Tras dos años de trabajo, “Madera Rosa” emerge como el disco que consolida una nueva etapa artística de la cantante y guitarrista de blues, marcada por la confianza, la madurez y el disfrute del proceso. Con una sonoridad que equilibra crudeza y sofisticación, el álbum encuentra su identidad en la colaboración y la exploración en estudio.

Después de un proceso de dos años de trabajo, ¿qué representa “Madera Rosa” dentro de tu camino como artista y por qué sentís que puede ser uno de tus discos más icónicos?
Porque me siento en un momento de mi profesión como muy nutrida, con ganas de tocar, armar, girar, seguir grabando discos. Me dio fuerza y confianza “Madera Rosa”. Porque pude armar una banda, equipo y artistas que no solo son compañeros de ruta, sino que me encuentro en su forma de trabajar. También, por otro lado, dejar reposar al disco, no apresurarnos, disfrutar de ir al estudio, darle aire. En “Remedio Casero” (track 7) explico un poco de eso.
El álbum tiene un sonido muy orgánico, pero a la vez sofisticado. ¿Cómo fue el trabajo junto a Juan Ravioli para lograr ese equilibrio entre crudeza y detalle?
Lo que mencionás son dos ingredientes claves, llevé la crudeza y Juan el detalle y con esos ingredientes cocinamos el álbum. Trabajar con un productor como Juan Ravioli es una experiencia de aprendizaje constante, no solo profesional sino compartir tiempo con él, conversar, cocinar, pasarnos discos. Entonces cuando nos juntamos a grabar saca lo mejor del proyecto.
En “Madera Rosa” hay una mezcla fuerte entre rock y blues, con identidad propia. ¿Qué buscaste explorar a nivel sonoro y emocional en estas nuevas canciones?
Busqué explorar más la palabra y los arreglos, la producción, un trabajo de investigación y de juego en el estudio.
Contás con colaboraciones de artistas como Carca, Julieta Laso y Mariano Esain. ¿Qué aportó cada uno al universo del disco?
Sus horas de vuelo, su generosidad. A cada artista los llamé porque son referentes para mí y sabía que para la canción que los llamaba a cada uno iba a encuadrar. Los escucho mucho y me representan.
Vas a presentar el álbum en El Morán. ¿Cómo imaginás ese show y qué tipo de experiencia buscás generar en vivo con este nuevo material?
Imagino un concierto celebración con las diferentes atmósferas que estoy logrando disco tras disco. Por ejemplo, en “Madera Rosa” un universo más acústico, de la mano con esa atmósfera más de guitarra eléctrica que siempre va ser parte de nuestros conciertos. Y que para el público que nos viene a escuchar pase un buen momento y que vuelvan a su hogar llenos de canciones.