Reafirmando su independencia, y sin perder el núcleo creativo, la agrupación nacional volvió con una reversión del clásico ‘4 caras’. El propio Schanzenbach colaboró en la grabación, junto a Antonio Birabent como invitado especial.

La banda formada en Río Gallegos capturó el interés de Pop Art, productora que impulsó su primer EP y dio inicio a su carrera profesional durante el 2000. Cinco años después, editó su álbum debut «La calle que brilla», bajo el sello EMI y la producción conjunta de Alejandro Villa y Mano Custodio.
En 2007 reafirmó su lugar con «Escucho las voces» (EMI). Material que le permitió tocar en La Trastienda y compartir escenarios junto a Babasónicos y Vicentico. El 2010 impulsó a Las Trampas de Lily a dar un salto de calidad técnica con «Todo de nuevo», editado por Sony Music y producido por Ulises Butrón. De esta manera, recorrió los festivales más importantes del país como: Quilmes Rock, Pepsi Music y Cosquín Rock.
Tras los discos «En la radio» (2012) y «Suerte de estar vivos» (2015) atravesó su período independiente, sin perder nunca el núcleo creativo.
La resiliencia y constancia derivó en una invitación a brindar un show histórico en su ciudad natal, donde confirmó la vigencia de sus canciones durante el 2019.
El año pasado, volvió a los estudios para grabar el single «4 caras», una reversión del clásico de Alejandro Schanzenbach de los años 90. El propio autor colaboró en la grabación, junto al gran Antonio Birabent como invitado especial. Actualmente, se encuentra ensayando, grabando nuevas canciones y preparando su vuelta a los escenarios.
¿Cómo describirían su presente musical desde la independencia?
En lo musical, el presente de la banda es de mucha creatividad y gran camaradería, por suerte el rock siempre aparece en tiempos revueltos. Artísticamente, nos sentimos muy libres desde siempre, pero la independencia resalta eso y nos movemos con mucha comodidad en el formato canción.
La banda funciona muy bien cuando estamos en etapa de pre producción, elegir material nuevo para mostrar (o no mostrar) es una de las cosas más satisfactorias y divertidas para nosotros. Este momento es especial porque venimos de un largo parate y nos reencontramos con unas ganas que nos hacen acordar a cuando recién arrancábamos; Desde los ensayos, hasta tocar, y hacer notas. Todo a pulso y con mucho cariño.
¿La inspiración compositiva llega de manera constante o buscan los momentos para que suceda?
No hay fórmula para la creación de canciones. Simplemente hay que capturarlas cuando andan cerca como dice Bob Dylan. Después es cuestión de oficio (como si uno fuera una especie de artesano), hay que darles forma, identidad, tratar de ser original o tratar de decir algo que sirva.
Hay que meterle el corazón al asunto para que no todo parezca hecho con IA, de eso ya estamos llenos y nosotros no queremos tirar más basura a la calle, sino que preferimos (con humildad) tratar de sacar alguna emoción de todo esto, generar una sonrisa o un nudo en la garganta.
Tratamos de ser equilibrados en lo que queremos comunicar, aislarse un poco del ambiente a veces es sano para no terminar puteando a todo el mundo. Tampoco es amor y paz, y ahí está la gracia del oficio, en esa búsqueda. Siempre soñamos con llegar a ser uno de esos artistas de los que podés escuchar cualquier canción, de cualquier época, y sentir algo.
¿Por qué decidieron reversionar ‘4 Caras’?
Ese tema rondaba las radios, walkman, salas de ensayo, televisores y el ambiente que se te ocurra a mediados de los 90, es un himno de nuestro rock.
Para los que empezábamos a tocar por aquellos años fue un empujón para tratar de hacer las cosas bien: gran melodía, gran letra (llena de imágenes) y con una fuerza que te atrapa desde el primer segundo. Encima tiene un video muy sencillo y muy efectivo, alejado de las súper producciones y muy cerca del mundo normal en el que vivimos casi todos. Lo tocábamos y siempre explotaba. Ahora que pasó mucho tiempo, decidimos volver a traerlo al presente para que la gente siga disfrutándolo y creo que logramos una linda versión.
¿Cómo se dio la colaboración con Alejandro Schanzenbach y qué devolución les hizo?
Al Alemán lo admiramos desde hace siglos, ha hecho una carrera notable junto a Autobús, Moris, Calamaro, Los Rodríguez, Schanzenbach y mil proyectos más. Todos de mucha calidad, por eso fue una responsabilidad versionarlo. Afortunadamente, se copó y nos tiró buena onda desde el principio. Nos guio al principio con algún acorde oculto, que nadie toca cuando interpreta su canción, y después nos dio libertad de acción.
El resultado final le encantó, sobre todo el bandoneón que le pusimos, ya que el tema es en cierta manera una especie de tango oscuro.
¿Qué aporte brindó Antonio Birabent como invitado especial?
Antonio Birabent es sinónimo de onda, de elegancia y eso es lo que aportó su participación. Lo primero que dijimos cuando lo escuchamos fue: “que bien canta este guacho”. Se adueñó de su estrofa, se olvidó de la voz original (áspera como talón de oso) y la cantó con una soltura y una calidez casi perfumada. Uno de esos invitados que aportan de verdad.
Está muy de moda invitar gente que artísticamente no aporta mucho, pero atrae “likes” y demás modernidades. Eso no nos interesa ni un poco.
¿Qué sensaciones les trajo escuchar la canción terminada?
La escucha final fue una fiesta. Obviamente, es un temazo que funciona solo, pero escucharnos encarnando un clásico del rock de los 90 fue genial. Además, el sonido es diferente del original; resulta conocido, pero a la vez novedoso y siempre es bueno aportar.
Nos gustó tanto que decidimos salir con ese tema como single mientras preparamos nuestro propio material; y la verdad que está funcionando de maravillas. Escucharlo en el auto de noche es muy recomendable.
¿Cómo se preparan para lo que resta del año en cuanto a lanzamientos y shows?
Tenemos muchísimos planes: remezclar algunas canciones grabadas que se pueden mejorar (entre ellas una colaboración con Ariel Minimal); terminar de pulir temas nuevos para ir compartiéndolos entre fecha y fecha; y lo más importante: tocar en vivo.
Tenemos confirmado el 29 de mayo, a las 20 horas, en Gavilán Bar de Paternal (para prensa y gente amiga). Y el 13 de junio en el Centro Cultural José C Paz, junto a La vida Animal y alguna banda más a confirmar. De ahí en más, tocar todo lo que se pueda.
También ordenamos nuestros canales de difusión y redes para que sea más fácil acceder a nuestra música. Seguir mejorando y ensayando con la misma dedicación de siempre.