Darío Giuliano, el cantante, guitarrista y compositor de De La Gran Piñata, habló sobre el reciente lanzamiento de «El principio de todo», un nuevo álbum de la banda oriunda de Berazategui. Ya fue presentado en Flores y ahora es el turno del Teatro Greison, en el sur bonaerense.
Sos un tipo esquivo de la tecnología. Eso no es ni bueno ni malo, simplemente es pero ¿qué te produce saber que tus frases andan dando vuelta todo el día por el mundo virtual?
La tecnología ofrece enormes herramientas para la creación de música y para su posterior difusión, no diría que soy esquivo a ella pero no le doy mayor importancia que la que le doy a cualquier otra herramienta, entiendo que es un medio para lograr un fin y no el fin en sí mismo. Creo que las bandas que vivimos lo que era salir a volantear, preparar en casa el engrudo para pegar los afiches, salir a conocer lugares para tocar que nos llegaban por rumores y esas cosas, somos conscientes del esfuerzo que implica tener una banda y vemos como un enorme logro que una frase o una canción ande dando vueltas y se vaya pasando entre la gente.
Pero siendo más terrenal ¿que sentís cuando ves tatuajes con fragmentos de tus letras?
Es una sensación increíble saber que a alguien le llegó lo que uno tenía para decir y que lo atravesó de tal manera que decide llevar esa frase para siempre en su piel. Es una de las muestras de aprecio más jugadas y eso se agradece en cada ocasión.
Lanzaron un segundo volumen de «Canciones para impacientes» para calmar la manija y a los cuatro meses salió completo «El principio de todo» ¿El «impaciente» es el fervoroso y cálido público piñatero? Porque a veces pareciera que necesita de su prosa…
Los impacientes somos nosotros mismos. Necesitábamos canciones nuevas para mostrar, para salir a tocar, sabíamos que se venía una renovación de energía y estábamos nuevamente ante un momento de plena impaciencia. Al parecer, el público también andaba necesitando esto porque fue un golpe energético tremendo.
¿Este es el álbum más fiel al estilo ya único de La Piñata?
Es el disco más reciente, por lo que podemos decir sin dudar que es el que más se aproxima a a actualidad de la banda. Creo que el estilo nuestro es básicamente tocar rock e ir creciendo con los años, ser fiel a lo que sentimos en el momento de hacer música. Cada disco fue fundamental y absolutamente sincero en el momento que salió.
Es inevitable, insisto, obviar el nombre porque es como una refundación pero en realidad es el más propio de DLGP ¿puede ser?
Es un principio, como lo fue cada uno de nuestros discos. Vemos estos nuevos temas como la oportunidad de volver a empezar, hoy tenemos la posibilidad de salir a tocar arrancando desde cero. Volver a encontrarnos nosotros, con viejos escenarios pero con nuevas canciones, nos vuelve a encontrar con nosotros mismos y con aquellas ganas con las que arrancamos hace ya catorce años.
El disco se grabó en un mes ¿Lo tenían cocinado ya?
Teníamos las canciones y una idea de cómo queríamos que suene. Para hacer este disco tuvimos durante 15 días el estudio a nuestra disposición, grabamos en tres días en Romaphonic las baterías y después de ahí nos llevamos todo a Studio Rec, donde terminamos de arreglar y grabar el resto de los instrumentos. Tuvimos una libertad increíble para crear tanto fuera como dentro del estudio. Usamos mucho tiempo experimentando con sonidos, equipos, aparatos y guitarras. Nos pudimos dar el lujo de aprender un montón de todo.
Vuelven a trabajar con Ariel Lavigna y Joe Laporta ¿qué aportan esos nombres a la poesía arrabalera de banda?
Ariel y Joe son dos grosos del audio, nos ayudaron a llevar nuestras ideas al disco y hacer que suenen lo más cercano posible a lo que teníamos en la cabeza. Con Lavigna pudimos meternos más desde la etapa de la creación, la búsqueda de los sonidos y la forma de tomarlos en el estudio, y con Laporta logramos hacer que todo eso alcance su verdadero potencial en cuanto a volumen y calidad de audio.
¿Como fue la presentación oficial en el Teatro de Flores?
Estamos felices con los resultados, por fin llegó el día y tocamos por primera vez estas nuevas canciones en vivo. Nos volvimos asombrados de la garra con las que el público cantó cada una de estas canciones, como si fueran parte del repertorio desde siempre. Trabajamos muchísimo para brindar un recital que esté a la altura de lo que se laburó para el disco y por lo que hemos escuchado de parte de la gente que estuvo esa noche. El resultado superó las expectativas de todos, incluidas las nuestras.
¿Qué tienen preparado para la presentación de la Muestra de la Música y Teatro Greison?
En la muestra de la música somos varias bandas, es más un formato de festival y como siempre en estos casos tratamos de seleccionar canciones que a nosotros nos gustaría mostrar y que creemos que están buenas en ese contexto. Para el show del Teatro Greison de Monte Grande, la idea es llevar el disco nuevo, una presentación formal que esté a la par de lo que fue el 20 de octubre pasado en Flores.