Detrás del vidrio roto
cayó mi voz y se durmió
y me asomo a la ventana
veo cien ángeles volando
blancos como el algodón
y una niña muy pequeña
besando en el corazón.
Arriba, la puerta blanca
arriba, quiero estar yo
ser el dueño de tus mañana
renacer en la semillas
ser dueño del si y el no
enamorarme de una ardilla
se coló en esta canción.
Adonde estoy subiendo
no hay ni escaleras ni ascensor
solo hay alas y ángeles volando
y una niña queme besa el corazón
y desde arriba mira el sol