Ir a ver al Siempreterno es una de esas ocasiones imperdibles, porque la banda toca una o dos veces y desaparece durante un largo tiempo, en un mar de trabajo de todos sus creadores.
La banda es un proyecto paralelo de varios artistas: está formada por Sergio Rotman (Mimi Maura, antes Los Fabulosos Cadillacs y Cienfuegos), Mimi Acevedo (Mimi Maura), Ariel Minimal (Pez) en guitarra, Alvaro el Ruso Sánchez (ex Cienfuegos) en bajo y Fernando Ricciardi (ex Cienfuegos) en batería. Repite el jueves 17 de julio, también en el Uniclub.
Una banda de músicos fuertes que se juntan por amistad y diversión para hacer un sonido diferente a sus proyectos personales. Una side band poderosa, musicalmente bien producida y bien armada, con todo lo que nos gusta ver en el rock: protagonistas sobre el escenario, virtuosismo sin aburrir, entrega, respuesta del público, buenas letras, buenas vibras. Realmente alucinante.
La banda fue creada por Rotman y Mimi. Llevan editados dos discos «El Siempreterno» (2010) y «Hacia el Mar de Carbón» (2012). Recientemente editaron un simple en vinilo con adelantos del tercer disco de la banda que se vendrá muy pronto.
En un breve resumen del show, debo decir que era la primera vez que iba a verlos, y no tenía tantas expectativas y me dejaron sin aliento. Antes de correr las cortinas, la gente se agolpó contra el vallado del Uniclub, como si esos treintañeros y también cuarentones tuvieran 15, a lo sumo 17, y fueran a ver a la banda joven más de moda, con una alegría y expectación juvenil que sorprendía. Ya eso fue llamativo para bien. Se descorrieron las cortinas y hubo un breve preludio que estalló en aplausos y vivas, parecía un show de los noventas, cuando había más boliches y menos festivales y la gente podía elegir qué ver y qué sentir por la música. Mimi cantó, Minimal tocó y Rotman las hizo todas. Cantó, saltó, subió gente al escenario, besó a su mujer y se olvidó del público por momentos, como si fuera un chico. La gente pogueaba, hubo mosh, ¿dónde estoy? Realmente me transporté en el tiempo. El lugar, la música, el público una verdadera fiesta rockera. Tocaron temas de sus discos, algunos nuevos del simple en vinilo y algunos covers. El más emotivo: «Love Will Tear Us Apart», de Joy Division.
Sin duda es una banda para seguirle el rastro y repetir todas las veces posibles, pero no hay promesas. Por ahora tocan el 17 de Julio nuevamente en el Uniclub y luego… tal vez nunca más. Una oportunidad para no perderse.
Fotos: Josefina Schmipp
