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Pablo Oliva: "Estamos a tiempo de cambiar la forma de vivir"

El cantante habla sobre su nuevo disco, "A la distancia", en el que colaboraron Darryl Jones y Manu Katché. También adelanta el show que dará con Fabio Alberti, el sábado 16 en el Café Berlín. Entrevista exclusiva.

Para el exvocalista de Gazpacho, estamos en constante movimiento. “Igual que el reloj, que no para nunca; o la tierra, que no deja de girar -dice-. Tenemos que sacarle provecho al tiempo, y tratar de hacer lo mejor para uno y los demás. Es disfrutar de la vida, y no sólo sobrevivir. A veces es importante frenar unos minutos, apreciar lo que tenemos, el mundo y las personas que nos rodean”. Parte de eso quedó plasmado en “Una pausa imposible”, canción en la que Pablo Oliva analiza este fenómeno.

-¿Pensás que estamos a tiempo de cambiarlo?

-Sí, aunque a veces no es fácil, porque muchas realidades no lo permiten. Siempre se debería poder tomarse unos momentos para frenar, todos lo necesitamos.

-Hace siete años que estás en Uruguay, y parte de tu familia era de allá. ¿Cómo te influyó en la composición?

-Vivo en el campo, y para cuando llegó la pandemia ya estábamos con mi familia instalados acá. Nos ayudó un montón: es un lugar con mucha paz, rodeado de naturaleza. Al disco lo armé en esas circunstancias, y creo que se ve muy reflejado en las letras y melodías. Viviendo alejado de la ciudad, uno se da cuenta de que no necesitamos tanto la ambición por lo material.

-Seguís apostando por el álbum, mientras que muchos artistas se decantan por los singles. ¿Creés que el disco ayuda a redondear el concepto?

-Sí, pero saqué singles hasta completarlo. Para mí termina siendo un híbrido entre las dos cosas, ya que cada single salió con su video y arte de tapa; eso le dió mucha más vida, porque antes sacabas un corte o dos por disco y era todo. Me parece que está muy bueno seguir con el concepto, pero ir presentándolo de esta forma.

-Facundo Pereyra, bajista de Gazpacho, fue el productor. ¿Cuánto ayudó la química de tantos años de banda?

-Muchísimo. Él siempre tuvo ese rol en el grupo, era una conexión con muchos gustos musicales parecidos. Nos entendemos muy bien trabajando juntos. Además, lo admiro muchísimo. Yo estaba en Uruguay y él en Buenos Aires, y también se sumó el marplatense Nahuel Bronzoni (desde San Francisco), que es el ingeniero de mezcla de Fantastic Negrito, por el que ganó dos Grammy. Los tres armamos y le dimos vida al disco.

-Como decías, ”Luna roja” habla del apego a lo material. ¿Qué creés que nos perdemos al vivir tan pendientes de los objetos?

-Estamos en una sociedad muy ambiciosa, siempre queremos algo más. Muchas veces nos lleva a perder el foco de lo que está bien o mal, con tal de poder hacernos de esas cosas. Estaría bueno manejarlo y ponerle un freno, aprender a buscar en otros lados.

-En ese mismo sentido, ¿cuáles fueron las influencias para las letras de “Ciega intuición” y “En blanco”?

-La primera habla de la búsqueda desesperada de una persona para encontrarse a sí mismo, de conocerse. A veces no es fácil escuchar nuestras intuiciones y confiar en ellas. La segunda charla de los sentimientos que tuve en la pandemia: tanto tiempo de estar en casa, por momentos encerrados, en los que imaginaba muchas cosas para pasar el momento. Por ejemplo, un arcoíris al revés en un día de lluvia. Hablo un poco de frenar los pensamientos, de tratar de poner la mente en blanco.

PARTICIPACIONES DE ORO

-Con Manu Katche y Darryl Jones, ¿trataste de que se apegaran a la canción, o de que volaran con su propio sello?

-Cuando ya teníamos las canciones terminadas y maquetadas para entrar al estudio, surgió la idea -por parte de la productora Ceroveinticinco- de conectarnos con todos estos increíbles músicos. Les enviamos los temas con los instrumentos, y les dimos libertad absoluta para que hicieran lo que sintieran.

-¿Algún invitado le dio una vuelta muy diferente a lo que tenías en tu cabeza?

-Sin duda, todos sumaron muchísimo con su talento y por lo tremendos músicos que son. Sí nos pasó con Justin Brown (de Thundercat): cuando abrimos sus grabaciones, escuchamos cosas diferentes a lo que habíamos hecho. Al principio debatimos qué hacer, y finalmente lo incorporamos. Fueron las joyitas de la grabación.

-Planeabas hacer más videos. ¿Creés que vendrán otros este año?

-Sí, el viernes 15 de julio saldrá el disco completo en todas las plataformas, y también un nuevo clip. Es de una canción que se llama “Sin culpa”, con imágenes de varios shows que grabé en Uruguay y en Argentina. Además, planeo sacar dos videos más antes de fin de año, de temas nuevos en vivo.

-Con Gazpacho estaban por hacer un disco antes de la pandemia. ¿Hay planes de retomarlo?

-Siempre estamos conectados. De hecho, con Facundo seguimos trabajando juntos, y en uno de los shows estuvieron Nando y Dani, los dos guitarristas. Hoy cada uno está con su proyecto, pero seguramente nos alinearemos para volver a hacer algo juntos.

-El sábado vas a presentarte en el Café Berlín con Fabio Alberti, con quien ya trabajaste y diste funciones. ¿Cómo va a dividirse el show, y qué podemos esperar?

-Con él se dio la casualidad de que somos vecinos en Uruguay, y nos hicimos muy amigos. Decidimos hacer shows juntos porque nos pareció una buena idea mezclar la risa y el rock. Por lo que fue el show en Montevideo, no nos confundimos. Fabio empieza con su personaje de “Boluda Total”, y luego nos invita al escenario a toda la banda. Hacemos varios temas y más tarde sube Peperino Pomoro a darnos la bendición, y luego seguimos con la música. En todos los shows me acompañan Emmanuel Cauvet (exbaterista de Gustavo Cerati), Agustina Bruno (coros), Gastón Saya y Guido Briscioli (guitarras), Federico Palmolella (bajo) y Cristian Vivaldi (teclados). Fue increíble lo que nos reímos con la banda y el público en Montevideo. Para mí, Fabio es brillante: si se quieren reír y escuchar una buena banda de rock, no duden en ir a vernos.

Pablo Oliva y Fabio Alberti se presentarán el sábado 16 de julio en Café Berlín (San Martín 6656, Capital Federal). Las anticipadas se consiguen a través de Livepass.