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Nahuel Briones

Flores

Linda, se nos fue la tarde
sólo pensando en lo que habría que hacer
para estar vivos, para estar juntos,
para reírnos otra vez.
Para estar juntos, para estar vivos,
para desearnos otra vez.

Linda, se nos fue la noche
peleándonos por una estupidez,
a veces somos algo inmaduros
y no podemos ver
que a veces somos un tanto necios
y no queremos ver

que está lleno de flores
de todos colores.
No me digas que no otra vez,
no me digas que no.
Abrí bien la ventana
y que entre la resolana.
No me digas que no otra vez,
no me digas que no.

Linda, ya es de madruga,
y estoy tan cansado que ya no puedo ni hablar,
ni mucho menos volver a pelearnos
a los gritos,
pegar portazos,
arrojar platos,
romper ventanas,
tirarnos discos
y llorar, y llorar, y llorar…
…y llorar, y llorar, y llorar…

Si algo me aburre de este tren
es que no podamos ver
que está lleno de flores
de todos colores.
No me digas que no otra vez,
no me digas que no.

Abrí bien la ventana
y que entre la resolana.
No me digas que no otra vez,
no me digas que no.
Hoy los dos hemos hecho
todas las locuras
y bailamos por última vez
este vals del dolor.*