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León Gieco

Tristezas de Amador

Estaba Amador, pensando en 9 de cada 10 estrellas
mirando la luna, ignorando que la luna lo miraba
cuando supo por aquel viento que le paró... los pelos del alma
que había llegado la tristeza, que había llegado la tristeza
la del pájaro enjaulado, la patrona de los enanos,
la que nunca tuvo novio
Que había llegado la tristeza, la tristeza que nunca había conocido
con sus labios filosos, sus tules que flotaban y un jazmín peludo entre los ojos

(Amador)... vengo a buscarte
(Amador)... vengo a peinarte con sangre
(Amador)... vengo a medirte la sombra
(Amador)... a sentarme en tus rodillas

Voy a clavarte 100 gritos Amador, y no pidas una sola miel
de ahora en adelante

Pero al verla tan flaquita, tan hermana de la muerte
Amador le pasó un beso por su pecho sin pechos
la palpó de pubis, la puso de espaldas al infierno
le apartó las golondrinas de la frente,
le dijo voy a meterme en tu corazón
y la voz de Amador se movía con la ternura de la arena
y su cuerpo se movía con el misterio de los navegantes

Hasta que la tristeza se durmió, hasta que la tristeza se durmió
y Amador velaba su sueño, y la luna velaba por el de los amantes
hasta que la tristeza se durmió, hasta que la tristeza se durmió
y Amador velaba su sueño, y la luna velaba por el de los amantes

(Amador)... vengo a buscarte
(Amador)... vengo a peinarte con sangre
(Amador)... vengo a medirte la sombra
(Amador)... a sentarme en tus rodillas

Voy a dormirme en tus brazos Amador y quiero que me olvides
cuando te despiertes