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"Sea sereno, sea feliz", Los Heladeros del Tiempo

Frankie Langdon y sus muchachos lo hicieron nuevamente: pergeñar un puñado de hermosas canciones frescas, vitales, alegres, ocurrentes, cargadas de cultura popular, melodías simples, puro pop mimoso y que invita a mover la patita.

Langdon armo un disco con canciones que ubico en cuatro EP’s de los Heladeros junto a Dante Violanti en guitarra y coros, He-Man Garrido en guitarra y coros, Juan Ignacio De Abreu en bajo, contrabajo y coros y Maxi Lazbal en batería y coros.

El disco abre con la chanson francesa “Chanson pour la baie des anges”, sonando como si estuviera grabada en un viejo disco de pata, entretenida y sobre todo con mucho olor a mar. Inmediatamente la banda se pone funky-saltarina en “Monos groove”.

La idea del mar como una fuente inagotable de inspiración junto a la cultura popular, la TV de los ’70 y ’80 sigue presente en los Heladeros en canciones como el Calypso “Mar Calypso” y la electrónica, casi de juguete “En el fondo del mar”.

Con el doblaje en español de una vieja película de Tarzán, aparece “Tu Jane”, puro juego pop pegadiza, veraniega, mimosa y muy cadenciosa. “Ayer” es una de las mejores canciones del disco, con hermosos arreglos de bronces, con ciertos airecitos al mejor Virus, y unos coros festivos a lo Beach Boys.

“Al arco” arranca una oda al futbolista que generó una maldición para un club con un mal tiro libre, y liego incluye homenaje a Luis Alberto Spinetta y concluye con una canción que llora el recuerdo de un amor.

“Cuerdas nuevas” es puro country juguetón, cantada a coro, como para escucharla mientras se pasea por la playa en bicicleta, con mucha calma, y abre un clima playero que se mantiene en la fogonera “Luisa”, que podrían encajar en un disco de Jack Johnson o de Ben Harper.

El disco además viene con tres interesantes bonus tracks: una pegajosa versión de “Una luna de miel en la mano” de Virus, “Los piratas” de Los Auténticos Decadentes con un inicio bien lounge a cantina de la Boca, aunque los Heladeros, le dan un toque madrugador, casi como borrachos afinados.

Luego Langdon se da un gusto al incluir una bonita versión de “Mañana”, la canción que Charles Strousse y Martin Charnin compusieron para el musical “Annie”, sobre una huérfana pelirroja, con un cierre épico con coros bien masculinos atronando la canción. Y como coda, una versión bien dance de “Muñeca”, uno de los clásicos iniciáticos de los Heladeros.