Share

Pedro el ermitaño

Después de la oscuridad

Ella tenia un lugar ideal,
Cálido y agradable,
Comía cuando quería, nada
Andaba del todo mal,
Con protección y seguridad
Pasaban los días y todo seguía igual.

Hasta que llego el momento aquel,
Ese que a todos nos toca.
En la oscuridad algo
Empezaba a fallar,
El silencio y el miedo invadían
Su bendito hogar.

Cada vez se oyó mas fuerte
el latir de su corazón
y la oscuridad la invito a
pasar un poco mas acá.
Hubo un fuerte resplandor
Que su cuerpo no pudo evitar.

La muerte creía, me llego el día
Pero no sabia que nacería
a una nueva vida.
Del mundo se caía, corridas y
Gritos a su alrededor,
Y con un grito ensordecedor.

La tempestad paso.
Al fin la paz y la tranquilidad
Y en los brazos de su madre...
La recién nacida descansaría.