El conjunto platense de rock, con más de dos décadas en el circuito, presenta su nuevo álbum “Analógico”.

“La salida de un disco siempre es la revitalización de una banda, de un músico –afirma Nacho Bruno, cantante de Narvales-. En nuestro caso habíamos dejado de tocar hacía siete años; reencontrarnos ya fue hermoso, volver a tocar fue increíble, y volver a hacer un disco fue impresionante, principalmente porque vimos que estaba todo intacto. Es una fibra sensible para cada uno de nosotros, es loco, pero es más que una banda de rock, entonces ver nacer ‘Analógico’ fue impresionante, gestarlo de la manera que lo hicimos, como lo vivimos, tremendo”.
¿Cómo fue el proceso de producción del álbum?
Fue la parte más alucinante. Lo hicimos con la producción del Topo Espíndola que es un músico de larguísima trayectoria y que sabíamos que íbamos a acertar, lo hicimos. Y nos pasó que él también vivió la producción de la misma manera que nosotros: emocionándose con el avance, encontrando estribillos, fue un proceso hermoso. Arrancamos con una pre producción dignísima, y después en cuatro meses estábamos sacándolo.
“Analógico” tiene solo 6 canciones, ¿fue una decisión artística apuntar a un formato más conciso?
Sí, claro, fue una decisión total. Tenemos 20 años de carrera, hemos sacado discos de 10, 11, 12 temas, larga duración y que fueron también aciertos, pero el avance tecnológico, la dinámica de la escucha, no solo en los más pibes sino en todos, la vorágine de una vida ligera, hace que pocos se detengan a escuchar un disco largo. Preferimos hacer algo corto, contundente y donde está pasando lo que esperábamos. Nos dicen “che nos quedamos con ganas de escuchar más”. Bueno, esperen al año que viene que vamos a sacar otro disco. Tenemos canciones, tenemos laburo y preferimos sacar un disco por año o cada dos años y que ruede, que se escuche entero.
¿Qué une a estos temas entre sí?
Si hay algo que los une es la coherencia del cantar como vivimos, la esperanza que siempre nos caracterizó, decir que siempre hay algo más, que se puede salir de este gran quilombo mundial, mental, emocional y también lo une musicalmente, una decisión de avanzar por el lado de la canción, menos rebuscada y más concreta.
¿Qué puede esperar el público del show presentación en el Teatro René Favaloro?
Los shows de Narvales son potentes, con mucha emocionalidad, donde la gente es parte siempre. La banda suena afilada. Las canciones van a ser desarrolladoras de un concepto que proponemos en el disco, pero también proponemos al vivo. Y a diferencia de siempre que tenemos invitados, esta vez, no serán de la partida, queremos tocar solos, vivir el momento los seis arriba del escenario y poder disfrutar de tocar cada tema. Será una bomba total.
Después de celebrar dos décadas de historia y con este nuevo lanzamiento, ¿cómo ven el presente y el futuro de Narvales dentro del rock platense y nacional?El presente es lucha, y nosotros vemos a nuestra banda como un instrumento, una herramienta de liberación, de comunicación. Estamos viviendo un presente muy hermoso pero que siempre nos ha costado un poco instalarnos afuera, salir demasiado, siempre digo, y se ríen los pibes, porque mi concepto es que somos la banda más pobre del mundo de la música (Risas). Se hace cuesta arriba salir a otros lugares, pero tenemos algo que es mucho más valioso que la plata y que cualquier disquera que es la fe. Sabemos que vamos a recorrer mucho camino como lo hemos hecho también, pero que este disco nos va a poner definitivamente en el lugar que la banda merece. Por lo menos haciendo escuchar el disco en cada rincón del país.