Share

Paula Maffía

Yo maté al lobo

Yo maté al lobo,
no porque quisiera.
yo maté al lobo,
porque era mi deber

Yo maté al lobo,
él vino ante mí.
se plantó raudo,
aunque sereno

De cerca se apreciaban
su mirada de nobleza
y el peso de su cuerpo
de cerca se notaba

De cerca se apreciaban
la espesura de su pelo
y el calor de su aliento
de cerca se notaba

Nos miramos,
nos medimos,
nos amamos

Cual danza ancestral
ambos dos sabíamos que
en él estaba dar
el primer de los pasos

Y así fue cómo
se avalanzó sobre mí
y pude constatar con todos mis sentidos

La espesura, el peso, el calor
y la hermosura de su cuerpo

Que sumía
que aplastaba
que dominaba

No supe de miedo
no sentí espanto
porque en mí estaba
adorarlo y acabarlo

Enredé mis piernas
entorno a sus costillas
y ahogué su cuello
con el abrazo más sincero

De su hocico brotó
un aullido
y sangre densa y dulce
como la miel

Me aferré a
su último suspiro
y besé
sus ojos de rey