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Cantante lírica encuentra DJ

El primer disco de Shh (sí, así se llaman el grupo y el álbum) tiene un diseño de tapa bastante interesante. Son figuras coloridas ultra pixeladas, como se veían aquellos primeros juegos de consola, arcaicos antecedentes de la playstation. Todo plasmado sobre un cartón muy coqueto y de original disposición. Lo “nuevo” se vale de lo “viejo” para avanzar. Así nació la opera prima de este dúo medio freak formado por una cantante lírica que entonaba óperas y un ex tecladista de Don Cornelio y La Zona y Los Visitantes (antiguas formaciones de Palo Pandolfo) que se juntaron para hacer, básicamente, pop electrónico. “Es un disco muy ecléctico, va desde el ambient hasta el house, pasando por el drum’n’bass, pero siempre respetando el género canción; que también las puedas tocar sólo con una guitarra”, detalla Diana Huarte. Hace más de diez años, ella y Daniel Gorostegui imaginaron el proyecto que llegó al fonograma el año pasado con este disco debut, después de haber pasado unas temporadas por la cartera de Alerta Discos, el sello del hiperregresado Zeta Bosio. Finalmente, la placa se editó por Oui Oui Records, un sello franco-argentino que comparten con Los Natas y Pequeña Orquesta Reincidentes. “Hay gente que firma con multinacionales y la cajonean. Acá tenemos que trabajar mucho, pero si tenemos una propuesta y les gusta, nos apoyan”, comenta Diana. “La mejor música que se está produciendo en la Argentina es independiente”, plantea Daniel. Dicen que es una cuestión de libertad artística.

El tecladista se apartó de Los Visitantes cuando la historia se volcó hacia ritmos latinos, y se dedicó al oficio de dj. Se conoció con Diana cuando pasaba música en El Living. “Empecé a escuchar electrónica por él; antes escuchaba ópera, estudié en el conservatorio, iba al Colón todas las semanas. Cuando escribí las primeras letras para Shh, me di cuenta de que cantarlas en vivo me daba mucha satisfacción”, revela Diana.

Coincidentemente, Led Zeppelin fue la banda de su adolescencia. “Si escuchás Chemical Brothers y el golpe de John Bonham, son prácticamente lo mismo. El rock es fabuloso como música de riesgo, es la base de la música electrónica; si los primeros discos de Kraftwerk eran de rock.”

En sus presentaciones suman instrumentos de cuerda, bandoneón y pinceladas de dj Stuart, entre otros aportes, además de imágenes en sincro con las bases, como buenos fanáticos del cine. “Muchas cantan desde el punto de vista de un hombre. Yo canto desde un lugar femenino. Es un compromiso, a pesar de que la electrónica esté tan catalogada como snobista, elitista y pasatista”, proclama ella. ¿Y el nombre del grupo? Confiesan que les gustaría escucharlo corear por mucha gente. “Coreanos, finlandeses, todos lo pueden pronunciar”, bromea la cantante.