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León Gieco

El surco

Dentro de un surco abierto vi germinar
un lucero de infinita soledad
y con una canasta le vi regar
con agua de un arroyo de oscuridad

Amalaya la siembra se echó a perder
y el agua del arroyo se echó a correr
al lucero le gusta la claridad
y al agua del arroyo la libertad
no dio fruto el lucero, se fue a alumbrar
y el agua del arroyo la fue a cuidar

En una hora triste quise cantar
y dentro de mi canto quise gritar
y dentro de mi grito quise llorar
pero tan sólo canto para callar

Amalaya la hora en que fui a cantar
Amalaya la hora en que fui a gritar
si gritando se llora para callar
y mi vaso sediento no llega al mar

Amalaya la hora en que fui a cantar
Amalaya la hora en que fui a gritar

Y así se fue el lucero a su claridad
Y así se fue el arroyo a su liberdad
no le llegó la hora de clarinar
no le llego la hora de clarinar
de clarinar, de clarinar, de clarinar