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Yana presenta el video de "No me haces falta"

La idea de “No me haces falta” es retratar esas relaciones tóxicas que se pueden dar siempre (no importa qué clase de vínculo) y sigue un arco en el que uno mismo se da cuenta que está metido en un círculo que no se rompe. A lo largo de la canción está presente la dificultad de soltar por los buenos momentos, pero la necesidad de por fin liberarse de un peso que te impide crecer.

Después sus singles “Una historia más” y “Volver a creer” (en la cual participó el actor Bauti Lena), Yana Carracedo reaparece con un sonido diferente que marca su nuevo estilo. “Summer Nights” es el nombre del single predecesor a "No me haces falta", donde Yana muestra un sonido fresco y moderno. Una canción muy atractiva y un video con un mensaje sobre las decisiones y las libertades individuales.

Acabás de lanzar tu single. ¿Cómo fue el proceso de composición y grabación del mismo?

La canción la compuse ya hace un par de años junto a Juan Florido, pero nunca le encontramos la vuelta, así que en un principio quedó ahí, semi grabada. Hace poco estaba buscando canciones viejas, la volví a encontrar y me encantó. Gracias a Fer Dux, mi productor, le encontramos la vuelta y logramos mezclar lo acústico con algo más moderno y electrónico.

Para esta canción trabajaste junto a Locho Loccisano, ex participante de Combate. ¿Por qué la elección de grabar junto a él? ¿Qué crees que le aportó su participación a la canción?

Siempre me encantó trabajar con otros artistas. A Locho lo conocí en una fiesta cuando él todavía estaba con su banda y nos llevamos súper bien. En todo el proceso de buscarle la vuelta a la canción se me ocurrió incluir otra voz, y como siempre me encantó lo que hacía Locho ¡lo contacté y se copó! La verdad que la pasamos muy bien grabando juntos y fue una experiencia súper linda.

También lanzaste el video lyric realizado íntegramente en cuarententa y filmado con tu propio celular. ¿Cómo surgió la idea del clip? Para el cual trabajaste junto a la productora VTK.

Cuando me puse en contacto con Val, el director, empezamos entre los dos a tirar ideas de cómo podríamos hacer un lyric más entretenido, sin que sea simplemente la letra. Él en un principio sugirió la idea de hacer una animación semi medieval, como si fuese un cuento de hadas. Después de muchas idas y vueltas llegamos a un punto donde decidimos que el lyric tenía que ser un diario, donde se está escribiendo la historia de los dos. Ahí también encajó la idea de que contenga dibujos de los protagonistas.

¿Cómo te sentís lanzando música en cuarentena? ¿Cómo ves el recibimiento del público hacia tus canciones en este contexto?

El proceso de lanzar música en cuarenta fue algo que en un principio no se me cruzó por la cabeza, hasta que vi que se estaba estirando siempre un poco más. Así que decidí que era hora de sacar los temas. Por suerte la gente lo recibió súper bien. Tuve muchos mensajes hermosos en mis redes sociales que me incentivaron a seguir por este camino.

Venís de una familia de artistas e incluso vos tuviste la oportunidad de desarrollar tus habilidades no solo en la música, sino que también en la danza y en la actuación. ¿Cómo logras combinar tus tres pasiones?

Sí, tuve la suerte de que mi mamá desde muy chica me introdujo al baile. Con el tiempo fui descubriendo más facetas artísticas que me interesaban, como la música, y más adelante la actuación. Siento que por más que sean cosas distintas están muy enganchadas. Bailar tap me ayudó muchísimo para tocar la batería, y escuchar ritmos distintos y la actuación me terminó ayudando para cantar las canciones y realmente sentirlas. Creo que para cada una de estas disciplinas se necesita un poco de las otras.

Viviste en varios países, como Estados Unidos, México y Japón. ¿Cuáles son las diferencias que notaste en cuanto al trato con los artistas, más precisamente con los músicos, a comparación de Argentina? ¿Crees que hay más o menos posibilidades de crecer en el ambiente?

Una de las diferencias más grandes que sentí entre Estados Unidos y Argentina es que el ambiente allá es mucho más grande que acá. Solo estando en Nueva York había miles de bares, restaurantes etc, donde tocan muchos artistas. A eso hay que agregarle que hay muchas ciudades grandes como Los Ángeles, Boston, Nashville etc. Acá el ambiente es más chico, y muchos músicos vienen del interior a Buenos Aires a desarrollar su carrera. Lo que veo como algo positivo es que acá al toque se arma una comunidad súper unida que se apoya entre sí. Nos invitamos mutuamente a tocar juntos, a conocernos y colaborar. Allá, por más que exista, siento que es un poco más difícil.

Además de la música sos una activista LGBTIQ+ y tenés tu propio canal de youtube, Simbiosis, en donde junto a tu pareja hablan de lo que es ser parte de la comunidad. Tengo entendido que al principio te costó mostrar tus verdaderos sentimientos en tus canciones. ¿Hoy te sentís mucho más liberada en ese aspecto? ¿Cuál es tu consejo para aquellas personas que pasan por algo similar?

Mi consejo principal es que aprendan a escucharse y se tengan paciencia. Descubrir que uno es parte de una minoría y no saber cómo van a reaccionar los que están alrededor de unx no es fácil, y puede tomar años para que unx se sienta segurx de salir del closet. Yo me metí muchísima presión en un principio cuando todavía no estaba bien conmigo misma, y eso me terminó afectando más. Recién cuando me fui teniendo paciencia y me animé a salir del closet, y vi que tuve apoyo, pude realmente soltarme y ser yo misma.

¿Qué planes o proyectos tenés para cuando finalice el confinamiento?

¡Me encantaría salir a tocar! Algo que extraño muchísimo es estar en un escenario y conocer a la audiencia. Así que ojalá que cuando termine todo esto pueda salir a tocar con mi banda. En cuanto a canciones, voy a seguir sacando singles con videos y ojalá que pronto también un EP.