La agrupación santafesina alza el vuelo con el estreno de su primera Live Session en YouTube.

Niña Monarca emerge del corazón de Santa Fe con una propuesta que simboliza transformación, creatividad y una profunda conexión emocional. Inspirada en el proceso metamórfico de la mariposa monarca, la banda construye su identidad sobre la fluidez creativa y la sinergia colectiva.
Su propuesta sonora se describe como una fusión natural entre el pop, el rock soft y el indie alternativo; coqueteando con matices del post-punk y el shoegaze. Guitarras limpias, texturas de chorus, delays y bases rítmicas sólidas enmarcan voces melódicas que logran un equilibrio exacto. Las letras están cargadas de introspección y funcionan como una ventana abierta a las historias humanas.
En diciembre de 2025, la banda marca un hito con el estreno de su primera Live Session en YouTube. Este material introduce tres canciones inéditas que revelan una faceta mucho más cruda y visceral del grupo.
A diferencia de sus trabajos previos, caracterizados por una producción de estudio detallista y arreglos complejos, esta sesión es una declaración de principios: Niña Monarca puede prescindir de artificios técnicos sin que su obra pierda esencia. Al apostar por la simpleza, las composiciones ganan honestidad y fuerza, reafirmando la solidez, versatilidad y la clara dirección artística de la banda.
Actualmente está integrado por Amílcar Serra (voz, guitarra y sintetizadores); Milton Sarmiento (guitarra); Marcos González (bajo) y Matías De Sábbato (batería).
¿Cuál fue el criterio al momento de seleccionar los tracks que integran la Live Session?
Llegamos al estudio sin pensar mucho en el setlist; estuvimos totalmente concentrados en aprovechar el escaso tiempo, ya que la sesión se realizó en apenas cuatro horas. Una vez instalados, elegimos las canciones grupalmente. No hubo prácticamente discrepancias, ya que al ser nuestras «hijas», sabemos perfectamente cuáles se adaptan mejor al formato.
¿Tres palabras que lo representen?
Pureza, profundidad e identidad.
¿De qué manera se trabajó dentro de La Mediateca?
La verdad es que el trabajo fluyó increíblemente. Es un lugar que Fede Theiler (ingeniero residente de la Mediateca, que estuvo a cargo de registrar el audio) tiene muy bien calibrado. A la hora de armar nuestro set, no hubo prácticamente inconvenientes. Eso nos permitió cranear bien, junto al camarógrafo (Nicolás Mazzola), la ubicación de los equipos y el diagrama de las tomas.
¿Qué sensaciones tuvieron al escucharlo terminado?
La sensación fue loquísima porque la sesión se gestó apenas una semana y media antes. «¿Y ahora qué hacemos?» fue la pregunta que nos acompañó en el viaje de retorno de una increíble fecha que tuvimos en la ciudad de Córdoba. No teníamos muchas ganas de encerrarnos a grabar canciones en el estudio, pero a la vez, al ser un proyecto relativamente reciente, necesitábamos material en la nube. Así surgió la idea de una Live Session.
Fue mas loco aún, que dos días después se comunicara César Andino (de Cabezones), un prócer del rock santafesino a quien agradecemos profundamente sus reiteradas expresiones públicas de apoyo. Nos avisó que había un hueco dentro de la agenda de la Mediateca. Entendimos que era la oportunidad para concretarlo, aceptamos el desafío y en muy pocos días conseguimos el recurso, sobre todo humano. A riesgo de ser tildados de New Age, con los chicos decimos fue «manifestado».
¿Cuál fue la búsqueda sonora?
Desde que craneamos la idea, el objetivo era mostrar a la banda tocando «a pelo», sin toda la producción que veníamos trayendo en los dos temas anteriores que subimos a tiendas digitales (incluso prescindiendo de la samplera que usamos en vivo). Queríamos algo crudo, contundente y sin maquillaje. Y creemos que el objetivo fue logrado.
¿Cómo describirían el vivo del proyecto? ¿Les gusta improvisar o respetan el formato
original de las canciones?
Normalmente dejamos la improvisación para los ensayos y, sobre todo, para el momento de componer. En vivo nos gusta trazar un mapa, aunque el directo siempre tiene ese factor orgánico donde surgen cosas sin planear que están buenísimas; luego solemos incorporarlas a los shows siguientes.
¿Qué nos pueden adelantar sobre las presentaciones que se vienen y los objetivos para
este año? ¿Tienen intenciones de venir a Buenos Aires?
Este año viene muy bien. Hace un mes tocamos por primera vez en nuestra «meca» del rock local, ese espacio precioso y que suena tan bien que es Tribus Bar y Arte. El 25 de abril nos convocaron para abrir el show de Winona Riders, así que nos estamos preparando a full para esa fechaza.
Con respecto a Buenos Aires, por el momento no estamos pensando en la «ciudad de la furia». Por experiencias anteriores de varios integrantes de Niña, sabemos que es una plaza increíble, pero desafiante. Si vamos a prender un fuego allí, tenemos que estar seguros de poder seguir alimentando esa fogata.
Por ahora estamos muy cómodos creando comunidad en nuestra zona del Litoral, y arrancando hacia la zona centro (Córdoba) y pronto Mendoza. Buenos Aires es un monstruo, al que hay que ir a darle pelea cuando ya hiciste lo suficiente y hay gente esperándote; es la única forma de que ese fuego se transforme en algo más grande.