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Historia del Rock en Argentina

1979

El vendedor de promesas

Por motivos puramente económicos (la devaluación del dólar), durante todo 1978 hubo varias visitas de músicos del exterior, algunos importantes, otros intranscendentes y un par en franca decadencia. Así desfilaron por el teatro y estadios John McLaughlin y Egberto Gismonti (29 y 30 de mayo en el Luna Park); Elis Regina; Billy Preston; Larry Coryell (24 y 25 de septiembre en el teatro El Nacional); Gilberto Gil; Hermeto Pascoal; Blood, Sweat & Tears; Lionel Hampón; Bill Evans; Paco de Lucía; Milton Nascimento; y Gal Costa.

Una particularidad del año fueron los recitales pasados en pantalla gigante de TV Color, una costumbre que se acentuará en con advenimiento de los videocasetes.

La dinámica que se define este año es la de los pubs. A mediados de año abren Music Up (en Corrientes 1972 casi esquina Callao, en un primer piso, con capacidad para 110 personas), y La Trastienda (por donde desfilaron desde Dino Saluzzi y Enrique Villegas, hasta Saloma y Ollantay).

A nivel grupos locales, los hechos más importantes fueron la creciente popularidad de Serú Girán y la vuelta de Almendra. Serú edita “Grasa de las capitales”, presentando en vivo en 6 funciones en el Auditorio Buenos Aires, donde se hizo más que evidente el método del gamexane en los recitales, sutil forma de sacar gente de la sala y meterlos en un patrullero... también empezó a correrse el rumor que -debido a la censura- algunas distribuidoras de discos debieron martillar placas.

¿Qué importan ya tus ideales, que importa tu canción?
La grasa de las capitales cubre tu corazón.

¿Por qué tienes que llorar,
es que hay otro en tu lugar que dice
‘Vamos, vamos, la fama, la oportunidad está aquí’?
Lo mismo me pasó a mí, lo tienes todo-todo y no hay nada.

A buscar el pan y el vino, ya fui muchas veces,
a sembrar ese camino que nunca florece, ¡no transes más!

Con la cantina, con la cantora, con la televisión gastadora,
con esas chicas bien decoradas, con esas viejas todas quemadas,
gente re-vista, gente careta, la grasa inunda cual fugazzetta.

¡No se banca más, la grasa de las capitales no se banca más!

La vuelta de Almendra se realizó los días 7 y 8 de diciembre, en Obras. Los conciertos se grabaron para un disco en vivo y todo fue filmado por José Luis Perotta, pero el material fílmico ni siquiera llegó a compaginarse. La organización de estos recitales marcó el ingreso de Alberto Ohanián al pequeño mundo de los productores de rock. Al margen de las polémicas sobre las razones de la reunión de Almendra y el debate acerca de su validez, el grupo inició una extensa gira nacional, cubriendo Rosario, Córdoba, Mendoza, Punta del Este y despidiéndose el 18 de enero de 1979 en Mar del Plata ante 7 mil personas. Además, pero debido a motivos extramusicales, Almendra rozó los titulares de todos los diarios. ¿La razón? los reiterados arrestos a muchos jóvenes del público, llegando a un pico el 5 de enero en La Plata, cuando arrestaron a 197 personas. Crónica tituló la noticia “Arresto masivo de jóvenes”, La Prensa “Fueron detenidos 197 asistentes a un festival de música moderna”, y el Buenos Aires Herald le dedicó su editorial, atacando la impunidad del hecho y la falta de repercusión real en los demás medios.

La encuesta de Pelo muestra como grupo del año a Serú Girán y como revelación a Tantor (la banda de Héctor Starc). El “4° LP” (editado a fines del ’78) y el “Sólo le pido a Dios”, de León Gieco, atraparon los rubros mejor disco y mejor tema de 1979.

Sólo le pido a Dios
que el dolor no me sea indiferente,
que la reseca muerte no me encuentre
vacío y solo sin haber hecho lo suficiente.

Sólo le pido a Dios
que lo injusto no me sea indiferente,
que no me abofeteen la otra mejilla
después que una garra me arañó esta suerte.

Sólo le pido a Dios
que la guerra no me sea indiferente,
es un monstruo grande y pisa fuerte
toda la pobre inocencia de la gente.

Sólo le pido a Dios
que el engaño no me sea indiferente,
si un traidor puede más que unos cuantos,
que esos cuantos no lo olviden fácilmente.

Sólo le pido a Dios
que el futuro no me sea indiferente,
desahuciado está el que tiene que marchar
a vivir una cultura diferente.

(Estrofa que León no grabó para evitar que el tema sea demasiado largo:)
Sólo le pido a Dios
que el canto no me sea indiferente,
de ser yo el que está cantando
por el que cantar no puede.

La ciudad no tiene fin

Durante el verano empieza a grabar un disco (sólo se editará un tímido simple) el grupo Final, integrado por Roberto Gessaghi, Guillermo “Willy” Iturri, Guyot, Carlos Corallo y el tecladista Guillermo Mendín. Tanto Willy como Pablo tocarán en el disco “Mundo” de Raúl Porchetto y se unirán al grupo. También empiezan a grabar algunos temas la gente de Lulú, banda de rock teatral al mejor estilo Kiss; sin embargo, los hermanos Mangialavore recién editarán una placa varios años después, bajo el nombre de Rayo X, conjunto sucesor de Lulú que se desbandó cuando apareció el LP. En Mar del Plata, en La Botonera, debuta La Fuente -música latinoamericana- como insospechado soporte de Vox Dei. En agosto, los chicos de La Fuente acceden al escenario de Obras junto a Porchetto y la banda de Nito Mestre, en un recital organizado por una nueva marca de chocolates (“Crico”). La Blusbanda pasa a llamarse Dulces 16; y Rubén Rada ya tiene formada La Banda. Serú Girán, quizás el grupo más promisorio de los grandes, realiza infinidad de actuaciones por todo el país, llegando a tocar en Mendoza, Tucumán y en el Uruguay. El leti-motif es hacerse conocido y seguir repuntando las críticas del debut.

En febrero, Moris edita su primer disco español. Sin baladas ni canciones de letras profundas, el acento de esta etapa de Moris es el rock’n'roll en castellano. Logra un importante éxito con el tema “Sábado noche” y encuentra un lugar propio en el panorama español. A fin de año, casualmente coincidiendo con la vuelta de Nacho Smilari del Brasil, Moris retorna a la Argentina con ganas de editar “Fiebre de vivir” y realizar un concierto para Navidad, pero este proyecto se suspende porque la compañía grabadora no acepta solventar la parte publicitaria.

Otro que vuelve en España es Pappo, quien protagoniza una famosa anécdota con el presidente de su compañía grabadora: éste le reclama un LP que por contrato debe grabar, pero el guitarrista se limitó a mandar un telegrama diciendo “Chau, loco Pappo”.

Durante este año continúan los viajes al exterior de varios músicos. En abril emigra a los Estados Unidos el guitarrista, compositor y arreglador Rodolfo Alchourrón; y en junio Gustavo Moretto parte con rumbo a Francia y a Estados Unidos. Raúl Porchetto visita Brasil y Estados Unidos, una experiencia que él reconoce como importante en su faz musical porque le pulió la manera de encarar el ritmo en sus composiciones. No es casualidad que sus siguientes placas sean los contundentes “Metegol” y “Televisión”.

El viaje más trascendente fue el de Luis Alberto Spinetta a Estados Unidos para grabar un disco con una costosísima producción de CBS y con vistas a una edición en Argentina y el exterior. El contrato para semejante proyecto fue dado por Guillermo Vilas, y el coordinador del disco fue Mike Marcus, encargado de contratar a músicos y arregladores en la Costa Este y oeste (talentos como los percusionistas Alex Acuña y Paulinho da Costa, los bateristas Terry Bozzio y Ronnie Zito, bajistas como Abraham Laboriel, y tecladistas como Michael Boddicker y Tom Pierson). En un hueco entre la grabación y la mezcla, Luis volvió a Buenos Aires para tocar junto a Jan Hammer en el recital del 18 y 19 de octubre, en Obras.

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