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Pampa Yakuza

El elegido

Lleva el peso de la flaca voluntad popular,
obligada algún domingo cada tanto a votar.
Eligiendo al menos malo supo ganar posición,
ahora tiene el mazo en mano, los palos son para vos.

Qué bonita su sonrisa decorando el paredón
una mueca surrealista, propaganda del terror.
Tantos dientes relucientes afilados cual puñal
y a morder que en cuatro años se le puede terminar.

¡ya ganó! ¡ya ganó!, ¡cómo disfruta!
¡ya ganó! ¡ya ganó!, lloran las urnas.
¡ya ganó! y en la plaza ¡se arma fiesta!
mientras que la razón duerme otra siesta.

Llega el lunes y en los diarios saluda desde el balcón
mira a todos desde arriba va forjando una visión:
una casa en punta, putas rusas, un deportivo alemán
y a engordar la cuenta en suiza, globalización de acá.

Si la contra no transa, marche un decreto,
para los amigos, un ministerio.
Al que la haga difícil, meta ordenanza
y si queda algún loco… sobran las balas.