El disco se presentará en La Trastienda el 21 y 22 de noviembre y marca el retorno de Molina a las composiciones inéditas.

Juana Molina publicó Doga, su octavo álbum de estudio y el primero con material inédito desde 2017. El disco está disponible desde el 5 de noviembre y tendrá presentación en vivo el 21 y 22 de noviembre en La Trastienda. El proyecto reúne un proceso creativo de casi seis años, atravesado por improvisaciones, giras, cambios de formato, sesiones extensas y la construcción de un nuevo marco de trabajo a través del sello independiente Sonamos.
El origen de Doga puede rastrearse en 2019, durante la preparación de los conciertos Improviset junto al tecladista Odín Schwartz. Aquellas presentaciones, basadas íntegramente en la improvisación con sintetizadores y secuenciadores, generaron horas de grabaciones únicas que luego se convirtieron en material preliminar para nuevas composiciones. El período de pandemia encontró a Molina finalizando una actuación en México que se transformó en Anrmal, su primer álbum en vivo, mientras esas ideas quedaban en suspenso.
Con el regreso de la actividad, la artista inició una etapa de autogestión. Junto a su productor y mánager Mario Agustín de Jesús González fundó el sello Sonamos, desde el cual comenzó a editar sus propios trabajos y proyectos vinculados, además de recuperar ediciones históricas como Musicasión 4½ y Segundo. También retomó giras y presentaciones en distintos países, en formatos variables.
El proceso de Doga avanzó de forma intermitente. En 2022 reservó diez días de trabajo en el estudio Sonorámica, en Traslasierra, Córdoba, donde algunas ideas tomaron forma definitiva. Luego, en su estudio hogareño, continuaron las sesiones con un volumen creciente de grabaciones. Para mediados de 2024, existían cinco canciones delineadas y más de 30 horas de material para revisar, lo que llevó a contemplar incluso la posibilidad de un álbum triple.
La intervención de un productor externo se convirtió en un punto de inflexión. Mario González propuso sumar a Emilio Haro, quien había trabajado previamente con el sello. Haro se incorporó en la etapa final y aportó nuevas líneas, arreglos y decisiones estéticas desde un enfoque diferente al habitual de Molina. La artista destaca su participación por la manera en que amplió el marco sonoro del material y por su aproximación al trabajo con efectos y mezclas.
Doga está conformado por diez composiciones y será editado en formato digital y en una edición doble de vinilo de 45 rpm. El arte de tapa, realizado por Alejandro Ros, acompaña la nueva publicación del sello Sonamos, del que Molina es hoy artista exclusiva. El álbum se incorpora así a un recorrido que, a lo largo de décadas, definió un universo musical propio, construido sobre capas de experimentación, repetición, voz, texturas electrónicas y ritmos mínimos.