Hijo de la barbarie
Zumbadores
Lista de temas
- Adicto
- Carrousel de la fascinación
- Psicodealer
- Esclavo feliz
- Un tío de la hostia
- Pastillitas
- La forma en que me ves
- Santuario
- Piernas de oro
- Temporada en el infierno
- Hijo de la barbarie
Crítica: «Hijo de la barbarie»
Publicado originalmente por Matías Peluffo el 31 de mayo de 2006
En su nuevo trabajo, los Zumbadores sorprenden con su crecimiento musical.
«Hijo de la barbarie», el segundo disco de Zumbadores, el quinteto de La Paternal, trae una grata sorpresa. Uno, desde la ignorancia y el prejuicio, esperaba un disco con covers rockeritos de Los Redondos camuflados. Pero alcanza con escuchar la primer línea de la primer canción para reconocer el error. Es que estas canciones no recorren los lugares comunes que transitan ese puñado de bandas que tomaron a la obra de Patricio Rey como principal fuente de inspiración. Los samples, el banjo, la gaita y los vientos de Dancig Mood le aportan diversidad y calidad de vestuario a una docena de tracks que apartan a Zumbadores de la mezquina pose del rock barrial. Acá es incuestionable un notable trabajo en la composición y la producción de las canciones.
El protagonista central de esta placa es el rock crudo con condimentos tecno («Adicto», «Pastillas», «Psicodealer») y su principal contrafigura es la melodía pop («Un tío de la hostia», «Esclavo feliz» y «Piernas de oro» cuya poética remite a la de Joaquín Sabina). Hacia el final hay una historia tumbera hecha canción que se titula «Una temporada en el infierno» donde se el cantante Alejandro Fassi exhibe su talento como letrista. Asimismo, la voz de Coco se amolda sin esfuerzos a los diferentes clímax que arman el resto de los músicos. La placa cierra con un cover de Siniestro Total a modo de bonus track («Bailaré sobre tu tumba»). Se trata de un ska rock que parece un poco descolgado con respecto al resto de la obra, que parece tener un sustento conceptual en la oscuridad de las letras.
Pasaron dos años desde la salida de «Frutilla y almeja» (2004), el disco debut del conjunto, qué, según sus palabras, se dedicó a armar esta producción «frente a la imposibilidad de tocar en vivo». Evidentemente fueron dos años de destacada inspiración.
Hijos del rock
Publicado originalmente por Juan Pablo Bravo el 24 de julio de 2006
El cuidado rock de Zumbadores llegó hasta El Condado e hizo vibrar a un recinto colmado de ganas.
El Condado recibía al show de Zumbadores y su nuevo material «Hijo de la barbarie», presentado no hace mucho tiempo en otro de los locales del barrio de Colegiales.
Pero antes, cerca de la 22, los invitados La Gran Maula se hicieron presentes al ritmo de una fusión de rock, reggae y ska, receta que no falla a la hora de hacer mover el piecito. Anda por las disquerias de siempre un trabajo realizado por la agrupación que vale la pena rastrear, aunque para ser sinceros debemos remarcar que, en vivo, juega un poco en contra el excesivo movimiento del cantante, que seduce a la vista pero quita personalidad a su voz. Interesante, puliendo algunas aristas pueden aspirar a mucho. Para el final eligieron dos covers de Sumo, «Viejos vinagres» y «El ojo blindado», que dejaron más que contentos al público.
El turno de la banda de la noche había llegado. Los de Parque Chas rápidamente se hicieron de las tablas y lograron el efecto deseado al primer acorde de «Adicto», corte que abre su último trabajo en conjunto con «Psicodealer» y «Esclavo felíz», para alegría de los presentes que respondieron al llamado de pie y a puro pogo.
Obviamente no faltaron éxitos, clásicos y de los otros, pero está muy claro que la propuesta del grupo no es sonar al conocido «rock barrial-stone». A pesar de que muchos de sus seguidores muestran remeras de Gardeles, La 25 u otras bandas del palo, diferenciándose en letras, sonidos y sobre todo postura. Si nos detenemos en esto último veremos cuidadas armonías y un concepto diferente de hacer rock que no llega a parecerse a nada, logrando un ambiente sónico muy personal. A lo mejor no tan redituable, pero más que respetable.
La banda no presenta fisuras por donde se la mire y responde saludablemente al pedido de rock que quiere su gente, haciendo del show una verdadera fiesta. Entre los destacados nos quedamos con el final que unió «Rock para titanes», «El ritmo de los condenados» y «Bailaré», que le dieron el cierre indicado al evento.
Indudablemente Zumbadores está para más y es difícil saber por qué no logran despegar a la masividad (¿una decisión propia?). Pero seguramente de proponérselo en no mucho tiempo estarán entre los lideres de nuestro rock.
Comentario del disco
Publicado originalmente por Humphrey Inzillo el 10 de agosto de 2007
Esos ruidos y ruiditos que recrean un ambiente selvático y remiten a la exótica de los 50, entre Les Baxter y Martin Denny, más los riffs prolijos de la ajustada sección de vientos del trompetista Hugo Lobo y los de Dancing Mood, hacen de “Psicodealer” un hit insólito. Alejandro Fassi, cantante y letrista del quinteto de Villa Ortúzar, revisita el clásico de Talking Heads, en un guiño porteño y psicotrópico. Este relanzamiento de «Hijo de la barbarie», segundo disco oficial de Zumbadores, incluye dos viejos temas incluidos en la primitiva producción independiente con la tapa de Frida Kahlo (circa 2001), y sirven para construir un repertorio que, tal vez en algunos años, los haga llenar estadios. Por ahora, el grupo amplificó su propuesta, tanto a nivel estético como musical. La portada está a cargo de Adán Cohen (el hijo de Rocambole) y el sonido remite por momentos a la escena dance rock de grupos internacionales como Franz Ferdinand.
Pero también hay toques de funk (“Esclavo feliz”), folk celta para bailar en una fiesta popular europea (“La forma en que me ves”), pop bailable y oscuro (“Pastillitas”), un cover de Siniestro Total (“Bailaré sobre tu tumba”) y rock épico dedicado a “Un tío de la hostia”.