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Iorio / Cianciarulo

Para pocos de los muchos

Bajo un remanso de estrellas
trajo la puna en su embrujo.
Hasta mí, el canto que canto
para pocos de los muchos.
Los muchos que aún cambian
oro por cuentas de vidrio,
y sin reproche se someten
al espejismo bendito.
A quien advierte la farsa,
yo quiero sumar mi voz.
Junto a la indiana, que herencia reclama,
por fuerza de la razón.
Cuando tenga la tierra,
sueña el indio ese día,
y se sigue historiando
injusticia sufrida.
Parece que no alcanza
el tiempo de una vida,
para historiar el desmadre
de opacar a la raza original.
Aún hoy nos acechan
con perdones mentidos,
en nombre de la garcha,
o del santo hijo del Dios mismo.
Cuidate de que no te agarren
tempranito el domingo.
Pues con sumarte,
ellos pagan el perdón recibido.
Con infiernos aterran,
a demonios conjuran,
reniegan el reencarne,
ciegos de locura.
Bajo un remanso de estrellas
trajo la puna en su embrujo.
Hasta mí, el canto que canto
para pocos de los muchos.
Los muchos que aún cambian
oro por cuentas de vidrio,
y sin reproche se someten
al espejismo bendito.