Vivo acá
Divididos
Lista de temas
- Villancico del horror
- Casitas inundadas, a votar
- Como un cuento
- ¿Qué ves?
- Gárgara larga
- Spaghetti del rock
- Niño hereje
- Vengo del placard de otro
- Sisters
- Agua en Buenos Aires
- Dame un limón
- El burrito
- 15-5
- Par mil
- El arriero
- Salir a comprar
- Gol de mujer
- Sábado
- Luca
- Vida de topos
- Ala delta
- Mañana en el Abasto
- Pepe Lui
La reinvención electroacústica de la aplanadora
Publicado originalmente por Rafael Paz el 12 de enero de 2004
A lo largo de sus quince años de carrera, Divididos nunca rehuyó los desafíos: demostró idéntica inquietud artística cuando abrazó los ritmos folklóricos en «La era de la boludez» (1993), cuando dio un recital ambient para el auditorio de la Supernova, o cuando impensadamente reunió sobre un mismo escenario a Jaime Torres y DJ Zuker.
Pese a esos antecedentes, constituye una verdadera audacia que un grupo definido como «la aplanadora del rock» haya decidido abandonar los estadios para presentar un concierto electroacústico en un teatro céntrico.
Por encima del riesgo asumido, lo que esencialmente conmueve en «Vivo acá» (toda una declaración de principios) son los resultados artísticos de la propuesta. Este primer álbum oficial en vivo («Viveza criolla» fue editado por su anterior grabadora cuando el grupo pasó a BMG) no es simplemente un unplugged en el que la banda, apenas acompañada por guitarras acústicas, interpreta sus grandes éxitos. Aquí afronta una verdadera reinvención de su repertorio, encontrando nuevos ángulos para canciones que, despojadas del «poncho de volumen» (Mollo dixit), revelan nuevos significados y profundidades.
Ya desde la instrumentación, el trío escapa a los convencionalismos: propone combinaciones inusuales (bandurria, guitarra portuguesa, violín, udu, cajón peruano), que se unen a interpretaciones inspiradas e invitados cuyas contribuciones aportan momentos brillantes. A esto se suma una grabación de gran claridad, que captura todos los matices de la música así como el clima de verdadera comunión entre el grupo y su público. El silencio es, por momentos, sobrecogedor.
Todo lo expuesto alcanza su mayor magnitud en el disco 1, con la seguidilla de «Como un cuento» (la guitarra con wahwah le da un aire de misterio), «¿Qué ves?» (donde aflora a la superficie el ritmo de 6×8 que subyacía en la versión original del reggae) y «Gárgara larga» (¡ese punteo!). Y hay otros momentos de enorme interés: «Sisters», con un impagable diálogo de guitarras entre Mollo y Juanchi Baleirón; «Dame un limón», en versión psycholatina y con un hilarante solo del saxo de Pablo Rodríguez; «15-5», en una versión extraordinaria, con el Mono Fontana aportando samples y un piano a lo Bill Evans.
El disco 2 es mayormente eléctrico, aunque abre y cierra con dos temas acústicos: «Par mil» y «Pepe Luí». Aun así, el contexto más sobrio de un teatro permite que el grupo exhiba en cada tema una musicalidad exquisita, desprovista de los gestos grandilocuentes que resultan casi inevitables cuando de estadios se trata; como muestra, vale escuchar la intensa versión de «El arriero». Esta segunda placa trae otra gema asombrosa, «Mañana en el Abasto», con el erke de Fortunato Ramos llevándonos desde la plataforma del subte línea B a las profundidades de la tierra, sin escalas.
Nada mal para la fiesta de 15 de una banda que, cuando surgió en 1988, luego de la muerte de Luca Prodan, se encontró con muchos que arqueaban las cejas con ese gesto tan argentino de «no va a andar».
Crítica: «Vivo Acá»
Publicado originalmente por Redacción Rock.com.ar el 26 de febrero de 2004
El disco en vivo de Divididos incrementa el deseo de escuchar temas nuevos.
Sábado de febrero, Vivo Acá se desvirga por primera vez en la compactera del vetusto Top House. Caigo en la cuenta que el disco que se escucha el sábado por la mañana en mi pequeña familia compuesta de mi mujer y mi gato suele ser el disco mas importante de la semana o el mas vapuleado y quizás mas rápidamente olvidado.
Suena Villancico del Horror. Uri (mi gato) calma su furia felina y se apoltrona en los restos de mi antiguo puf (señal extraña…mi gato suele ser termómetro para estas cuestiones)… transcurre Vivo aca con Uri aun apoltronado. A la altura de Spaghetti del rock mi mujer que hasta el momento se debatía entre una galleta de salvado y los restos de una mermelada a punto de fallecer esboza un leve: Subilo (atenti…!)
Es importante destacar que en mi cruzada por la imparcialidad le doy apertura a opiniones externas (mi mujer y mi gato) en pro de la construcción de una critica justa despojada de fundamentalismos y desidias personales hacia el músico o los vericuetos de su vida personal advertidos en algún pasquín amarillista.
Llegamos airosamente hasta El Burrito, previa parada importante en Sisters donde dos sucesos extraños (posible delirio de este cronista) despertaron mi atención: Uri se autolimpiaba su cuerpo al ritmo del bombo y mi mujer meneaba el cuchillo como simulando ese símil charango, mientras degollaba un retazo de acelga que parecía desafiarla.
Llego el momento del disco 2. Mala señal, en Salir a comprar ni Uri ni mi mujer ni yo estamos de acuerdo con la unión Salir a comprar/Gol de mujer y como si nos captara, el top house poseído salta directamente a Ala Delta, previa conjunción de rostro de trasero de los tres.
Mi mujer que hasta Narigón del siglo se consideraba fana acérrima de la aplanadora replica tácitamente: «Me aburrieron».
Uri decide que es más importante destruir por completo el pantalón del cronista que escuchar Divididos. Lo siguiente es una debacle sucedida entre Uri, este cronista y su mujer en defensa de la prenda en cuestión. Volvemos Uri, este cronista y su mujer a la escucha promediando el final de Mañana en el abasto. Ocurre un cierre salvador con Pepe Lui… algo emotivo. Lo escuchamos atentos y a gusto, es una certera canción que aun mas acústica deviene en una conjunción maravillosa entre el publico y la banda. A continuación entonces: la crítica del cronista.
Qué decir de este nuevo Divididos bajas calorías que no se haya dicho: que desde que se volvieron anti derrumbe y high profile in the magazine suenan mejor?? Tal vez. Que desde la ultima pancreatitis hasta estos días caen mejor tanto auditiva como visualmente?? Casi seguro. Que escucharlos electro acústicos versión Living es genial?? Definitivamente.
Este Divididos de hoy día gusta más, no así seduce más. «Vivo aca» es la conjunción de todo eso, un disco de un sonido extraordinario con clásicos trillados hasta el hartazgo, con sabor a perlas (Gárgara Larga – 15-5) pero con un dejo importante al vivo no autorizado pero adeudado de «Viveza Criolla».
En lo personal no sorprendió mucho, pero es un disco que desde luego adquiriría sabiendo que aquellos huecos musicales suelen estar a la orden del día en el caso de esta agrupación con demasiados clásicos en la mochila. Sorprende sí el genial arte de tapa; pero como sucede con los discos en vivo que gustan; no es mas que el nexo entre la escucha de un tema conocido (versión con publico enardecido) y el deseo de tema nuevos que el santo en remera suele anhelar.
7 aurelianos vivos desde acá.