El proyecto neuquino celebra la publicación de su primer álbum homónimo a través de las plataformas.

Lo que comienza como un escape de la rutina, se vuelve fuego compartido entre cuatro músicos y una misma ilusión que libera el poder crudo y honesto de canciones compuestas desde el alma.
Hacia fines del 2023, la chispa se vuelve llama y toma forma de viaje sónico, donde la crudeza inmortal del rock y hard rock de los 70 y 80 se fusiona con relatos colectivos de amor, desamor, soledad y pérdida, entre otras sensaciones a flor de piel.
SKINNYS es el eco de la era dorada que ve surgir a gigantes como Guns N’ Roses, Bon Jovi y Kiss. Pero lejos de imitar, su esencia se manifiesta en riffs afilados, melodías profundas, letras que laten y armonías que seducen.
La propuesta local logra afianzarse a lo largo de todo el Valle y sumarse a las iniciativas impulsadas por la Subsecretaría de Cultura, que reconoce su seriedad y proyección dentro de la escena musical.
Pero el camino no se detiene, porque durante febrero de este año lleva su identidad a CABA mediante una gira que involucra: Carnal, Strummer Bar y El Quinto Sueño, entre otros escenarios destacados.
Actualmente, el disco debut de la banda neuquina ya habita en las plataformas, luego de ser grabado y pulido por el productor Nicanor Villanueva, y se actualiza con la Live Session de seis canciones cargadas de energía y frescura. El siguiente desafío será expandirlo a nivel local y volver a Buenos Aires con una mejor puesta en escena.
¿Cuál fue el criterio al momento de seleccionar las 11 canciones que incluye?
Las canciones se fueron dando y componiendo a medida que pasaban los meses. El criterio general iba por el lado del power, con buenas melodías y riffs; pero más que nada, lo pensamos para que nos gustara a nosotros.
¿Por qué decidieron publicarlo en dos formatos?
Surgieron así, los primeros cinco temas se grabaron con otra formación y lanzaron como EP. Cuando compusimos los nuevos, nos gustó la idea de que el público viera a la banda con los integrantes actuales y trabajar el formato live sesión para dejar plasmada la energía del vivo.
¿Dónde realizaron la Live Sesión y cómo vivieron el proceso?
Se grabó en “Vrulerias” un estudio de Cipolletti (Rio Negro) y el proceso estuvo muy bueno, fue una jornada intensa de filmación y grabaciones. A pesar de que terminamos muy cansados, estuvo excelente la experiencia.
¿Quiénes ayudaron a plasmarlo?
Solo nosotros, incluso algunas guitarras “extras” fueron grabadas por Damián (el bajista que también aporta un toque distinto).
¿Qué sensaciones experimentaron al escucharlo y verlo terminado?
Satisfacción, nos gusta mucho poder escuchar cómo sonamos en conjunto. La cuestión visual y auditiva quedó muy bien.
¿Cuáles son sus expectativas para quienes lo reciban?
Esperamos que puedan escuchar y sentir lo que intentamos transmitir. Hoy en día, es complicado captar la atención de la gente, creemos que con esta propuesta se quedarán un ratito más y prestarán atención a la letra y música que hacemos.
¿Cómo describirían su presente musical?
Nunca estuvimos tan activos, y es por una seguidilla de cosas que sucedieron y son fruto del trabajo que hicimos. Los shows, el viaje a Buenos Aires, y la performance que brindamos van dando que hablar. Son parte del curriculum de la banda, así que venimos en crecimiento.
¿Qué me pueden adelantar sobre los próximos objetivos y posibles shows?
Primero queremos que el álbum tenga un gran impacto en materia de audiencia, seguidores, interacciones y visualización.
Para lo que resta del año, planeamos realizar algunos shows acá en el Valle, juntar dinero e invertirlo en otros dos grandes objetivos: volver a Buenos Aires con una mejor puesta en escena y empezar a grabar lo que será el segundo disco.