Sentía que todo se me iba,
sentía que me quedaba sin hablar,
otra vez el sueño se escapaba
y sin nada…
Sin tener con quien hablar,
sin tener donde escapar.
Pero algo, algo cambio,
una noche de luna llena entre nubes,
un ángel se me apareció
y ya nada fue igual…
Ese ángel se robo mi soledad,
se la llevo muy lejos y mi amor nunca murió,
esto es lo que queda un corazón sin rencor,
un corazón que canto mi canción y te la hizo escuchar…
No olvides esa noche la noche que te hizo escapar,
que te dio tu alegría y que la gente quiere escuchar…