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Entrevistas

Chevy Rockets: "El camino difícil lo elegimos nosotros y nos encanta"

Con más de 20 años de carrera, los Chevy Rockets presentan su quinto trabajo de estudio que incluye una potente mezcla de estilos y las pinceladas de Blues que tanto los caracterizan.

La banda integrada por Eduardo Vasco Bariain, en voz y guitarra; Gabriel Gómez, en bajo; Martin Federico, en batería; Leandro Rao, en armónica; Oscar Kamienomosky y Jorge Blanco, en guitarras y Omar Piñeyro, en teclados se encuentra presentando su quinto y último material denominado “Camino de barro”. El mismo cuenta con 16 temas, cuya fusión de influencias representadas por el Blues, el Rock, el Sould, Swing y Funk; dan como resultado esa química característica de ellos.

¿Cómo se reinventa una banda con más de 20 años de trayectoria?

Gabriel: En realidad, cualquier carrera musical o artista es una progresión al infinito. En el sentido de que siempre te encontrás con algo nuevo dentro de lo que hacés. La gente va cambiando y, a medida que pasa el tiempo, los músicos van tocando mejor. A su vez, te vas cargando de otras influencias o te pasan cosas en la vida que necesariamente van a la música. Como banda tenemos muy poco prejuicio, ya que podemos tocar casi cualquier cosa. Lógicamente, tiene el color originario del blues, porque tiñe casi todo lo que hacemos, pero muchas canciones no tienen nada que ver con el género.

Los temas que conforman este disco, ¿están unidos bajo un concepto puntual?

Gabriel: No sé si pensamos el disco como una cosa integral. El tema "Camino de barro" sí tiene una metáfora sobre nuestro propio camino. Yo creo que es primer disco donde empezamos a ser un poco más auto-referenciales. Cuando estás mucho tiempo en un camino, en este caso de barro, lo que te pasa es que querés mirar atrás para preguntarte quién sos, dónde estás parado y para qué estás acá. Es una metáfora sobre las dificultades que atraviesa una banda como la nuestra y lo placentero de elegir un camino de libertad absoluta.

Supieron trasladarlo bien al momento fílmico.

Gabriel: Las imágenes son un segundo relato y en "Camino de barro" es claro que estamos diciendo que el camino difícil lo elegimos nosotros y nos encanta. Por otro parte, el video lo filmamos en Chascomús y tiene una historia ya que la locación elegida fue una casa reciclada de un boliche que se incendió y en el que deambulan unos espíritus medio raros.

Siempre trabajaron desde la independencia.

Gabriel: Sí. En su momento tuvimos algunas propuestas discográficas, pero la verdad es que no nos sirvieron para nada. El negocio mediado por la venta de discos está liquidado. Antes a una banda le daban regalías y le pagaban la grabación porque se asumía una cantidad estimada de ventas. Como eso hoy no existe, la contra-prestación de un sello es poco concreta. Por lo pronto, nosotros seguimos sacando discos y se hizo un hábito tocar en el ND Ateneo. Por suerte lo podemos hacer unas tres o cuatro veces por año.

Tiene un packaging muy particular este material.

Gabriel: Buscamos que tuviera una presentación distinta a las demás para que, en el caso de que la persona dudara, le dieran ganas de comprarlo. Trabajamos con Ornella Capone, que es como si fuera parte de la banda y participó de varios de nuestros discos.

¿Dónde eligieron grabarlo?

Gabriel: En Cuzco Estudios y llevó un proceso largo. Primero lo pre-produjimos y después grabamos bien las baterías. En función de eso fuimos agregando un concepto medio Phil Spector, que tenía una técnica llamada pared de sonido y fue productor de John Lennon en su etapa solista.

¿Cómo lo aplicaron a "Camino de barro"?

Gabriel: Fueron capas y capas de sonido. Muchos teclados, guitarras e invitados.

Ustedes de por sí, son una multitud.

Gabriel: Somos siete, más la percusión, pero no en todos los shows participan. Es más que nada en los conciertos grandes.

¿Cómo se llevan en el día a día?

Gabriel:Lo más difícil son los horarios, pero lo importante en una banda es que uno esté contento con lo que hace tanto en el escenario como en la vida social. Dentro de ello se encuentran los ensayos, un asado u otro tipo de vínculo que excede el juntarse para tocar. Eso es fundamental para nosotros y creo que se refleja en la música.

En lo que respecta a este álbum, lo produjimos nosotros y nos llevó casi un año de trabajo. Hacer un disco es un laburo monstruoso y más aún cuando hay tantos integrantes. Me resulta difícil detallarlo en una nota, pero todos los sonidos llevan algún tipo de edición y por ahí estás cinco horas escuchando una pista de batería para que quede perfecta. Además nunca paramos de tocar durante ese tiempo.

Incontables los invitados que integraron este material.

Gabriel: Empezando por Fisu, que lamentablemente falleció hace un año y lo conocimos cuando grabamos un disco de homenaje a Pappo con el fin de recaudar fondos para el Cottolengo Don Orione. En nuestro disco armó los arreglos y después falleció, pero los Fisu Horns siguen activos.

Daniel Raffo es una autoridad en Argentina y vino a grabar un Blues medio acancionado que teníamos. También participó Walter Sidotti en el tema "Arriesgar", que es bien derecho y rockero. El Ninja es una amigo rosarino que es la personificación del Blues y el Rock sobre la tierra. José Masegosa es un catalán casado con una argentina que vino para acá para abrir puertas a su banda Canal 69. Lo invitamos a cantar en vivo un par de temas y después se sumó a grabar.

Tienen programada una gira por España.

Gabriel: Sí, sería a Barcelona en el mes de noviembre. La idea es ir entre dos y tres semanas. Ya tenemos arreglados dos o tres shows pero, ya que estamos, queremos tocar todo lo que se pueda.

¿Hace cuánto que están con la formación actual?

Gabriel: Entró Martín en batería cuando Juan se fue a vivir al interior, hace un año aproximadamente. El resto hace mucho tiempo que estamos.

Es lógico que se produzcan cambios pero, al margen de eso, hay un hilo conductor en las formaciones que es el mismo arriba del escenario y no lo podemos explicar. Nos trasciende a nosotros mismos, y a los presentes, como algo mágico. Creo que la diferencia está en que la gente que nos viene a ver es muy emocional y tenemos relación de amistad con gran parte. Por lo tanto, un show Chevy es todo lo que sucede ahí. Se ha generado esa cosa de pertenencia que termina siendo como una familia extendida. Cuando, por ejemplo, hacemos shows gratuitos en Parque Avellaneda pedimos a la gente que venga con los chicos y resulta una integración increíble.