El disco “Alto viaje” reúne canciones construidas sobre experiencias personales y décadas de trayectoria del ex Carajo.

Marcelo “Corvata” Corvalán publicó Alto Viaje, el primer álbum de su proyecto solista bajo el nombre Corvex. El lanzamiento se presentó ante la prensa en un encuentro en La Paternal que también funcionó como espacio de filmación para material audiovisual. En un clima relajado, el exlíder de Carajo repasó el origen del disco y el modo en que esta nueva etapa convive con su trabajo en Arde la Sangre.
Corvalán explicó que la idea de un proyecto propio comenzó poco después de la separación de Carajo, a fines de 2019. Su intención inicial fue crear un espacio personal para componer y grabar, aprovechando la posibilidad de publicar música de manera independiente en plataformas digitales. Las primeras canciones surgieron en colaboración con músicos cercanos, como el Tano Farelli y Cristian Borneo, y dieron inicio a un repertorio que fue creciendo sin un plan definido.
Con el tiempo, ese proceso derivó en nuevas grabaciones, un cover de V8 y la formación de Arde la Sangre, banda que hoy atraviesa una pausa mientras trabaja en nuevo material. Según Corvalán, Alto Viaje pudo completarse justamente durante ese intervalo, sin percibirlo como un proyecto separado, sino como una continuidad natural de su actividad musical.
En una entrevista con Sofía Barrios, el bajista subraya la importancia de mantener un entorno cercano y colaborativo. Señala que prefiere evitar la lógica del éxito como presión permanente y sostiene que su trabajo fluye mejor cuando se apoya en la confianza y la amistad. También destaca el rol colectivo en su proceso creativo: aunque la decisión final pasa por él, afirma que necesita escuchar todas las ideas antes de definir una dirección.
En lo musical, Corvalán reconoce que el disco retoma influencias tempranas: desde Led Zeppelin hasta The Cure, pasando por el post punk y el sonido alternativo que marcó sus primeros pasos como oyente y músico. Para él, esa conexión no fue premeditada, sino el resultado natural de volver a las raíces que lo formaron.
Sobre la escena actual, considera que el rock atraviesa ciclos, pero nunca desaparece. Sostiene que las nuevas generaciones aportan miradas propias y que la renovación constante del under argentino mantiene vivo al género. También observa que las etiquetas se diluyen con el tiempo y que los artistas más sólidos terminan afirmando su identidad más allá de cualquier moda.
En cuanto al vínculo con la industria digital, afirma no sentir presión por adaptarse a formatos como TikTok. Su intención, dice, es preservar la autenticidad y utilizar las plataformas solo cuando tengan sentido artístico.
Corvalán define Alto Viaje como un álbum directo y breve, pensado para escucharse de un tirón. Cree que quienes lo sigan desde épocas anteriores reconocerán elementos familiares en las letras y en las melodías, y que la experiencia acumulada a lo largo de décadas de música se filtra de forma natural en esta etapa.