“Algo que brille”, el nuevo EP de la cantante y actriz, reúne cuatro canciones que hablan de la naturaleza, el cuerpo, el instinto y el paso del tiempo.

¿Cuál fue el punto de partida de este EP y qué significa para vos esa idea de encontrar algo que permanezca vivo en tiempos de incertidumbre?
El punto de partida fue el deseo de un álbum más íntimo. Las canciones fueron apareciendo de a una. Suelo componer durante los carnavales y el verano. “Cautiva”, por ejemplo, apareció en el patio de mi casa, no entendí bien de donde venía, pero traía algo por develar, como esos túneles de Alicia en el país de las maravillas, en donde lo evidente no lo es y el entendimiento está encriptado. Lo sentí como una búsqueda para descifrar lo vital, en un mundo que en el afuera se presenta hostil y violento. “Algo que brille” es parte de esa búsqueda, lo vital en tiempos de incertidumbre abre lugar a pequeños hallazgos, como lijar una madera y encontrar vitalidad en la textura nueva, o en el intento de plasmar el agua que fluye en una canción. “Algo que brille” y “De todos” aparecen en un temporal bajo la lluvia. En el medio de lo adverso, hacer lugar para un registro otro que nos lleve a hablar un mismo idioma, a conectar desde lo simple, una mirada, una lectura, una canción. Instantes vitales en el medio de este temporal que nos toca vivir como país, como humanidad, de la cual somos parte y todavía no entendemos bien el rumbo al que nos lleva.
La voz y la guitarra de nylon funcionan como el centro de las canciones, en un trabajo realizado junto a Rodrigo De Haro. ¿Cómo fue el proceso de producción y qué buscaban construir sonoramente alrededor de ese formato más íntimo y orgánico?
Mi idea era en un principio grabar únicamente voz y guitarra, planeamos grabar las cuatro canciones en 8 sesiones de grabación. Pero al comenzar a grabar las maquetas, con Rodrigo, nos dimos cuenta que las canciones cargaban con imágenes potentes que sería interesante buscar plasmarlas sonoramente alrededor de la voz y la guitarra. Y ahí empezamos la búsqueda que pasó a ser un proceso creativo de un año. En “Cautiva”, en mi imaginario había una pradera sobre la que la criatura corría, y sonoramente apareció en una sesión en la que Rodrigo probó un arpegio que le dio cuerpo a esa pradera. Trabajo mucho con sonido e imagen. Tengo la imagen de cómo tiene que sonar una determinada parte. En “Temporal” la imagen era la de un bosque con lobos, y fuimos encaminando el sonido de la guitarra, Rodri trajo la eléctrica para un clima, y los aullidos con mi voz dieron con el tono justo para evocar ese paisaje. Fue un trabajo muy artesanal junto a Rodrigo. A diferencia de discos anteriores, la voz fue la que marcó el rumbo y todo lo fuimos construyendo alrededor de eso y la guitarra con cuerdas de nylon, en la búsqueda de un EP más íntimo y transparente.
El EP vuelve a tender un puente entre la música y las artes visuales, esta vez con cuatro videoclips realizados junto a Simplecine y dirigidos por Leandro Ferrante. ¿Qué lugar ocupa lo audiovisual en tu manera de pensar y comunicar las canciones?
Ante todo, es fundamental disfrutar del proceso de creación. Cuando terminamos las canciones con Rodrigo, yo sabía que ahora venían los días de filmar. El rodaje lo concibo como parte misma del proceso creativo. Me imaginaba mini películas para cada canción. Durante 2025 trabajé en varios cortometrajes actuando, me divertí mucho, y tenía ganas de hacer eso con mis canciones. Pensar historias que potencien o propongan historias alternativas para ampliar la música con el universo visual. Soy también actriz y trabajar lo audiovisual en mis canciones me resulta natural, es una continuación del proceso creativo que forma parte de las canciones. De hecho, en agosto hicimos la presentación del EP en Lalalá, al terminar el show en vivo, armamos un cine ahí mismo e hicimos la proyección de estreno de los videoclips para cerrar el evento. El cruce de artes me resulta muy interesante, y haber podido cerrar el show de presentación del EP con una proyección cinematográfica me resulta muy estimulante como hecho artístico en sí mismo y me dan ganas de seguir explorando este camino. Empecé dibujando pequeños storyboards de cada videoclip volcando ahí las primeras ideas y ahí se sumó Leandro para expandir, proponer, hacer crecer las ideas y luego dirigir los videos, sumando a colegas de su productora para que podamos realizar el proyecto y llevarlo adelante. Organizar un rodaje abarca tantas áreas: dibujar los storyboards, guion, visitar las locaciones, elegir vestuario, pensar utilería, arte. Mirar el clima, los días de lluvia inesperados que cambian los planes de rodaje. Amigos y familiares colaborando. Muchas risas. En el video de “Temporal” prendimos fuego dentro de un tacho de metal y el humo invadió tanto la casa que nos expulsó de la locación. Tuvimos que esperar media hora para volver a entrar. Hacer cine es vivir el back a flor de piel. La idea viva, ejecutada en el presente. El hacer en cine trae un presente parecido al de tocar música en vivo. Todo es un proceso de mucho trabajo, disfrute y aprendizaje. Fundamental también agradecer al fomento 2025 del INAMU que hizo posible tanto la finalización del mastering como la realización de los videos.
Después de “Abrojos” y “Amores Barcos”, “Algo que brille” continúa ampliando tu universo artístico. ¿Cómo sentís que evolucionó tu búsqueda desde aquellos trabajos hasta este nuevo EP y hacia dónde te gustaría llevarla a partir de ahora?
Creo que en el camino estoy descubriendo la singularidad de mi voz y lo genuino de mis composiciones. Eso me hace pensar con más claridad mi presente. Mostrar mi voz al frente, más natural, confiar en las imágenes sonoras que se me aparecen y desarrollarlas sin prejuicio, hace crecer al proyecto porque el disfrute y las complicaciones que surgen en el camino se hacen más orgánicas de transitar. Creo también que frente a las dificultades de apostar al arte en un contexto en el que la cultura está bastardeada y en un mercado que exige tiempos, visualizaciones y rendimiento, donde el tiempo para crear es más acotado, apostar a lo genuino y singular es parte de mi búsqueda. A partir de ahora pienso en hacer circular este EP al que siento más luminoso que mis trabajos anteriores y esa búsqueda viene siendo mi norte. Varias personas, al escucharlo, comentaron que las canciones les traen paz. Me sorprendí con ese hallazgo. No lo imaginaba. Y me entusiasmé. Que al menos una persona, en estos tiempos extraños de violencia, diga que las canciones le dan paz, me hace pensar que el rumbo de mi trabajo me gusta, me entusiasma y, sin dudarlo, me dan ganas de compartirlo y expandirlo. Algo interno, quizás ancestral, me dice que mis próximos pasos estarán en esa dirección.