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La Condena de Caín

Peste negra

Siempre pide paz, tan cansado que lo mastiquen demasiado.
Sube al carrusel hombres tristes que se derriten con sus labios.
Hoy abrió su espacio al árbol, lo de ayer está cambiando.
Cierra los ojos, ven hacia aquí. Esos bandidos se ahogan en su fin.
Hoy abrió su espacio al árbol, de a poquito superándolo.

Peste negra, una devastadora tempestad.
Esos barcos no llevan a nadie.
Todo va pasando, las heridas anclan.
Es un navegante de un vacío que aún no calma.

Sueños de vapor, vas apretándolos.
Lo que se hace es olvidarte.
Sube al carrusel hombres tristes que se derriten con sus labios.
Hoy abrió su espacio al árbol, lo de ayer está cambiando.
Hoy abrió su espacio al árbol, de a poquito superándolo.