El sitio del rock en Argentina 21 años online
Historia del Rock en Argentina

1983

El juego comienza

Para evitar que se junten demasiados recitales en el mes de diciembre, los conciertos de fin de año (generalmente coincidiendo con la edición de un nuevo disco) arrancan en noviembre, y con una particularidad: no se hizo casi ningún evento en obras, debido a las diferencias que el año pasado tuvieron los productores del B.A. Rock con las autoridades de Obras. Así fue como el rock volvió a los teatros y a la calle Corrientes. Miguel Cantilo estuvo en el teatro Broadway (con muy poca gente), Rubén Rada llenó el Broadway con la murga “Araca la cana”, Nito Mestre hizo un pequeño Vélez junto a Oveja Negra para presentar su intranscendente disco “Escondo más ojos al sol”), y Juan Carlos Baglietto en el teatro Astral (con un show de cuidada escenografía y coreografía, que llenó unas cinco funciones, y con la revelación del compositor Fito Páez cantando Del ’63 solo con su piano).

Nací en el ’63, con Kennedy a la cabeza, una melodía en la nariz, creo que el aire estaba raro, mediaba marzo. El mundo me hizo crecer entre zanahoria y carnes, el ’69 me encontró viendo a ese hombre en esa luna televisada. Y vino el colegio y vino Vietnam, los yanquis juraban amar al napalm. Jobim me dormía en la noche cuando todo era calma. Tocaba folklore, después rock and roll, y ahí llegó Lennon hablando de amor. ¿Qué pasa en la Tierra que el cielo cada vez es más chico? El barrio está igual que ayer, voltearon la casa de al lado, la gente está igual que ayer, con un par de añitos encima. Después empecé a fumar en cada rincón oscuro, ya corría el ’76: no se puede andar solo en la calle sin un revolver. Y así tuve una mujer en el medio de mis piernas, como la marea, un día se fue, como bicicleta andaba el mundo, apresurado. Recuerdo lugares de mi ciudad, recuerdo aquel beso en el medio del cine, recuerdo al guardián de la plaza con su palo de escoba. Hoy mataron a un hombre de pié en Nueva York, comienza otra década a todo vapor, el viento me toca la cara, marca un cambio de rumbo. Y así empecé el ’83, son casi 20 años de historia. El siglo se muere y no cambia más, está agonizando en cualquier hospital, nosotros tenemos la culpa y hay que solucionarlo. Llamemos al débil y al orados, al mozo, al poeta, al músico, al peón. Llamemos a todos los hombres, que el banquete está listo.

En noviembre también iba a realizarse un ciclo llamado “Los creadores”, en el teatro Odeón, donde tocarían juntos Alejandro Lerner con Eladia Blásquez, Miguel Cantilo con Astor Piazzolla, y Rubén Rada con Leda Valladares... pero un accidente que sufrió Leda hizo que todo se postergara para siempre. Utilizando una de las fechas reservadas por el productor Oscar López, el 26 estuvo Zas en el Odeón, recital donde Miguel Mateos estrenó temas contundentes como “Tengo que parar” y “Bull-dog”. Sobre el final del mes, La Fuente hizo un Obras.

En diciembre, Alejandro Lerner hace 3 fechas en el Gran Rex, presentando “Todo a pulmón” con una orquesta de cuerdas y ante un público tan numeroso como fervoroso. En los mismos días, Spinetta Jade estrena el impresionante material de corte cuasi conceptual de “Bajo Belgrano” en el teatro Coliseo. Y el 9, mientras la mayoría de los porteños aún festejaban la jura de Alfonsín, en el teatro Bambalinas tocaban Patricio Rey y los Redonditos de Ricota. Los demás eventos fuero los recitales de Charly García en el Luna Park, presentando “Clics modernos” respaldado por una potente banda integrada por Pablo Guyot, Alfredo Toth, Willy Iturri, Fito Páez, Daniel Melingo, Gonzalo Palacios y Fabiana Cantilo; Piero y Marilina Ross en un singular ciclo en Atlanta (con debates, murales colectivos y una serie de propuestas de “Buenas Ondas”); Víctor Heredia con “Aquellos soldaditos de plomo” en el teatro Astral; El Maracazo en Parque Chacabuco; David Lebón en la presentación de “Siempre estaré” (con escenografía, orquesta y pan dulce) en el Coliseo; Orions en Obras (antes de separarse); y Los Abuelos de la Nada el día 30 en Vélez “descorchando el ’84 con Vasos y Besos”.

Los resultados de la encuesta anual de la revista Pelo tuvieron a Riff como mejor grupo, al Dúo Fantasía como grupo revelación, el disco “En acción” de Riff como mejor LP, y el tema “Reina madre” de Porchetto como mejor canción.

Dale gracias

Durante las vacaciones de invierno, el rock vuelve a convocar gente: Virus y Suéter llenan un mini-Obras cada uno, el 8 y 9 de julio. El 15, Piero con Prema graban un disco en vivo en Obras, con una sólida formación integrada por el Mono Izarrualde, Daniel Mancini, Alfredo Toth, Juan Carlos Tordó y Luis Gurevich. Y entre el 16 y 24 se hace un particular ciclo llamado “Circo eléctrico del rock and roll”, una idea de Oscar López que consistió en juntar al rock con el circo. Actuando después de números circenses, estuvieron Rubén Rada con Alejandro Lerner, Claudia Puyó con el dúo Fantasía y Zas, Los Abuelos de la Nada con Suéter, Oveja Negra con Nito Mestre, y Pedro y Pablo.

Al mes siguiente, mientras Celeste llena Obras, León Gieco sigue con su maratónica gira “De La Quiaca a Ushuaia”, grabando 4 temas junto a Sixto Palavecino, concretando una fusión de rock con folklore. De ahí, León lleva su música a otro continente: actúa en Australia, tocando en Sydney y Melboume ante un público principalmente latino.

Finalmente se estrena la película “Como un pájaro libre”, de Roberto Wullicher y centrada en los recitales de Mercedes Sosa del año pasado.

En septiembre vuelven a repetirse incidentes en los recitales, curiosamente, siempre amplificados por los medios. Quien recibe las críticas y los problemas de Orions, en Rosario. Esto, sumado a lo ocurrido a principio de año, hace que el teatro de la Cova, de Martínez, le prohiba la actuación a Riff. El grupo cada vez enfrenta más inconvenientes, a pesar de su gran convocatoria e innegable popularidad. Sobre el final del año, en Ferro, proponen “terminar el año sin cadenas”, pero el público no entiende el cambio. Poco tiempo después, se separan. El mercado del rock pesado queda abierto, y quienes lo cosechan son los españoles de Barón Rojo (llenan Obras el 7 de octubre), V-8 (que llena el estadio de Platense el 23 de diciembre, haciendo por fin un importante recital propio, sin ser soporte de nadie), y en menor medida Los Violadores.

Los recitales de la primavera llegan anticipados, el 9 y 10 de septiembre, cuando Rubén Blades llevó su salsa a Obras, en un concierto que contó con la actuación soporte de Los Abuelos de la Nada. Un día antes, Oveja Negra y María José Cantilo hicieron un mini-Obras ante 450 personas. Y el fin de semana del día 21, hubo dos festivales: uno en el circuito KDT estuvieron Nito Mestre, Celeste Carballo (muy aplaudida), Moro Satragni, Dulces 16, Miguel ¡ngel Erausquín, Suéter, Los Twist (algo incomprendidos por la gente), Púrpura, y Los Abuelos de la Nada (los más aplaudidos). Y en Parque Norte, en el festival titulado “Hidro-Aero Rock” tocaron David Lebón, Demo, y La Torre.

En octubre se juntan Emilio del Guercio, Edelmiro Molinari y Pedro Conde, en Obras, para presentar sus discos, siendo realmente bueno el material de Emilio y su LP “Pintada”, Y el domingo 24, antes de las elecciones, se hace el “Encuentro por la vida”, en Parque Lezama, con Miguel Abuelo, Pedro Conde, Luciérnaga Curiosa, mestizo, Fontova Trío, los fables Hermanos Clavel, León Gieco, y Los Redonditos de Ricota.

Tengo un rocanrol en mi cabeza

El 9 y 10 de abril, Riff (con su nuevo invitado especial, Danny Peyronel) llena el estadio Obras. A la salida del recital ocurren un par de incidentes violentos que se pueden relacionar directamente con los problemas que tienen Charly (en Rosario) y Nito y Celeste (en Tucumán). La causa común fue un pequeño grupo de gente ocasionando disturbios, sumado a una información entregada a los diarios inflando -o incluso inventando- hechos inexistentes. En una conferencia de prensa realizada especialmente para aclarar que pasó, Charly afirmó que “Sin lugar a dudas, el rock dice muchas cosas y la convocatoria juvenil que posee puede molestar a algunos sectores... Todavía no tenemos claro cuáles son esos sectores, pero sí somos conscientes que la campaña contra el rock existe”.

Este mes llena Obras un artista cada vez más popular: Rubén Rada (con el slogan “La cosa se puso negra”, y en su mejor momento, grabando material para un disco en vivo). Los restantes Obras de abril fueron los de Raúl Porchetto (el 16) y Pastoral (el 30). Con este concierto, Pastoral confirma su vuelta con un pie en la música de los ochenta, duran muy poco porque un accidente impide que “los pastores” continúen: al mes siguiente, en un accidente automovilístico, muere Alejandro De Michele.

Siguiendo con una dinámica similar a la del año anterior, los recitales en teatros y estadios van dándole forma a la escena local. El 13 y 14 de mayo, tras un evento similar en Rosario, se organiza en Obras “El Rosariazo”, nucleando a los músicos de Rosarios, desde el pionero Litto Nebbia hasta el popular Juan Carlos Baglietto. Además, estuvieron Silvina Garré, Jorge Fandermole (ya ambos con contrato para grabar), Lalo de los Santos (cantando su himno “Tema de Rosario”), Adrián Abonizio y el grupo Boulevard (con Fabián Gallardo al frente). Este recital y el disco doble grabado en vivo, institucionalizan -de alguna manera- la veta rosarina como nuevo bloque de música nacional.

En junio, tras 8 años de ausencia, vuelve a pisar Argentina Juan Manuel Serrat. Se activa una verdadera euforia alrededor de sus recitales en el Luna Park, y la escena cumbre es la insólita cola de varias cuadras para comprar las entradas. El público joven -con bases en el rock- se acopla al público estrictamente serratino.

Los Abuelos de la Nada llenan un Obras el 4, y David Lebón hace lo mismo en dos funciones. Una semana después, bajo el slogan “La espera terminó” y en el marco de un diseño escenográfico de Juan Lepes, Alejandro Lerner establece su gran convocatoria al llenar dos funciones de Obras. A fin de mes, promocionando su LP debut, Púrpura se une a los grupos que “hicieron un Obras”.

A esta altura del año, se rompe la hegemonía editorial que disfrutaba la revista Pelo desde que dejó de salir Expreso Imaginario a fines de año pasado. Aparecen tres proyectos, todos asomando tímidamente con una tirada pequeña. Con formato tabloide, sale El Juglar Contemporáneo (dirigida y hacha casi íntegramente por Horacio Casbarien); tira tres números y en octubre -asediada por los costos de impresión y cercenada por la poca publicidad- desaparece sin pena ni gloria. Con un pie en lo subte y tirando fuerte por salir, aparece Tren de Carga (dirigida por Sergio Marchi y Eduardo de la Puente), brindando una visión joven y desprejuiciada del rock. Esta revista sigue casi un año, desapareciendo de los kioscos por la misma razón que El Juglar Contemporáneo: falta de buen auspicio publicitario y altos costos de imprenta, lo que implicaba jugarse el futuro de la revista en las ventas de cada número. También aparece un cancionero, Cantarock, cuyo acierto fue publicitar canciones de rock nacional junto con los acordes correspondientes para tocar en guitarra. Cada número se dedicaba a un reportaje histórico a los grandes popes, y de a poco fue creciendo en cantidad de páginas, agregándole al gancho de las canciones una buena cantidad de información y cobertura periodística. Gracias a la originalidad de su propuesta (y el aval de las columnas de Pipo Lernoud y Miguel Grinberg), la revista se establece con una venta que llega a un pico en 1984 con 40 mil ejemplares de tirada. Para entrar en el mismo mercado, al poco tiempo aparece Toco y Canto (de editorial Magendra), con el agregado de incluir artistas extranjeros y capitalizando los sucesivos furores de Michael Jackson y Duran Duran.

Una revista que representa un espacio nuevo es Cerdos & Peces, que comenzó apareciendo como pliegue central de “El Porteño” con temas tan alternativos como marginales (incluso el rock). En abril de 1984 sale a la calle como revista independiente, con cuatro tapas sucesivas que muestran punks, policías (“El ejército de la noche”), gays, y un desnudo de Priliano Pueyrredón. ¿Un ejemplo de las notas? Matadero Borda, Droga (“Venenos para volar”), Escuelas (“Que nadie piense”), Lepra, Proceso al rock., los Anarcos... y otras que enseguida causaron la ira ciega de los sectores más intolerantes de la comunidad. Un juicio tras otro y la decisión de dejar trunco el proyecto. Sin embargo, con el tiempo, todas las acusaciones de obscenidad y apologías varias terminaron en la nada, la revista fue librada de toda culpa, y volvió a la carga en octubre de 1986. Como bien apuntó su director y alma mater Enrique Symns en la primera editorial de la nueva etapa, “Primera lección: no hay que abandonar el espacio conquistado. Segunda lección: ser inmoral, drogadicto, anarquista, puto, marginal hoy es ser frívolo. (Por eso). Estamos convencidos que no volvemos. Vamos”.

Otros medios escritos que lentamente le ceden un mayor espacio al rock son los diarios. Primero fue “Tiempo Argentino” con su suplemento “Tiempo joven”; luego llegaron las notas en La Razón, y (ya rondando 1986) el “Suplemento Sí” del Clarín. . Y a la saga, como siempre en lo que respecta a innovaciones, La Nación también decidió dedicarle una pequeña sección semanal al rock. La tónica preponderante en todos estos medios es llegar a un punto medio entre la información para un público especializado y los lectores neófitos, ajenos a la música joven. Un dato importante para tener en cuenta es que el diario Clarín aumenta considerablemente sus ventas (¡y no hablar del “readership” en los colegios secundarios!) los días viernes, cuando aparece el “Suple”.

A mediados de año, algunos músicos empiezan a salir del país, por ejemplo el cantante Marcelo San Juan triunfa en el Festival de la Canción de Iquitos, Perú, con el tema “Importancia”, de Fernando Porta.

Otros deciden ir a Estados Unidos para grabar con todas las posibilidades técnicas: Miguel Cantilo -tras el éxito de Pedro y Pablo- registra nuevas versiones de sus hits con vistas a una edición por toda Latinoamérica. Junto a cesionistas como Steve Gadd y Frank guardia”. Charly García también decide viajar, vivir un tiempo en Nueva York y de paso grabar un álbum que sorprenderá ja todos y cambiará el sonido y el enfoque de muchas bandas; se trata de “Clics modernos”. Pero antes de partir Charly apadrinó a un grupo que pegaba fuerte en el circuito underground: Los Twist. En un fin de semana (29 horas de grabación) le dan forma al disco que pegará fuerte todo el verano siguiente.

Era un sábado a la noche, tenía plata y hacía calor,
me dije, ‘Viejo, aprovechá, sos joven’,
y me fui al cine a ver una de terror,
salí ala calle, pagué un taxi y me fui por ahí.

Bajé en Sarmiento y Esmeralda,
compré un paquete de pastillas Renomé,
en eso siento que un señor me llama,
al darme vuelta me di cuenta que eran seis:
muy bien peinados, muy bien vestidos y con un ford verde.

Pensé que se trataba de cieguitos:
anteojos negros usaban los seis.
Al llegar me dijeron, ‘Buenas noches, ødónde trabaja,
dónde vive, usted quién es?’
Acto seguido me invitaron a subir al Ford.

Llegamos a un edificio, y comportándose con toda corrección,
me sometieron a un breve interrogatorio
que duró casi cuatro horas y fracción..
Se hizo my tarde, dijeron, ‘No hay colectivos,
quédese, por favor’.

A los tres días de vivir con ello,
de muy buen modo me dijeron, ‘¡Váyase!’
Me devolvieron mis cordones y mi cinto,
los tenían ellos, no les pregunté por qué.
Cuando salía me prometieron, lo aseguraron,
lo repitieron: ‘Nos volveremos a ver’?.

(Pensé que se trataba se cieguitos, Los Twist).

Rock de la calle

Mientras Pedro y Pablo inicia una extensa y exitosa gira por todo el país, Mercedes Sosa llena la cancha de Ferro con un público joven similar al que la acudió al recital de Charly un mes atrás. Un concierto inexplicable fue el de Willy Quiroga con Rubén Basoalto: “La Biblia en Obras”... como para seguir insistiendo con los revivals sin más sentido que el dinero.

Un mes más tarde, Obras fue escenario de los conciertos de Van halen, cuyo rock atrajo a heavies y una buena dosis de público de New York City. Las tres fechas fueron filmadas por un equipo de Floro Oria Cantilo y se emitió más tarde por televisión.

También en febrero, La Falda volvió a convocar mucha gente, para ver a Riff, Spinetta jade, Charly, Nito, Celeste, Pedro y Pablo (ya mostrando el futuro defecto de armar un reiterado repertorio), Lerner (muy aplaudido y sorprendiendo a todos), La Torre, el dúo Fantasía, Orions, Litto Nebbia, Baglietto, Tantor, Oveja Negra, y una sorpresa: Zas.

A pesar de tatas muestras de popularidad, la música nacional vuelve a perder terreno en las radios, y -salvo los inevitables temas pagos- la única manera de escuchar buen rock local es sintonizar algunos programas muy específicos.

Anterior - Siguiente

Volver al índice