La integrante histórica de Man Ray presenta canciones que atraviesan el tiempo, versiones inevitables y de su propia autoría. Este viernes 6 de noviembre, a las 21 horas, será parte del ciclo de cantautoras femeninas en Milion Sessions.

Pat Coria construye su carrera musical como cantante, compositora y bajista. Anteriormente, participa en diversos proyectos musicales junto a Mavi Díaz (M-Clan), Willy Crook (Lions in Love) y Guillermo Piccolini (Toreros muertos, Lions in Love), Sebastián Volco (Orquesta Metafísica), entre otros.
Entre 1995 y 2001 formó parte del grupo Man Ray, destacada banda del pop rock argentino, con la que gira y edita discos por América Latina y Estados Unidos.
En el año 2001, luego de la separación del grupo, comienza a tocar como solista. En 2002 se traslada a Barcelona y realiza shows en España. De regreso a la Argentina se presenta en festivales como el Pepsi Music y Personal Fest; También en salas y teatros destacados: Centro Cultural Recoleta y el Hard Rock Café, entre otros.
Actualmente, consolida un presente junto a su grupo (Coria-Cottet-Davio-Sotelo), celebrando canciones que atraviesan el tiempo, versiones inevitables y de su propia autoría.
¿Qué sensaciones te genera Milion?
El Million es un lugar que está en mi recuerdo porque, cuando formaba parte de Man Ray, una de las socias hizo un videoclip del disco Larga Distancia. Sabía toda la historia del lugar, es una casa hermosa, con una entrada de carruajes, de esas que por suerte se siguen manteniendo y bueno, un espacio muy adorable con un jardín muy lindo.
Me acuerdo que festejé un cumpleaños, y toqué a principios del 2001, cuando nos estábamos separando con Man Ray, en el primer piso con un trío electrónico. Se armaban sonidos y no era un lugar tan acotado. Esta parte llamada La Boite, que está en el tercer piso, me parece que es un poco más chica.
¿Cómo se dio la posibilidad de que te presentes en esta oportunidad?
Están haciendo un ciclo de cantautoras todos los viernes, a las 21 horas, y voy a brindar un show acústico porque es lo que permite el espacio. Generalmente, somos un cuarteto con Lautaro Cottet en batería, Marcelo Sotelo y Clemente Davio en guitarras; yo toco el bajo y canto. Voy a ejecutar canciones propias y algunas versiones de canciones inevitables.
Es un lugar hermoso, con un espacio acotado, pero precioso. Creo que entran 40 personas nada más, y la entrada es súper accesible.
¿Cómo planificas el formato y dinámica?
Nosotros somos un cuarteto, pero como el lugar es acotado, voy a ir en terceto. Habrá percusión, bajo y voz. Un guitarrista, de los que me acompañan, que también hace coros.
¿Tenés alguna cábala antes o después de tocar?
No, no tengo cábalas. Hace tantos años que toco, que ya me parece que el mejor lugar para tocar es el escenario y el contacto con la gente. No me da nervios ya.
¿Por qué nadie debería perdérselo?
Estoy tocando con grandes músicos, haciendo versiones inevitables de canciones latinoamericanas en formato pop, rock, folk. Una fusión entre folclore y medio punk telúrico, es como yo lo llamo. Y cuando tocamos la gente nos acompaña cantando y la verdad que las devoluciones son maravillosas. Estaría buenísimo que las conozcan también.