Vivía como un monje en esa puta iglesia,
visitaba a los pobres, hacía misiones.
Cantaba como un ángel, pasaba la bolsita,
pero el cura hijo de puta, violó a mi hermanita!
Voy tranquilo por mis calles
y el calor para mí está bien.
Percibo el dulce desprecio blanco,
están jodidos me debo a Lucifer.
Nadie quizo entrar a sus fauces,
ya es muy tarde para correr.