Miró,
con alma abierta y reseca la piel,
quizás ya no alcance la forma de ser.
Al dolor, lo invitaba a tomar el control,
al sentir, respirando ese polvo otra vez,
como una ilusión de hacerse más fuerte.
Quizás,
ya no hay tiempo de ponerse a hablar,
y quizás hoy ser libre te puede engañar.
Al nacer, abrís los ojos queriendo entender,
y al morir soltás el alma por algo mejor,
como una ilusión de hacerse más fuerte.
La ruleta se juega lo que uno ganó
buscando la vuelta.
Pasa el tiempo y tus ojos te enseñan a ver.
La agonía descansa la noche que vas
y que enfrentás tu muerte,
desafiando los sueños que
quieren volver a hacerte soñar.