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Científicos del Palo

La Revolución de Mayo

Napoleón e Inglaterra,
se reparten la Tierra.
Y en América, los españoles,
nos venden a Cristo y sus apóstoles.
La “Madre Patria” saquea y mata
en el Virreinato del Río de la Plata.

Mientras el pueblo echa a los ingleses,
ve que el imperio no es lo que parece.
Cuando se cae la Junta de Sevilla
los criollos saben que ha perdido su silla.
Las familias patricias, genuflexas,
van para atrás, piensan en reversa:
esos cipayos, entregadores,
siempre del lado de los conquistadores.

Cae la lluvia
y cae el Virrey:
la Junta es ley.
La legión infernal
frente al Cabildo.
En la Plaza Mayor
son como seiscientos.
“¿Dónde está el pueblo?” ,
se burlan los gallegos.
“Váyanse”, dice French ,
“o los prendemos fuego”.

Saavedra es el títere de la Alta Sociedad ,
Castelli y Belgrano van por la Libertad.
Moreno quiere para el Estado un “abrigo”,
expropiando riquezas del enemigo.
Quiere hacer fábricas ese abogado
y en un barco “pirata” morirá envenenado.

Llegan gobiernos centralistas,
y al interior lo pierden de vista.
Buenos Aires tiene la aduana,
y no repartir está en la naturaleza humana.