Rescatamos una entrevista de la periodista Sandra Conte publicada en la Revista Pelo en octubre de 1995 en la que Attaque, aún conformado como cuarteto, presentaba su séptimo disco, «Amén!» y reflexionaba sobre las injusticias. Rescate de una nota publicada en la Revista Pelo Nº485, octubre de 1995.
La madurez de Attaque 77: «abran los ojos»
El séptimo disco de Attaque es una realidad. “Amén!” un álbum elaborado, crudo, irónico, divertido, duro. En un mediodia porteño, ñoquis de por medio, la banda en pleno conversó con Pelo del particular momento que atraviesa.
Tanti influenció mucho en el disco; tiene mucho que ver con el disco entero, con la cabeza de todos”, dice Ciro Pertusi sobre el lugar de origen de un tema como “Tres pájaros negros”, uno de los dieciséis que integran «Amén!», su séptimo álbum grabado entre junio y agosto de éste año en Supersónico, con Adrián Tavema. “Fuimos a Tanti todos, y en una noche salió el tema entero, salvo la letra; la letra salió el último día ántes de grabar el demo y nos influenció a pleno. Yo fui para poner cosas en claro y me quedó en claro que tengo que volver. Si bien Córdoba siempre me gustó, porque cuando fuimos a La Falda ”enfermamos”; una tarde antes de tocar alquilamos motos y nos fuimos al Cuadrado pero arriba, lejos, lejos, con unas motitos de mierda que no se la bancaban ni ahí, las hicimos bolsa, cuando bajamos tuvimos que pagarlas un poco más. Arriba veíamos todo chiquitito y no sé por qué pero es verdad lo que dicen que hay cosas que te cambian. No se sabe qué hay, será aura, dios, aire, nó sé lo que es, hay algo en el aire que te cambia la cabeza”.
Luciano: Aparte te aporta conocimientos; ya por conocer otro lugar tenés un patrimonio más, sabés más que antes porque conocés un lugar más que antes.
Mariano: Pero iguál no es lo mismo conocer cualquier lado, porque conocer por ejemplo Tanti o algunos lugares muy escondidos, es la naturaleza, =no es la ciudad; es muy distinto.
C.: Nosotros éramos ocho personas muy en confianza en un lugar en que no iba nadie, no había nadie. Y estábamos solos en un río con cascada y todo, en una parte que tenía como seis metros de profundidad, cristalino por completo y buceando (nos compramos snorkel) y estábamos todo el tiempo así. Por momentos me encontraba acostado así con los ojos cerrados y se me ponía la piel de gallina porque había algo, como una sensación rara de sentirse bien.
L.: Perdés la noción del tiempo; capaz que llegábamos a las dos de la tarde y eran las siete y no sabíamos qué carajo hacíamos ahí, qué día era, qué hora era, eso te pasaba…
C.: De pararte en un lugar y mirar todo y sentirte poderoso por el hecho de estar vivo. En un momento estábamos ahí y venían las cabritas re-Heidi y se ponían a tomar agua y cruzaban, loco, y nosotros ahí alucinábamos. Esa canción “Tras pájaros negros” es una situación de soledad ciudadana y problemas como muy fuertes llevados a Tanti a modo de escape. ¿Viste cuando te vas de veraneo y decís me voy a desenchufar y se van acabar mis problemas y vas allá y te encontrás con que los problemas siguen estando? Los tres pájaros negros son esos problemas y al final de cuentas; si no fuese por eso, uno no podría estar escribiendo. Habla de eso y de las drogas, de la mujer que te dice “metete bajo el agua” que es una especie como de “escapate, probá esto que con esto te vas” y te metés abajo del agua y al final terminás en una corriente que te lleva, que te lleva y que no… puede tener mil interpretaciones, un poco esa es la que le doy yo.
M.: Este año hay que ir de vuelta, yo aprendí a nadar, “debuté” este verano…
C.: En Tanti salió “Pinini Reggae”, también. Porque llevamos los instrumentos, las guitarras y un equipito chiquitito en la COTAP, todo el tiempo la COTAP…
M.: Hicimos fogones… Estuvieron “re-hippies, loco…”
L.: Sí estuvimos re-locos todo el día…
C.: Yo no hice fogones, yo no hice nada… ¿cuándo hicimos fogones, hijo de puta?
M.: Mentira, ningún fogón. (Y con cara de asco:) No, hippie no, eh…
C. y L.: ¿Qué no…?
El disco suena como la producción más madura en la carrera de una banda transparente, que supo expresar en cada disco el estado de ánimo por el que atravesaba al momento de grabarlo. Sin los molestos espacios en blanco entre tema y tema, tiene un color especial, el que le imprime cada “copete” grabado por Ciro de la televisión y cuyos protagonistas són personajes de la realidad nacional como Carlos Menem, el intendente Domínguez, Norma Plá y un ex combatiente de Malvinas. A la hora de hablar del material, el bajista aclara: “El disco puede llegar a ser más un llamado de atención que un “está todo mal», se puede tomar más como un “abran los ojos o los oídos …o lo que quieran“ (mirando a la moza, una rubia fuerte e ingenua, que con la pancita al descubierto fue la responsable de cada bache en la nota).
C.: Nos parece a nosotros que tiene un toque como más divertido en muchas cosas, pero está todo el tiempo tirando palos. No nos podemos escapar de eso, cada vez que iniciamos un disco me propongo tratar de zafar un poco de lo de siempre, hacer alguna letra que insinúe más cosas y denuncie menos quizás, y siempre termino denunciando cosas, porque así es lo que vemos.
Frente a las injusticias que nos rodean, a uno le da bronca, ganas de “salir y romper todo”; tal como están las cosas ¿se puede hacer algo más que “hablar”?
C.: El hecho es que creo que hacemos esto para que no nos pase eso, porque te digo que más de una vez… yo siempre que miro los noticieros, veo todos los «miércoles de gloria» (le pusimos ese nombre a la marcha de los jubilados) y siempre me dan ganas de ir allá y nunca voy por varias razones: porque no quiero que nadie me vea, me filme y se crea que voy a hacerme propaganda, y porque vas allá y querés activar, ¿entendés? Querés activar. Pero me muero de ganas a veces por estar: es más, no me gustaría que me pase de ir yo solo, me gustaría un día ir y encontrarme a todos los pendejos en una marcha de los jubilados, porque es lo que nos va a pasar a nosotros. Está bien, la gente dice que ellos son los culpables de estar así y todo eso, pero no es tan así, ya pagaron todos los males que hicieron en su vida, no es cuestión de dejarlos que se extingan y da bronca, loco.
El sistema te permite escribir sobre lo que no te gusta, te deja crecer en una carrera, trinfar, te cede un espacio para la disconformidad, pero acotado a una canción. ¿No se te ocurre que es una manera de neutralizar tu accionar?
C: Siempre lo pienso, pero no es tan así porque lo que estás haciendo es tratar de dejar de algún modo un testimonio que no está en los libros. A los chicos se les va a seguir enseñando ese tipo de cosas. Hoy los chicos crecen con tu canción y la canción viene a ser su himno y ellos piensan en eso, entonces estás preparando gente para mañana. Bob Marley lo hizo y lo hizo mucha gente, no es sentirse profeta ni nada, simplemente es deuda, es obligación. Nosotros no podemos tomarnos nuestro tiempo libre para hablar de “voladuras”. Es por nosotros mismos. Igual tampoco creo sinceramente que nuestra vida sea tocar y no estar ahí, porque no creo que tocar sea para siempre, si las cosas siguen como están en cualquier momento vamos a tener un arma en la casa y una vez que la tengas sigue lo otro, y lo otro, y lo otro, y ya después dejás de ser músico y manejás un revólver, es así. Para mí es muy claro: Maradona en cualquier momento se vuelve loco y los caga a tiros a todos. ¿Por qué nosotros no? Es así, no estamos exentos de participar.
L: Gasalla… imaginátelo a Gasalla con una ametralladora… o el Gordo Casero tirando cuchillos desde el balcón.
C.: Lo bueno es que el arte es una buena manera de disparar y de incomodar a los tipos; cuesta, porque vos fijate que la gente de DGI se me va a venir encima al toque, para molestarnos por la cancioncita que le hicimos –no puedo creer lo que ven mis ojos, es nuestro dinero y se lo llevan otros– pero el hecho es que la gente no pague más, loco. No hay que pagar más impuestos nunca. Ésa es la onda; es mentira -se tilda, bache, mirada que se pierde a la altura del ombligo-… ¡no la llamen más, loco, a la moza!
El disco está muy laburado, sobre todo en las voces…
C: Es bueno eso, está laburado desde la sala y con intención propia; la composición y los tonos y todo esé tipo de cosas está trabajado muy desde adentro. Hay cosas que empiezan a revelar como una especie de estilo. Hay temas que salen muy bien, por ejemplo la mano “Santiago” o “El perro”, esos temas rápidos melódicos salen muy bien. Nos parece que es nuestro fuerte. “Ya me aburrí” nos parece que es nuestro fuerte, “Degeí” es como el “Héroe de nadie” de ahora pero bien hecho y completamente terminado, me parece que están pintando como unos estilos y después hay cosas descolgadas como la canción de Marley, que está adaptada a pleno a Attaque; los tres covers quedaron buenísimos. Aluciné con los covers. Y después están temas como “2 de abril”. que es clásico Attaque onda corte “Ladrón” o “Justicia”.
¿Que tiene de distinto el Attaque de «Amén!», a los anteriores?
C.: El hecho de saber lo que querés y que vas seguro a lo que querés. Lo que hicimos en este disco nosotros sabíamos que era lo que íbamos a lograr, si bien uno se pone a pensar y no salió un 100% lo que pretendés, pero salió un 100% lo que podés; lo bueno fue eso, que íbamos seguros de que esto iba a sonar así y sonó asi.
Sandra Conte