Una planta terca crece en el cemento.
Los ruidos en pedazos cortando los brazos del silencio.
Un hilo de agua se abre paso entre los ladrillos.
La gente con miedo se hace cruces por un cigarrillo.
Nada que hacer.
Sé que estás mintiendo, algo estás vendiéndome.
Los héroes de otro tiempo copan el momento que te regalé.
Y me llena de ansiedad esta fragilidad sin bemoles.
La banda de culto vive escondida en buscadores.
Nada que hacer.
Nada tiene explicación excepto esta devoción.
Una singularidad, un amor de verdad entre vos y yo.
No hay nada que hacer.