Se desató la tormenta
y no la vimos llegar.
Casi no nos dimos cuenta
hasta que estuvo acá
Siempre es la misma tormenta
-la que arrasó a mi ciudad
y a mi jardín primitivo-
siempre vuelve a arrasar
No me olvido,
siempre vuelvo a empezar
Sólo queda esperar
a que salga el sol
una vez más