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Historia del Rock en Argentina

1981

Basta de sobrevivir

En Rosario proliferan los recitales en el Anfiteatro. En mayo, toca Juan Carlos Baglietto como solista. Do meses después, Juan se presenta en el Café de la Flor, junto a Fito Páez, Silvina Garré y el “Zapo” Aguilera. Lo ve el productor Julio Avegliano, quien a los pocos días lo invita a tocar en Obras, donde Juan logra infinidad de aplausos en el Festival de Música Nacional, organizado por la revista Humor y coincidiendo con la venida de Frank Sinatra, por más que Miguel Cantilo dijera (antes de tocar La gente del futuro junto a Jorge Durietz y ser ovacionados) que “Este encuentro se realizó poniendo al acento en trabajar en favor de lo nuestro, sin perder tiempo en contra de nadie”. Tras esta actuación, Avegliano empieza a producir a Baglietto, mostrando material en las grabadoras y logrando entusiasmar al director artístico de Emi-Odeón. Para fin de año, la escena rosarina tiene como protagonista al grupo de Baglietto y El Banquete (la banda de Fito).

El tiempo se acaba, el siglo se va,
frenética avanza la era nuclear.
El grito de un hombre se pierde entre mil
y nacen los jóvenes del año dos mil.

¿Y dónde están ahora los geniales científicos?
Inventando la bomba de rayos pacíficos.
¿Y dónde están ahora los filósofos críticos?
Tiñendo sus palabras de interés políticos.

¿Y dónde está el bien, debajo de quien,.
adónde hay un ejemplo que nos sirva de ley?

La crisis del Hombre es casi total,
ve sólo valores en lo material.
Impone la fuerza sobre la sutil,
su débil conciencia se arrastra servil.

¿Y dónde están ahora los psicoanalistas?
Calmando la neurosis de los accionistas.
¿Y dónde están ahora los hippies pacifistas?
Peleando de mantener a sus familias.

¿Y dónde estás tú, famoso gurú,
ahora que se fueron y apagaron la luz?

Esta es la gente del futuro,
y este el presente tan, tan duro.
Es el material con que edificaremos un mañana total.

No sirve de nada clavarse un puñal
llorando la carta del tango fatal.
Tenemos que hacernos un mundo mejor
porque este está enfermo y nosotros no.

¿Y dónde están las ganas de vivir una fiesta?
No vale reprimirse cuando toca la orquesta.
¿Y dónde está ahora aquel cantor de protesta?
Cantando a los gritos su nueva propuesta.

Y dónde estás vos, y dónde estoy yo?
°Subidos a la música del rock and roll!.

La encuesta Pelo de 1981 nuevamente muestra como Grupo del Año a Seru Girán. Otros resultados mostraron que la revelación fueron los Dulces 16, el disco del año “Televisión” de Raúl Porchetto, y “Peperina” el tema del año.

Tiempo de guitarras

El 9 de julio, ante unas 3.500 personas y con Plus de teloneros, Riff presentó su LP “Ruedas de metal”. Ocho días después, en un recital en la Universidad de Belgrano, el grupo punk Los Violadores actuó frente a un público que rompió más de una silla y originó un nuevo ataque de los medios al rock. En plano 1981, cantaron “Represión”, sorprendiendo más de un férreo nacionalista.

Hermosas tierras de amor y paz,
hermosa gente, cordialidad;
fútbol, asado y vino,
así es el pueblo argentino.
Censura vieja y obsoleta
en films, revistas e historietas;
fiestas conchetas y aburridas,
¿dónde está la diversión perdida?

Represión a la vuelta de tu casa,
represión en el quiosco de la esquina,
represión en la panadería,
represión las 24 horas del día.

Semanas largas, sacrificadas,
trabajo duro, muy poca paga,
desocupados, no pasa nada,
¿dónde está la igualdad deseada?

Represión, forma de vida.
Represión, en la Argentina.
Represión, 24 horas al día.
Represión, ¡yo no quiero represión!.

Recitales más tranquilos fueron los de Nito Mestre con el material del LP “20/10″ (4 de julio); Porchetto en el pequeño teatro Astral y Spinetta Jade en el Auditorio Buenos Aires (ambos en agosto). A fin de año llegaron los grandes recitales: Porchetto en Obras junto a León y Charly: y Jade también en Obras con lleno total. Un día después de Navidad, Pappo, Vitico, Boff y Michael Peyronel volvieron a llenar Obras, al lugar más frecuentado por el rock.

Para tocar rock and roll

Del 13 al 15 de febrero se hizo la segunda edición del Festival de La Falda, con 4 mil personas asistiendo a cada fecha. El primer día tocaron Dulces 16, el dúo Fantasía, María Rosa Yorio, Moby Dick (rock pesado), Raúl Porchetto (en su mejor momento), Nito Mestre y Vox Dei (haciendo temas de “Gata de noche” y los hits de siempre). El sábado 14 arrancaron tres grupos locales: Almavelero (con músicos como Horacio Ruiz Guiñazú), Pomerania y Mousse (jazz-rock con los virtuosos Oscar Feldman y Cesar Franov). Además, tocaron los solistas de Vox Dei (Ricardo Soule, y después Willy Quiroga con Pety Guelache y Polo Corbella, o sea Destroyer), Raíces (muy festejado y con la gente coreando el tema “Esto es candombe”), Miguel Cantilo y Punch (con look new wave y agredido por el público, que arrojó objetos y dio su máxima señal de disgusto al dar la espalda al escenario), y el cierre con Manal (a las 4 de la mañana). El domingo abrieron los cordobeses Antesala, Zanella Group, Virgen, Aporiro, Dino Saluzzi (agrediendo al público, tratando a la gente de “colonizaditos de mierda” en un rapto de excesivo ímpetu y vino), Almendra (su último show), Rubén Rada, y León Gieco (con u novel sistema de micrófonos inalámbricos).

En el verano se hizo el “Mardel Jazz” y además ocurrió el impresionante éxito de Queen en Vélez, frente a 80 mil espectadores. Aparece una nueva revista destinada a captar el mercado joven -Quark- pero que fracasó porque erró el tiro al creer que los jóvenes sólo pretendían una moto, jugar al rugby, salir a bailar y masticar chicle. También surgió uno de los primeros programas de televisión basado en video-clips: Música Total, que alternó épocas de buen material extranjero y producción de videos de grupos locales, con algunos programas basados en la fórmula de “Música en libertad”. En mayo salió Pan Caliente (con Jorge Pistocchi al frente) y a lo largo del año proliferaron los buenos programas de radio, como los especiales de la revista Humor en FMR, transmitiendo grabaciones inéditas de Pedro Aznar, Alejandro Lerner y Egberto Gismonti. En octubre empieza “Piedra libre” y a fin de año arranca “Domingos fiesta” en radio del Plata, mientras que “Sonrisas” (con locución de Graciela Mancuso) pasó de radio Continental a Mitre.

Los demás recitales de grupos extranjeros fueron los de Milton Nascimento junto a Opa, el bochorno absoluto de Eddy Grant (ampliamente promocionado por ATC, que tenía una gerencia encargada de editar discos y promocionarlos a toda hora), y la presentación de Rick Wakeman en el Luna Park, en septiembre.

Para el Día de la Primavera se hizo el festival Prima Rock en las piletas de Ezeiza. A lo largo de dos jornadas y con la conducción de Berugo Carámbula, desfilaron por el escenario Dulces 16, María Rosa Yorio, Nito Mestre, Miguel Cantilo y Punch (que logró calmar la oposición con temas como “La jungla tropical” y “Gente del futuro”), Spinetta Jade, Virus (abucheado), Alejandro Lerner y La Magia (debutando con éxito), Jorge Cumbo, Bajar-Burrueco, Tantor, Cantilo-Durietz. Piero, y Litto Nebbia (quien desde el escenario profetizó: “En cinco años más, la música rock va a surgir de Sudamérica”). Prima Rock fue grabado para un disco que jamás llegó a editarse, y el festival se filmó siguiendo un argumento pueril que ignoró por completo lo que pasó entre el público (principal protagonista de los festivales, especialmente éste porque la intolerancia hacia grupos que no gustaban tanto se reflejó en naranjos y “proyectiles” varios al escenario). La película, dirigida por Osvaldo Anechaga, se estrenó casi un año después.

León Gieco llenó el estadio Obras el 11 de abril, solo y con un escenario ubicado en el centro de la sala (como si fuera un ring de box). Luego, León se dedicó a recorrer el país y elaborando su gira “De La Quiaca a Ushuaia”, tocando con la premisa de no repetir lugares y prefiriendo pequeños recitales organizados por alumnos de Quinto Año y entidades de bien público. Si bien la gira empezó el 19 de junio, debió interrumpirse en agosto debido a un accidente el 28 de julio. Igualmente, después la retomó y en diciembre llegó a Ushuaia, tocando ante 2 mil personas. En total, hacer la gira y grabar el material le demandó unos 4 años, ya que las grabaciones realizadas no tenían mucha fidelidad sonora. Auxiliado por Gustavo Santolalla, León volvió al interior y terminó de editar tres discos en 1986, incluyendo temas con Leda Valladares, Isabel Parra, el Cuarteto Leo, Cuchi Leguizamón, y otros que -además del LP- quedaron plasmados en cintas de video.

Ayer nomás

A principios de año, Pedro Aznar recibe un llamado del Mono Fontana, quien lo felicita por ser el nuevo bajista de Pat Metheny. Sine entender nada, Pedro le pregunta qué pasa y se entera que había escuchado el cassette que le dio en Río, y que quería ponerse en contacto con él. Este es su primer paso hacia concretar un sueño que parecía inalcanzable: tocar en el grupo de Pat Metheny. El trabajo de Pedro, al margen de Seru, se ve por primera vez en la obra que se Los Teatros de San Telmo: “Leny blues”, de Robertino Granados, con músicos de Aznar y Spinetta, y ambientación de Emilio del Guercio.

También al margen de las actividades de Seru Girán, poco después de los recitales de Carnavales (un exitoso Obras compartido con Nito Mestre y Luis Alberto Spinetta), Charly García también se dio un gusto: tocar junto a Gilberto Gil en Obras, los días 8, 9 y 10 de mayo. El proyecto inicial era hacer dos sets separados y terminar tocando juntos, pero en la práctica se trató de un recital de Gilberto con el aditamento de Charly haciendo apenas un puñado de temas (como “No te dejes desanimar”, “Cinema verité” y “En la vereda del sol”).

El siguiente paso de Seru Girán fue grabar “Peperina”, que presentaron ante más de 10 mil personas en Obras en septiembre. Para coronar el año, del 25 al 27 de diciembre colmaron el teatro Coliseo actuando con un grupo femenino bien underground: las Bay Biscuit, lideradas por Cassandra Barbero y Viviana Tallas. Por ese exótico grupo también pasaron Diana Nylon, Isabel de Sebastián, Hilda Lizarazu y Fabiana Cantilo. Coincidiendo con la ideología Kirsch de las Bay Biscuit y ambientada en el pop de los ’60, el 30 de diciembre se hizo el espectáculo “Ring Club” en el Auditorio Buenos Aires, con gran parte del underground porteño: los músicos de Suéter, Los Abuelos de la Nada (con el alma mater del show; Dany Melingo), los inefables Hermanos Clavel, Fontova y otros.

Para cerrar el año, Seru Girán tocó en el estadio Franzini de Montevideo ante 15 mil personas que acudieron a la unión de Sui Generis. Charly y Nito aprovecharon la convocatoria de Sui para presentar sus grupos, propuesta que iba a repetirse en Chile y en Argentina, pero que no se repitió porque a Charly le incomodaba seguir adelante con “el fantasma” de Sui Generis, aunque apenas se trataba de hacer un par de temas junto a Nito.

Tiempo sin sueños

El año arranca con algunas separaciones. Tras muchos años “de pelearla”, los tucumanos de Redd se separaron. También dieron el “no va más” grupos menores y como Lulú (que se transmutará en Rayo X), Patricio y los Negativos (banda de Gustavo Montesano, quien formará Dr. Rico -sin trascendencia alguna- y luego Montesano, registrando un LP), Vox Dei declaró el punto final después de una extensa gira durante el verano y un recital en Obras el 25 de mayo. Willy Quiroga ahondará sin éxito su proyecto Destroyer. Ricardo Soule grabará en Los ¡ngeles un disco solista (“Romances de gesta”) producido por Edelmiro Molinari, con parte del material de una obra integral sobre el Cid Campeador que iba a realizar Vox Dei y que quedó trunca ante la separación del grupo. Pastoral -que se juntó para algunos shows durante Carnavales- volvió a separase ante el viaje de Miguel ¡ngel Erausquín a Europa. Y Manal concluyó su paseo por la década de los ochenta, no sin antes editar sus LP “Reunión” y “Manal en vivo”. El 21 de marzo, Moris vuelve a pisar el estadio Obras para despedirse en lo que insólitamente se publicitó como “El primer concierto new wave de Argentina” (quizás para confundir más a su público). Ese recital se grabó para el disco “Las Obras de Moris”, recorriendo temas viejos (una -¿autocensurada?- versión de “Pato trabaja en una carnicería”, “El oso” y nueva versión del otrora improvisado “De nada sirve”) y composiciones de su estadía española (como “Sábado noche”). Tras algunos meses en la península ibérica, Moris volvió a Argentina a fin de año, presentando en Obras un nuevo disco: “Dónde están las canciones”, originalmente titulado “13 mujeres” pero sutilmente “modificado para el gusto y la censura argentina”. Otro repatriado es Piero, quien se presentó de improviso en el recital de Caetano Veloso en Obras en el mes de mayo. Cuatro meses después, con algunos miedos, se presentó en el teatro El Nacional junto al grupo Prema. Es el puntapié inicial de “la gran vuelta” de Piero, hábilmente planificada por el productor Pierre Bayona, quien organizó un gran concierto el 4 de diciembre en el recientemente inaugurado Microestadio Atlanta, donde grabaron un disco doble en vivo que salió a la calle antes de Navidad. Buscando captar público joven, el slogan publicitario de los shows del Tano translucían su nueva propuesta: “Si venís de blanco, mejor”.

Es fácil como una mañana del sol, tranquilo como una mañana.
Y es dulce como un caramelo, es muy dulce.
Buscando que hacer para llegar a Dios, nos dicen ‘Sigan al sol’,
ese sol que vive en el corazón es el
representante exclusivo de Dios.

Así que tranquilo, manso y tranquilo...

Es grande, inmenso como el interior, es muy grande.
Y brilla mil veces más que el sol, calienta.
Y arriba y arriba y un poco más alto hacia el sol!

(Manso y tranquilo, Piero)

A mediados de año retorna Miguel Abuelo, entusiasmado por la propuesta de Cachorro López de armar un grupo. Miguel anunciaba a quien se le cruzara que planeaba formar una banda que sobrepasaría a los grandes del momento. A fin de año ya había grabado un par de demos con la nueva formación de Los Abuelos de la Nada (Cachorro López, Gustavo Bazterrica, Daniel Melingo, Polo Corbella y Andrés Calamaro). Era habitual escuchar por radio Del Plata “Con el cachete caído”, “Guindilla ardiente” y “Mundos in mundos”, además de temas de su LP francés. Unos meses antes -junio- Miguel actuó con Dany y Cachorro en el teatro Bambalinas, y como solista en el teatro Picadero.

También en el Picadero, hubo recitales acústicos de Pedro y Pablo, quienes -por temor a la censura presentaron como “Cantilo-Durietz”. El repertorio recorría temas viejos y nuevos: Que sea el sol, Mi fantasma y yo, Catalina Bahía, Animo che, Gente del futuro, Che cirugía... con respecto a “La marcha de la bronca”, Miguel tuvo que explicar que “no se podía hacer”.

El 20 de junio, Litto Nebbia anunció formalmente su vuelta a Argentina con un gran recital en Obras, tras casi 15 discos y 3 años de ausencia. Después de tanto tiempo, mucha gente olvidó la característica de Litto de siempre, mucha gente olvidó la característica de Litto de siempre tocar temas nuevos, y se establecieron conversaciones de la sala al escenario como ésta:

- Litto, aposté 50 palos a que tocabas “Amor de primavera”

- ¡Perdiste!

Con unos 5 años de ausencia, también retornaron Los Jaivas, quienes colmaron Obras los días 15 y 16 de agosto y la gente se dio el gusto de corear el tema Todos juntos.

Hace mucho tiempo que yo vivo preguntándome:

‘¿Para que la Tierra es tan redonda y una sola nomás?

¿Para que es el sol que nos alumbra si no nos queremos ni mirar?

Tantas penas que nos van llevando a todos al final,
cuántas noches de ternura tendremos que dar.
¿Para que vivir tan separados si la Tierra nos quiere juntar?
Si este mundo es uno y para todos, todos juntos vamos a vivir”.

Dos meses después presentaron (también en Obras) una placa grabada en Europa, “Alturas de Machu Pichu”, e iniciaron una gira nacional. Otro retorno del ’81 fue el de Pajarito Zaguri (ante 700 personas en un vacío estadio Obras, haciendo un show titulado “Los super héroes del Rock’n'roll” junto a músicos de Menphis, Nacho Smilari, Hugo Racca, Rodolfo Gorosito, Rudy Marcolongo y otros roqueros “del oeste”). En septiembre, Orions (ex-Orion’s Beethoven) grabó un álbum en forma independiente y se dedicó a buscar quien se lo editara. Otro músico con residencia en el exterior pisó Argentina: Gustavo Santaolalla, quien grabó un excelente LP junto Willy Iturri, Alfredo Toth y Alejandro Lerner. Con sonido acorde a la nueva década (¡The Police!), la placa anticipó los ritmos y arreglos de muchas bandas que surgían un par de años después. Fue uno de los primeros trabajos locales de rock “que se podía bailar en discotecas”, algo inimaginable para la dinámica Rock “escuchar recitales vs. Música bolichera” para bailar.

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