Share

Nahuel Briones

Xanax y Seroquel

Das un paso en falso y cruzás la avenida,
hundís los piecitos en cal y agonía.
Chica y chico lindos van mimetizados,
vos los envidiás y te hacés a un costado.

“¿Cuándo estará el sol de este lado del camino?”
Pensás que no es para vos
y entonces tampoco será para nadie.

Debo confesarte que algo he mentido,
afirmé que ya no sería un obsesivo
cada vez más lejos de una compañía,
cada vez más cerca de la dopamina.


Si mi trastorno de ansiedad
me dejara volver a pensar
en cierta estrategia
yo podría proyectar
mi luz en tu espalda y vos
no estarías tan aburrida.
(…lluvia de pastillas cubre la ciudad…*)

Uno, dos, tres, relamiendo la herida,
cuatro, cinco, seis, calavera perdida
cada vez más lejos de una compañía,
cada vez más cerca de la cocaína.

¡Ay! ¿Qué es lo que pensás cuándo la mirás?
¿qué es lo que estarás sintiendo hoy?
¿demencia senil o pura adrenalina?
¡Basta ya de tus mentiras!

“No puedo soportar todas tus mentiras”
dirás, diré, dirán, dirá.

¿Demencia senil o pura adrenalina?
¡Basta ya de tus mentiras!