El grupo está integrado por Pil-Trafa (22) cantante, Stuka (23) bajo, Harri “B” (20) guitarra, y Sergio (22) batería. Ellos estuvieron en la redacción y hablaron del asunto.
Los hechos ocurrieron tal como salió en el Expreso (N* 61). Nosotros nos portamos bien. El público en general estaba bailando y gritando, como es habitual, pero nada más. Lo que pasó fue que vino una barrita de Barrancas dispuesta a hacer despelote, y aprovecharon el tema “Represión» para armar todo el quilumbo. Nuestro error fue seguir tocando; debimos haber parado.”
“Después del concierto nos llevaron a un Hotel muy lindo, donde estuvimos unas 24 horas; una jornada inolvidable. Nos dijeron que teníamos que ser buenos chicos, hacer como Charly García. Al final nos largaron porque nos creyeron nazis.”
¿No lo son?
“Respetamos la maquinaria del fascismo, lo que fue en su momento. Acá nada que ver.”
Aparentemente no les molestaron las criticas de repudio (“lo peor que le puede pasar al punk es que lo acepten”) y mucho menos lo que escribió Gloria Guerrero («ella ni siquiera fue al recital. Nos parece perfecto, porque gracias a su nota todo el mundo nos conoce”).
Se calcula que en la Argentina hay entre 200 y 300 punks. Esta cifra no contempla a los que gustan del punk rock (yo, por ejemplo) sin necesariamente vestirse como tales. Para Los Violadores hay bastantes más: ‘“hay 25 millones, porque acá todos son “malos”, el colectivero, el diariero, los empleados… todos” —acotan en tono jocoso. Pero si hay algo discutible, es el fundamento que justifique la existencia del punk rock en nuestro país tal como se lo conoció en Inglaterra. Ellos lo explican muy bien así: ‘*Acá pasa una cosa. Te meten el rótulo punk y pareceria que ya eso deja de ser la realidad, que tomás algo de otro lado para trasladarlo acá, y no es exactamente así. Nosotros cantamos cosas que nos afectan como argentinos, cantamos nuestros problemas. Vivimos acá y a partir de-eso sale la música. Que sea punk, bueno, pero cantamos la realidad argentina.”
En realidad, es bastante riesgoso ser punk en la Argentina: “Es riesgoso, si. Pero la vida es un riesgo; si no te arriesgás, no pasa nada. En el concierto del Auditorio cayó la policía, prendieron las luces, preguntamos si podíamos seguir, nos dijeron que si… y no pasó nada. Mientras no haya disturbios no tenemos inconvenientes para tocar.”
Los antecedentes (musicales) del grupo se remontan a una banda punk llamada *“Los Testículos””, de la cual Harri B y Sergio eran miembros (‘“derecho e izquierdo respectivamente””). Las ocupaciones particulares de los integrantes no son menos peculiares: Pil-Trafa’ trabaja en una imprenta, Sergio trabaja de 200.000 (?), Stuka estudia psicología (!?), y Harri B estudia administración de empresas en la UB (119).
Es interesante saber cómo definen los punks. al punk rock: “Es la vuelta al verdadero: rock’n* roll, con rebeldía. Acá la gente está; acostumbrada a que termine el recital, aplaudir, e irse. El rock es baile, participación activa.”
Veamos qué piensan del rock argentino:
“Está lleno de figuritas, y la gente está cansada de coleccionarlas”.
“Para mí, lo que se hace acá es música de ciudad, pero no rock. El rock es rebeldia.”
“Me dan bronca las reuniones entre ellos, las familias”.
“Los grupos grandes son siempre los mismos, un grupo reducido que tiene acceso al gran público. Ellos eliminan a la competencia y de esa forma tienen una especie de respiro. No se gastan en hacer otra cosa porque no hay nadie que los obligue a mejorar. Ultimamente están notando la presencia de grupos nuevos que les están moviendo la estanteria.”
Inevitablemente caemos en el eterno dilema del punk: si nadie los conoce, no trascienden; y si son famosos pasan a formar parte de la maquinaria que al principio criticaban. Es muy difícil conseguir el equilibrio. ¿Les gustaría a Los Violadores llenar Obras, por ejemplo?
“Aspiramos a ser populares a nivel que toda la gente nos conozca y sepa lo que queremos decir. ¿Llenar Obras? Por supuesto, sería la culminación. Y lo vamos a llenar.”
¿Con música caótica y desafinada?
“Sí, nosotros no pretendemos dar mensajes
ni propuestas, sino mostrar la realidad tal como es”.
Señor, señora, si después de esto usted deja que su hijo/a vaya a ver el próximo concierto de Los Violadores, es porque estaba leyendo otra revista.
Marcelo Gasió