Nunca fuí al más allá
no volví más cerca no;
ni té busqué -salí a encontrarme-
no pensé que iba a encararte
y te miré – no me miraste-
ardía el bar -y te sentaste
en mi lugar -me preguntaste
yo ahí que hacía…
toneladas de placer
que no puedo sostener
ya no sé si responderle
a cada necesidad.
Y conversamos mucho más
y nos reímos sin parar
de la cultura y la ruptura
y luego fuímos a otro bar
y tan felices nos llevamos
todo el mundo en las manos
nuestra piel apenas tibia
conocida protegida por un rato
Despertamos – y era otro día-
Toneladas de placer
que no puedo sostener
ya no sé si responderle
a cada necesidad
aha aha
ni cuándo te olvidarás.
aha aha
ni cuándo te olvidarás.
-sucedáneos del placer
que no puedo contener-.