A casi tres años de la explosión definitiva de Los Piojos, sus es quirlas siguen floreciendo. Ahora el turno de reinvención es para su baterista Roger Cardero, al frente de la maniobra más sorpresiva y arriesgada que dio aquel final: El Vuelo de la Grulla. Junto con Guillermo Cudmani y su hermano Fernando (ambos ex Audire) le dan vida a un power trío oscuro, rasposo y mutante, con la urgencia planteada como rumbo permanente. Así, El Vuelo de la Grulla transcribe en su debut -pro ducido por Pablo Romero- un soni docrudo y visceral, y le agrega a los márgenes obvios de un formato reducido y contundente algunos raptos de psicodelia setentosa y desenfado grunge. Entre mensajes directos y estructuras que casi siempre escapan del formato canción (donde pesa “Chico viejo”, un nuevo y acelerado homenaje a Tavo Kupinski), los hermanos Cardero se hacen cargo del desafío de plantear un disco estridente y algo podrido, sosteniendo una base rítmica que siempre se las rebusca para volar alto, pero seguro.