El solista Juaco Canteli lanzó su primer material discográfico y lo presenta este jueves 20 de diciembre en El Universal Espacio Cultural de Palermo, junto a músicos invitados.
«Cambiar el mundo» corresponde al primer material discográfico de Juaco Canteli. Grabado de manera independiente entre fines de 2015 y mediados de 2017, bajo la producción artística del prestigioso Jano Seitun. La mezcla y mastering, en tanto, son realizadas por Martín Gnomo Reznik. El álbum cuenta con doce temas propios, de carácter íntimo, que reflejan una marcada influencia en las raíces folk. A su vez, desde las composiciones y melodías pop, se destaca la búsqueda del sonido simple pero detallista.
El concepto integral manifiesta la perspectiva del músico sobre el amor y temas afines. Demostrando que se pueden cambiar lo que nos rodea a través de pequeñas acciones. En este caso desde las canciones y la movilización artística.
El repertorio completo se desplegará oficialmente el próximo jueves 20 de diciembre, a las 20.30 horas, en El Universal Espacio Cultural del barrio porteño de Palermo con algunas sorpresas.
¿Cuáles fueron tus primeros pasos musicales una vez que arribaste a Buenos Aires?
Juaco: A los 18 años me mudé desde Posadas, Misiones, a la ciudad de Buenos Aires decidido a estudiar Abogacía y mostrar mis canciones. Durante los primeros años integré diferentes bandas, donde toqué instrumentos diversos.
A los 29 años formé Cerveza C, junto a Alex Ingberg, Martin Rubins, Flor Fisch y Matias Mendoza, con la que edité el disco «Hoy no es un día para madurar» en 2014. En paralelo nació Curiae, formación en la que me constituí como vocalista y compositor.
¿En qué momento nació tu etapa solista?
Juaco: Fue la respuesta a una explosión compositiva que tuve después de sacar el material con Cerveza C, entre fines de 2014 y comienzos de 2015. Derivó de varias cuestiones personales y laborales. En total habré terminado alrededor de 30 canciones, cosa que no me sorprendió porque siempre tuve la facilidad de componer. Pero sí lo hizo que muchas de ellas funcionaran, tanto por dentro como por fuera de la banda.
¿Quiénes participaron de la grabación?
Juaco: Además de producirlo, Jano Seitun participó con su voz en el tema «Mortal». Guitarra española y acústica; piano; cello; teclados; bajo eléctrico y acústico; percusión; ukelele; banjo y coros en «Base y Condición». Matías Mendoza desplegó su magia desde la batería y coros; Alex Ingberg en guitarras eléctricas; Mariano Gianni en piano; Christian Teran en trompetas, clarinetes y coros; Brenda Tugender en saxo.
Por otra parte, Emi Petrucelli se mostró acompañada de su guitarra española en «Lo mejor» y «Dos + Dos». Y Guada Tazedjian, Pau Lucas y Lucía Molina lo hicieron con sus voces en «Lo que vendrá».
Cabe destacar también, el aporte vocal de la artista invitada Diana Amarilla en la canción «Asfalto» y en «Base y Condición» con los coros.
¿Qué representa «Cambiar el mundo»?
Juaco: Es un disco bastante íntimo, con una búsqueda de sonido más simple pero detallista. Desde la composición y las melodías se nota mucho; y desde la producción y los arreglos e instrumentación también.
Quise hacer algo que no se encuentra mucho en Argentina, pero con el que cualquiera pueda identificarse.Un material de cantautor con raíces folk, accesible desde el pop, y con sentido indie e íntimo.
Más allá de ese objetivo, las canciones cuentan una historia personal sobre un amor y un desamor dentro de un contexto personal de varias derrotas. Asimismo, de como muchas veces uno se deja engañar por las ilusiones y las luces que trae consigo el enamoramiento. A eso se le suma que, en dicho momento, mi vida laboral resulta extremadamente precaria al punto de pensar irme de Buenos Aires.
Esos son los condimentos principales de los cuales me serví, pero es importante destacar también que agregué una gran dosis de positivismo a la cuestión. De reconocer los limites, de dejar atrás las penas cantando y llegar al encuentro de lo mejor hacia el final.
Cambiar el mundo es una expresión de deseo. Todos queremos modificar algo de él que nos incomoda, no nos gusta o nos parece injusto. Una obra artística produce un cambio en quien la recibe. Algo nuevo, introducido en el mundo, puede o tiene ese potencial. Por eso lo vivo de esa manera.