La banda santafesina celebra cuatro décadas de trayectoria con el lanzamiento de “La trampa está tendida”, un álbum que reafirma su identidad artística y profundiza su búsqueda poética y musical.

El título del disco y muchas de sus letras dialogan con el contexto actual, invitando a despertar frente a las “trampas” de la vida cotidiana. ¿Qué reflexiones o inquietudes sociales inspiraron las canciones de este trabajo?
Eduardo Gaviola (cantante): El título refleja bastante el clima del tiempo que estamos viviendo. Vivimos rodeados de estímulos, de discursos, de muchas cosas que nos seducen o nos distraen, y a veces eso hace que naturalicemos situaciones que merecerían una mirada más crítica. Las canciones del disco parten un poco de esa idea: invitar a detenerse, a mirar lo que pasa alrededor y tomar conciencia. No desde un lugar pesimista, sino más bien como una invitación a despertar, a sostener valores como la resistencia, la esperanza y la empatía en medio de un contexto que muchas veces resulta confuso o complejo.
Pasamanos cumple cuatro décadas de historia, ¿qué significa para ustedes llegar a los 40 años con un nuevo disco y qué representa este álbum dentro del recorrido de la banda?
Llegar a los 40 años con un disco nuevo es una alegría muy grande para nosotros. De alguna manera confirma que la banda sigue viva, con ganas de seguir haciendo cosas y concretándolas. Poder tener un álbum nuevo, mostrarlo y compartirlo después de tanto tiempo juntos es algo que valoramos muchísimo. “La trampa está tendida” representa bastante bien el recorrido de Pasamanos. Mantiene la identidad que la banda fue construyendo a lo largo de los años, pero al mismo tiempo refleja el presente, con nuevas canciones, nuevas miradas y la misma necesidad de seguir creando y compartiendo música.
El álbum abre con “Resiste”, un tema que funciona como una declaración de principios. ¿Cómo nació esa canción y por qué sintieron que era la mejor forma de presentar el espíritu del disco?
“Resiste” nació a partir de una idea muy clara: la resistencia como valor, como una forma de pararse frente a estos tiempos difíciles sin abandonar los sueños ni la propia
identidad. Desde el comienzo la sentimos fresca y con una declaración de principios muy fuerte: la imagen de un ser humano que, frente a todo lo que pasa alrededor, está buscando una salida y decide no entregarse, resistir. Tiene que ver con sostener convicciones, no bajar los brazos y tratar de ser uno mismo sin dejarse llevar por todo lo que pasa alrededor. Por eso también sentimos que era la mejor manera de abrir el disco. Desde el primer momento percibimos que tenía una energía y un mensaje muy claros. De alguna manera, “Resiste” resume bastante el espíritu de “La trampa está tendida”: estar atentos, sostener lo que uno cree y seguir apostando a los propios sueños.
¿Cómo evolucionó la identidad de la banda desde 1985 hasta hoy?
Al principio éramos una muchachada que quería hacer música y la expresaba como podía, con las herramientas y las limitaciones que teníamos en ese momento. Con el tiempo fuimos creciendo, aprendiendo, equivocándonos y también disfrutando mucho del camino. Hubo etapas con más impulso y otras con el ala un poco caída, pero siempre seguimos para adelante. Desde 1985 la identidad de Pasamanos fue evolucionando junto con esas experiencias. Siempre mantuvimos una raíz en el rock y en la canción con contenido, pero fuimos sumando matices, nuevas sonoridades y miradas sobre la realidad. Llegar hoy a un disco como “La trampa está tendida”, con este sonido grupal, este nivel de grabación y el trabajo conjunto con técnicos e ingenieros, también muestra ese crecimiento: siempre tratando de dar un pequeño paso más, un puntito para arriba.
Después de tantos años de trayectoria dentro de la escena santafesina y nacional, ¿qué los sigue motivando a crear nuevas canciones y qué lugar sienten que ocupa Pasamanos hoy dentro del rock argentino independiente?
Básicamente nos hace muy bien seguir haciendo música, crear canciones y tratar de expresarlas para quien quiera escucharlas, para quien se sienta tocado por lo que decimos tanto musical como poéticamente. La música siempre fue nuestro lugar para pensar lo que pasa alrededor y compartirlo con otros, y cada etapa trae nuevas historias, nuevas preguntas y nuevas melodías. Dentro del rock independiente argentino sentimos que Pasamanos ocupa un lugar de continuidad y de identidad propia: una banda que atravesó distintas épocas manteniendo su camino. Y mientras podamos seguir creando y compartiendo canciones desde Santa Fe, vamos a seguir adelante, si los dioses del Olimpo nos lo permiten, siempre para arriba.