Hoy me encuentro llevando bajo los pies,
la misma tierra.
Paso a paso es antiguo el viejo ritual
de ir contemplando.
Hoy el viento va al frente
y yo voy detrás
siguiendo pastores
y a mi lado el camino
veloz y fugaz,
que quema la noche.
Si no te gusta mentir,
ni la razón contemplar,
para que vas a huir,
de tu ceguera mortal.
Si la ciudad contemplo,
cuando he mirado hacia atrás,
porque no ve la ilusión,
de que me quiero escapar
Sin verme solo al fin.
Algo suena distinto en este camino
de placer y miseria.
Cuando por fin entendimos
que no vale la pena, amar la moneda.
Ya no sangro la herida, bajo la guardia
y la pálida sombra, huérfano de ideales
hoy te alumbra el sendero
librarte del hombre.
Si no te gusta mentir…