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Historia del Rock en Argentina

1980

No hay tiempo de más

Seru Girán sigue recibiendo críticas extra musicales: Charly es duramente criticado por asistir a “Los almuerzos de Mirtha Legrand” para promocionar un importante recital; y tras una actuación en Córdoba reciben una muy sugestiva crítica que los descalificaba totalmente. Igualmente siguen adelante y el 7 de junio presentan el material de “Bicicleta” en un Obras con dirección integral de Renata Schussheim. Ahí Charly dijo, “Ahora vamos a tocar otro tema nuevo que creo es el más simple que tocamos. Habla de algo que -aunque es muy simple- a veces nos olvidamos. Se llama ‘Inconsciente colectivo’”.

Nace una flor, todos los días sale el sol.
de vez en cuando escuchás aquella voz,
como de pan gustosa de cantar
en los aleros de la mente con las chicharras.

Pero a la vez existe un transformador
que se consume lo mejor que tenés,
te tira atrás, te pide más y más,
y llega un punto en el que no querés.

Mama la libertad,
siempre la llevarás dentro del corazón,
te pueden corromper, te pueden olvidar,
pero ella siempre está.

Ayer soñé con los hambrientos, los locos,
lo que se fueron, los que están en presión.
Hoy desperté cantando esta canción,
que ya fue escrita hace tiempo atrás,
y es necesario cantar de nuevo, una vez más.

El siguiente hito de Seru Girán fue participar en el Río Monterrey Jazz Festival, junto a músicos de la talla de Weather Report, Airto Moreira, George Benson, Stanley Clarke y George Duke. Anunciados por Zezé Motta, a las 14:05, iniciaron su set con “Bicicleta”. A pesar del mal sonido, el público brasileño respondió bien, lo que les permitió volver a tocar a la noche ante 10 mil personas y con mejor sonido. Aprovechando la situación, Pedro Aznar le pasó un cassette a Pat Metheny, iniciando un contacto que culminará en la participación de Pedro en el Pat Metheny group.

Mientras Seru va captando cada vez mas gente y llegando a una indiscutida popularidad, se está formando otro grupo importante: Spinetta Jade, que hace su debut el 3 de mayo en Obras junto a Emilio del Guercio y La Eléctrica Rioplatense. El repertorio del nuevo grupo de Luis fue el siguiente: De tu alma (o sea “Quedándote y yéndote”), Sombras en los álamos, Dale gracias, La Diosa Salvaje, Sólo el amor puede sostener, Experiencias en el Pabellón A, Amenábar, Digital Ayatollah, y El Aliado. La formación contaba con Pomo, Juan del Barrio y dos invitados (Pedro Aznar y Lito Vitale). La Eléctrica Rioplatense contaba con Eduardo Zvetelman, José Luis Colzani y Alfredo Desiata. Dos meses después, Spinetta Jade toca nuevamente en Obras, con un tecladista más, Diego Rapoport. Ese mes, la tapa de la revista Hurra mostraba un supuesto enfrentamiento “de gustos” entre Luis y Charly (uno con la camiseta de River y otro con la de Boca), razón por la cual deciden hacer un gran concierto: el 12 y 13 de septiembre tocan en Obras Seru y Jade, un recital casi “histórico”.

El otro evento musical importante fue la realización del festival BUE’80, del 18 al 20 de agosto. Participaron John McLaughlin, George Duke, Stanley Clarke, Weather Report, Pepe Gomes y Baby Consuelo, David Lebón con Seleste, Emilio del Guercio con la Eléctrica Rioplatense, y Luis Alberto Spinetta con Diego Rapoport. El saldo musical fue más que favorable, pero para gran parte del público fue negativo debido a la gran cantidad de policías en la zona, “esperando” hasta en la boca del subte cerca del Luna Park. En total hubo más de 400 detenidos.

Diciembre marcó la consagración absoluta de Seru Girán y demostró la gran convocatoria del rock, mucho antes de la Guerra de las Malvinas del ’82. Como conciertos navideños, el 26 y 27 llenaron dos Obras (10 mil personas) en el marco de la escenografía de Renata Schussheim. Y el martes 30, con el apoyo de ATC, hicieron un recital gratuito en La Rural, estimando llevar unas 20 mil personas. Pero al ser un evento gratuito arrojó por la borda todo cálculo previo: fueron más de 60 mil personas y la cola llegaba hasta Puente Pacífico.

Diciembre también fue el mes de la muerte de John Lennon, signo inequívoco del ingreso a la década del ochenta.

La ya tradicional encuesta Pelo arrojó resultados previsibles, por ejemplo aparecen como artistas populares algunas figuras claves de la música local: Charly García, David Lebón, Luis Alberto Spinetta y Raúl Porchetto. Los resultados fueron los siguientes: Mejor Grupo: Seru Girán. Grupo Revelación: Spinetta Jade. Mejor Disco y Tema: “Metegol”.

Viven escalando la gran cima,
pateando al amor de los demás,
buscando hacer mal toda su vida
para llegar a comprar el silencio del mundo,
a comprarse alguien para amar,
convencerse que son elegidos, algo especial.

Todo lo que hagas pibe no es bueno,
hoy ser joven no tiene perdón,
sos la pelotita de este juego,
un metegol.

Miralos cómo van a la mentira,
cómo le corren a la verdad,
¿qué anda pasando con la vida, qué libro usás?
Mirá cómo hablan, mirá cómo viven,
mirate que estamos igual.

Generando

Entre los grupos nuevos que rondan la escena de los pubs se encuentra el trío norteamericano Harp (empezaron en Jazz & Pop y luego se asentaron en la zona Norte, llegando a acceder al LP propio). A mediados de año vuelve a Argentina Marilina Ross (tras un lustro en España), quien apenas llegó se enganchó en la obra de teatro “Boda blanca”, mientras simultáneamente empezó a tocar sus temas en pequeños boliches del Centro. En noviembre se lleva a cabo el ciclo “Ensayo Abierto de C. C. Cutaia”, con Carlos y Carola Cutaia tocando en el teatro del Picadero junto a amigos. Ya está tocando la solista Leonor Marchesi, y debuta el dúo Isa, formado por David Impelluso y Edith Belloti. Inicialmente iban a grabar una placa en un nuevo sello, pero todo quedó en la nada.

Plus hace algunos shows en Colombia. El 14 de noviembre se hace un simbólico recital en la Sala Uno: “Chau Pappo’s Blues, Bienvenido Riff”, marcando así el debut de la nuevo formación de Pappo.

Entre las producciones independientes, Irreal y MIA llegan a elaborar formas de trabajo antes impensables. A principios de año, en el teatro de La Paz, en Tucumán, Irreal graba un cassette en vivo (con una versión de “El gigante de ojos azules” que luego grabará Baglietto). La formación de Irreal tenía a Juan Chianelli en teclados, Sergio Sainz en bajo y voz, Juan Carlos Baglietto en guitarra (quien había integrado “Confidencias” junto a Juan en el ’71), y Daniel Wirtz en batería. En mayo ya tienen un fichero similar al de MIA, sistema por el cual informaban a su público sus actividades. Con la plata recaudada por la venta del cassette iban a editar un disco, pero no pudo concretarse. A principios de julio bajan a la Capital y se presentan en el teatro del Centro (Cerrito 228), para luego actuar en el Encuentro Nacional de Rock del Interior que se realizó en Tucumán, con la presencia de grupos como Altablanca, Redd y Trigémino. Hacen la música de películas de Super 8 de Mario Piazza. Luego preparan la obra “Alicia en el país de la M...” -para grupo y mimo-, una versión libre de Caperucita Roja llamada “La nena y el lobo”, y un trabajo sobre la colonización relatada desde el punto de vista de los indios (llamada “1492 o un día de estos”). Esta última obra contaba con un coro de 10 personas y la presentaron en Buenos Aires en el teatro Lassalle, y en el Chaco (el Día de la Raza). Ya tenían buenos equipos, y no perdían plata en los recitales -como antes- pero ante los embates de un funcionario local deben separase en diciembre.

Durante todo septiembre, la gente de MIA hace un ciclo en el teatro Lassalle, presentando los viernes “La Compañía del Circo Mágico”, obra musical y teatral, mezcla de circo criollo y tragedia griega, con 12 músicos en escena y un gran despliegue creativo. El ciclo se completaba con el mimo y actor Fito Malamud (jueves y domingos); músicos invitados como Redd, Altablanca, Jorge Benegas y El Banquete (martes); y distintas formaciones de músicos de MIA (miércoles).

También es la época de mayor despliegue de revistas subte, generalmente de 24 páginas del tamaño de un cancionero, de tirada ente 100 y 500 ejemplares, sin publicidad, hechas a máquina de escribir, a mano y a pulmón (incluso unas pocas acariciaron la fotocomposición). El contenido abarcaba cuentos, poesías (o letras de rock), reportajes a gente joven allegada a la cultura (músicos, escritores, etc.), temas orientales (como al filosofía Zen) y latinoamericanos (rescatando al quechua), dibujos, naturismo, biografías de artistas (pintores, escritores, etc.). El 14 de diciembre se hizo una mesa redonda sobre “El underground busca su alternativa”, tratando temas como el organizar un kiosco alternativo, organizar un encuentro alternativo de música, poesía, cine y teatro. El “Primer Manifiesto de las publicaciones alternativas” define que intentan “reflejar el movimiento cultural juvenil centrado en el rock ( principal expresión artística del momento),m arte pop en general, metafísica, y cuestiones sociales como racismo, feminismo, educación y ecología”. Participaron en dicho encuentro y en el debate que originó el manifiesto, la gente de las revistas Alsur, Celeste, Popol Voh, Bronca, Kosmos, Planeta Gnomo, Metamorfosis, Caballo de Lata, Natural, y Armagedón.

Escúchame entre el ruido

Ya empiezan a convivir propuestas musicales bastante opuestas. por un lado, surgen grupos nuevos con un sonido nuevo, mientras que al mismo tiempo se llevan a cabo un par de revivals.

Hacen sus primeros shows los émulos locales de The Clash: Los Violadores, banda punk con antecedentes en pequeños grupos como Los Testículos. También se fusionan dos grupos de city Bell: Las Violetas (grupo punk de Federico Moura, Mario y Ricardo Serra) y Marabunta (rock latino hecho por Quique Mugetti, Julio y Marcelo Moura). El resultado es Virus, un “grupo new wave haciendo rock latino”. Hoy Federico Moura afirma que: “Sabíamos lo difícil que iba a ser, pero también sabíamos que iba a funcionar porque inevitablemente las cosas se transforman... quizás aquí con cierto desfasaje del tiempo. Sabíamos que nos iba a costar pero creíamos estar en lo acertado. Y ya de entrada tuvimos seguidores, que fueron creciendo con el tiempo” Por otro lado, Zas (formado por Miguel y Alejandro Mateos, Jorge y Tito Infusino) graba una cinta con temas cantados en inglés. Miguel viaja a Estados Unidos y mágicamente logra contactarse con Alfredo Capalbo, quien está contratando a Queen para tocar en Vélez en 1981. Resultado: Zas debutará como grupo soporte de Queen.

Dos razones para la proliferación de grupos con nuevos conceptos de sonido es el fenómeno mundial de la new wave, que aquí fue duramente criticada porque las grabadoras impusieron las agrupaciones más simples de esta música. Pero algunos músicos superaron los prejuicios y se abocaron a hacer música siguiendo al rock foráneo. Otra razón es la visita de grupos extranjeros. Si bien los shows de Peter Frampton y Earth, Wind & Fire no aportaron nada nuevo; otros satisficieron oídos sensibles sin seguir las modas de turno (caso de B.B.King, Chick Corea y Jean-Luc Ponty). También vino un grupo que revolucionaría el sonido del rock de la década de los ochenta: The Police, tocando en Obras y New York City en el mes de diciembre, durante una gira mundial. Aunque gran parte del público de rock rechazó al trío inglés por tener una propuesta bailable y relacionada al público de discotecas (aún perduraba la dicotomía “roqueros vs. chetos”), muchos músicos abrieron sus orejas y empezaron a agregarle nuevos elementos a su música.

Otros apelaban a los recuerdos: vino Moris, se volvió a reunir Almendra (esta vez con mucho material nuevo), y se juntó el trío Manal. La reunión de Manal se dio tras un operativo coordinado por Pedro Pujó, quien fue a Barcelona junto a Claudio Gabis para “rescatar” a Javier Martínez, luego a Nueva York a comprar equipos y a Brasil para ensayar. El 9 y 10 de mayo llenaron el estadio Obras con público joven con ganas de conocer “a los míticos Manal” y gente que lo escuchó 10 años atrás. Al igual que con Almendra un año atrás, se produjeron las inevitables polémicas y conjeturas sobre la causas de la reunión. También se grabaron los shows para un LP, pero discusiones con la grabadora hicieron que ésta editara el material sin consentimiento de los músicos. Más tarde grabarían una placa con material nuevo, “Reunión”. El 15 de noviembre, Moris llenó Obras, haciendo nuevos tema ante un público cuyo mayor interés era escuchar “El oso” y “De nada sirve” (que fue exigido insistentemente durante el final al ver que é no lo había preparado). Moris editó sus nuevos discos (“Fiebre de vivir” y “Mundo moderno”) y volvió a España dejando satisfecha a la gente y a su grabadora, quien avalará su próximo retorno en el ’81. Finalmente, en diciembre, Almendra volvió a juntarse, tras grabar en Estados Unidos un disco nuevo (“El valle interior”). Hicieron un par de Obras e iniciaron otra gran gira nacional.

Mirás los edificios que dan al puerto, dejando amanecer todo.
Mirás por la ventana de tu ciudad la vida como cierra el paso
y aunque saliendo a la vereda nada te espere ya,
seguís saliendo por tu libertad.

Mirás pasar ancianas que van temprano,
pensando en una feria nueva;
todas con sus luceros sentimentales, viviendo de cualquier novela.

Y les preocupa la limosna y la felicidad,
no somos nada, no señora, ya.

Cerca de la avenida que va al trabajo, el cielo parece nuevo.
Todo lo que tu alma quiere de día, termina por saber de noche.
Y alguien te mira con dulzura, y sigilosa se te va,
y un día como de tantos, se ven solos en un bar.

Cada pequeña cosa que se ilumina es el poder del propio fuego.
Hoy ves tu adolescencia llena de miedos, latiendo en un café distante
Y ella te mira con dulzura, y cadenciosa, se te va,
y un día, como de tantos, quedan solo en un bar.

Y aunque saliendo a la vereda, nada te espere ya,
seguís saliendo por tu libertad

(Las cosas por hacer, Almendra).

Nos siguen pegando abajo

A lo largo de este año empieza a hacerse más que evidente la convocatoria e importancia del rock local. Estudios sociológicos (que son parte de la bibliografía básica del ciclo común de la UBA) coinciden que los recitales eran claros síntomas de resistencia ante la dictadura militar. La expresión más significativa es que en cada concierto se empezaba o terminaba entonando el célebre “¡Se va a acabar, se va a acabar...!”.

Los días 9 y 10 de febrero se hace la primer edición del Festival de La Falda, organizado por Mario Luna (quien condujera el programa radial “Alternativa”, que se cortó cuando Mario se negó a aceptar por imposición temas de tango y folklore). Asistieron unas 8500 personas, ávidas de encontrarse y escuchar a León Gieco, Serú Girán, Nito Mestre y los Desconocidos de Siempre, Raúl Porchetto, Raíces, Vox Dei, Mousse, Redd, y Nave (con Pedro Aznar, Diego Rapoport, Juan Carlos “Mono” Fontana y Luis Borda), además de la inevitable zapeada final.

Unos 20 días después, 2 mil porteños asistieron durante el fin de semana al festival Parquerama, en La Rural, donde actuaron Serú Girán, La Banda, León Gieco y un grupo soporte formado por Gabriel Maccioco y Luis Viola: el dúo Fantasía. Ahí León estrenó el tema La cultura es la sonrisa.

La cultura es la sonrisa que brilla en todos lados;
en un libro, en un niño, en un cine o en un teatro.
Sólo tengo que invitarla para que venga a cantar un rato.
Ay, ay, ay, que se va la vida, mas la cultura se queda aquí.

La cultura es la sonrisa para todas las edades,
puede estar en una madre, en un amigo o en una flor,
o quizás se refugie en las manos duras de un trabajador.
Ay, ay, ay, que se va la vida, mas la cultura se queda aquí.

La cultura es la sonrisa con fuerzas milenarias
ella espera malherida, prohibida o sepultada
a que venga el señor tiempo y le ilumine otra vez el alma.
Ay, ay, ay, que se va la vida, mas la cultura se queda aquí.

La cultura es la sonrisa que acaricia la canción
y se alegra todo el pueblo, quien le puede decir que no.
Solamente alguien que quiera que tengamos triste el corazón.
Ay, ay, ay, que se va la vida, mas la cultura se queda aquí.

Sólo llora en un país donde no la pueden elegir,
sólo llora su tristeza si su Ministro cierra una escurla.
Llora por los que pagan con el destierro o mueren por ella.
Ay, ay, ay, que se va la vida, mas la cultura se queda aquí.

En marzo, león actúa gratis en Luján para ayudar a los estudiantes a juntar dinero para publicar solicitadas pudiendo re-abrir la Universidad (cerrada por el Gobierno el 20 de diciembre). Volvió a cantar “La cultura es la sonrisa”. Días después tocan el timbre de su casa a las 7 de la mañana. Lo llevan ante un Alto Funcionario Militar, quien le dice que deje de cantar la canción que menciona que se cierran facultades. Ante el primer “pero” de León, el hombre le recuerda que tiene una esposa y una hija, y que si no está de acuerdo con el pedido, que se vaya del país. De ahí en más, León anula la última estrofa del tema.

En abril, junto a Nito Mestre y los Desconocidos de Siempre, León llena el estadio Obras, y se graban temas que integrarán el exitoso disco recopilación “7 años”, por ejemplo “La colina de la vida”.

Casi, casi nada me resulta pasajero,
todo prende de mis sueños,
y se acopla en mi espalda
y así subo muy tranquilo la colina de la vida.

Nunca me creo en la cima o en la gloria,
eso es un gran fantasma
creado por generaciones pasadas,
atascadas en el camino de la vida.

La realidad duerme sola en un entierro
y camina triste por el sueño del más bueno,
la realidad baila sola en la mentira
y en un bolsillo trae amor y alegrías,
un dios de fantasía, la guerra y la poesía.

Tengo de todo para ver y creer,
para obviar o no creer,
y muchas veces me encuentro solitario,
llorando en el umbral de la vida.

Busco hacer pie en el mundo al revés,
busco algún buen amigo,
para que no me atrape algún día
temiendo hallarla muerta a la vida.

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