al mar su intimidad.
Quieto, mientras dormía con tu vientre
Me vi llorar
Loco, como el que quiere ver un poco
me vi reír así.
Pronto el alba nos halló
y acumuló las luces entre tu piel
y el lugar aquel.
Fue una noche sin igual
veloz como la vida
y en el recuerdo una eternidad
Dónde, dónde quedó aquella noche
en que me vi
Loco, como el que quiere ser un poco
Un trozo de eternidad.